<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555</id><updated>2012-02-13T15:50:13.946-06:00</updated><category term='Randy'/><category term='Paradigm shift'/><category term='Personas'/><category term='Twitter-style'/><category term='Cuento'/><category term='Englishy remarks'/><category term='Pirerish'/><category term='Entrañable'/><category term='Glympses of spleen'/><category term='Blogger traditional'/><category term='Sabiduría culinaria'/><title type='text'>mondoli lounge</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>467</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4469470737287140126</id><published>2012-02-13T15:50:00.000-06:00</published><updated>2012-02-13T15:50:13.964-06:00</updated><title type='text'>Reseña - The Sense of an Ending</title><content type='html'>Algo terrible sucede cuando no escribo en un transcurso de varios días: me da miedo. Siento horror a esa posibilidad latente que se esconde en los rincones de mi conciencia. Pavor al letargo intelectual, a la renuncia, al vacío dialógico, a la perpetua amenaza de la pausa literaria. No puedo ignorarla. Sé que es real y posible. Lo único que puedo hacer es forzarme a evitar la decidia (¿por qué blogspot me marca en rojo 'decidia'?). Aunque a veces no sea fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estoy de vuelta. Han sido semanas vivas y, al principio, angustiantes. Pasé casi tres semanas sin carro, condición que no le deseo a nadie. Además, he estado avocado 200% al rediseño de mi futuro profesional (tema abordado constantemente en este blog, especialmente a raíz de ese 27 de junio). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas tres semanas he leído mucho.&amp;nbsp;Especial mención merece &lt;i&gt;The Sense of an Ending&lt;/i&gt; de Julian Barnes. La pequeña obra de este inglés (150pp) ganó el Man Booker Price 2011. Llegué a ella porque apareció en la lista de los 10 mejores libros del 2011 según el NyTimes [fact: ya vi que no es cierto. Algo en mi cabeza decía que sí, pero ya &lt;a href="http://www.nytimes.com/2011/12/11/books/10-best-books-of-2011.html?_r=1&amp;amp;ref=books" target="_blank"&gt;revisé &lt;/a&gt;y no. En fin, es una especie de fe de erratas ANTES de publicar]. Luego leí la &lt;a href="http://www.nytimes.com/2011/12/11/books/10-best-books-of-2011.html?_r=1&amp;amp;ref=books" target="_blank"&gt;reseña &lt;/a&gt;en el mismo diario y me animé a conseguirla. La conseguí y la leí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;The Sense of an Ending&lt;/i&gt; está escrita deliciosamente. Cada enunciado sugiere y suscita preguntas -a los personajes y al lector-. Barnes se dirige a la sensibilidad y a la memoria de una manera sutil pero incisiva (it &lt;i&gt;sticks&lt;/i&gt;). Cada página apela a sentimientos y a certezas entrañables. Los personajes son coloridos y creíbles. Uno siente que la historia es sencilla -al menos al principio-, pero no comprende cómo es que cautiva tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro tiene dos partes. En la primera acompañamos al personaje principal durante su adolescencia. Desde las primeras páginas nos encontramos magistralmente inmersos en el ambiente académico del Londres de los sesenta que vivían los hombres a los diecisiete/dieciocho años.&amp;nbsp;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tony Webster refiere varios momentos de las clases de historia impartidas por Old Joe Hunt, 'wryly affable in his three-piece suit, a teacher whose system of control depended on maintaining sufficient but not excessive bordem', clase que compartía con tres de sus amigos. Uno de ellos, Adrian Finn, es de nuevo ingreso y destaca por su inteligencia... y por su originalidad. A diferencia de Tony y sus amigos, Adrian no sigue patrones ni obedece modas de los otros tres, como por ejemplo, el usar el reloj de mano con el extensible hacia adentro. Adrian se cuestiona todo y actúa por voluntad propia. Su capacidad lógica es superior a la de los demás, y queda demostrada con su rápido ingreso a Oxford.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Tony y sus amigos sostienen debates intelectuales inspirados en sus autores preferidos ("Alex had read Russell and Witgenstein, Adrian had read Camus and Nietzsche. I had read George Orwell and Aldous Huxley; Colin had read Baudelaire and Dostoevsky"). Pero es&amp;nbsp;Old Joe Hunt quien pone la pauta de los temas tratados en la novela de Barnes: sentido, certeza, poder y valor de la historia. Finn aporta una definición de la misma -no es suya, es de Patrick Lagrange- que deja perplejos a todos... hasta a Old Joe Hunt. Para Finn, la historia es "(...) that certainty produced at the point where the imperfections of memory meet the inadequacies of documentation".&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tony conoce a Veronica e inicia una relación difícil con ella. Según Tony, Veronica tiene una concepción muy inferior de él, actitud que va a tener un papel decisivo en la visita que hace un fin de semana el adolescente Tony a la familia de la adolescente Veronica. Ahí conoce a los padres y hermano de Veronica, y regresa humillado y ofendido por el trato que percibe de Veronica y su hermano.&amp;nbsp;Ese fin de semana sería decisivo para la relación que tienen Veronica y Tony... pero también, nos enteramos muchos años después, sería decisivo para la vida de uno de los dos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte del libro da cuenta de los hechos ocurridos más de cuarenta años después de ese fin de semana. Tony y Veronica -y los amigos de Tony- tomaron caminos diferentes y se olvidaron de los otros. O eso es lo que Tony creía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un determinado día, Tony recibe una extraña carta. La remitente era una notaría que le anunciaba la muerte de la madre de Veronica. Y le anunciaba que le había dejado un documento -especialmente un diario personal de una persona muy cercana a ambos-, y quinientas libras esterlinas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tony inicia una investigación que desempolvaría verdades desconocidas y acontecimientos que jugarían con la mente de Tony y su perspectiva del pasado entre Verónica y él. Y sus amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;The Sense of an Ending&lt;/i&gt; es una obra interesantísima que juega con la fragilidad de la memoria y la dificultad de ser objetivos con nuestro propio pasado. No la pongo dentro de mis diez mejores novelas... pero está cerca. Tenía mucho tiempo sin sentir un nudo en el estómago como el que sentí al leer la última página.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4469470737287140126?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4469470737287140126/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4469470737287140126' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4469470737287140126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4469470737287140126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/02/resena-sense-of-ending.html' title='Reseña - The Sense of an Ending'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-565780105980185950</id><published>2012-01-26T09:02:00.003-06:00</published><updated>2012-01-26T12:20:21.335-06:00</updated><title type='text'>De la cintura para arriba</title><content type='html'>Una de las ventajas de ser abogado corporativo -en un Corporativo- es la perspectiva tan completa que alcanzas. Eres, de la manera más &lt;i&gt;corporativesca &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;bien-vista&lt;/i&gt; posible, un metiche omniciente que recibe invitación para asistir a juntas donde se discute todo tipo de asuntos (de cualquier área), por más innecesaria que sea tu presencia. Eres el abogado y, como tal, tienes pase libre a donde tú quieras: todo empleado quiere que haya alguien presente de legal en sus juntas con clientes externos. 'Hola, soy de jurídico', y pum, te sientas hasta en la sala ejecutiva. Hasta en la recepción. Hasta en la bóveda secreta: 'what the hell, soy el abogado y debo supervisar esto'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generalmente participas menos que el resto de los presentes si se trata de juntas donde actúas como supervisor/asesor legal. Eso te da pie para observar... y como consecuencia, escuchar/recolectar/inventar historias que poco tienen que ver con tu &lt;i&gt;expertise &lt;/i&gt;jurídico. La creatividad descubre una oportunidad para desconectar un poco y ponerse lúdica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes asistí a una junta interesantísima donde discutieron un asunto clave para el Corporativo. Puse atención y, por hacerlo, tuve dos beneficios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Entendí más de ese tema tan fundamental que se discutió.&lt;br /&gt;2. Pensé en un post para Mondoli (y bueno, esto que escribo es&amp;nbsp;el post que ideé. Por cierto, qué lata con lo de la doble e... como en creé).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se discutían temas técnicos pensé en cómo nos comunicamos. Observé a los clientes externos (2) y me esforcé por estudiarlos partiendo de lo visible. ¿Qué historias contaban? Los dos complementaban el discurso -entre comercial y técnico- del otro, así que 'parecía' no haber mucho lugar a historias personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo 'parecía' porque unos segundos bastaron para convencerme de la falsedad de esto: todos comunicamos quiénes somos aunque no seamos verbalmente transparentes, aunque sólo nos presentemos a los demás de la cintura para arriba. Aunque no dijeron nada de ellos, sí lo hizo su manera de vestir, su tono de voz, su postura, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La pregunta que quiero trabajar con ustedes -porque más que escribir quiero que ustedes me cuenten- es ¿qué o o qué tanto comunica una persona mientras, sentada, habla?&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de describir los elementos personales que comunica, también te agradecería que me cuentes cómo comunicas TÚ a través de esos elementos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo. Queda claro que la voz comunica muchísimo: no sé si podamos afirmar que es el elemento individual que más información transmite. Lo que parece ser claro es que sí constituye el canal por donde se suelen transmitir más contenidos. Al ser una vía directa que funciona con un lenguaje establecido, las palabras que nos sirven para construir nuestro diálogo conforman el núcleo de nuestro mensaje. Ahora bien: con nuestras palabras no sólo transmitimos contenidos sustanciales. También jugamos con las palabras para generar empatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me sirve pensar en comentarios ligeramente irónicos -sin llegar a ser hirientes u ofensivos- que aligeren el clima demasiado formal que puede presentarse en una junta. Si logro una sonrisa, una risa pequeña, ya logré mi objetivo. Y con estos comentarios -a veces atinados, a veces fuera de lugar-, COMUNICO una idea clara: le doy mucha importancia al sentido del humor y a la jovialidad en el trato para que las juntas se lleven a cabo en un clima agradable.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;¿Cómo comunicas quién eres? ¿tienes una estrategia que incluya tu comunicación no verbal?&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-565780105980185950?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/565780105980185950/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=565780105980185950' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/565780105980185950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/565780105980185950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/de-la-cintura-para-arriba.html' title='De la cintura para arriba'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-5083090777795751395</id><published>2012-01-25T08:57:00.000-06:00</published><updated>2012-01-26T09:10:15.135-06:00</updated><title type='text'>Sobre Eneas y Roma</title><content type='html'>Si queremos conocer el &lt;i&gt;ethos &lt;/i&gt;de un pueblo, conozcamos las historias que cuentan/contaron, y las historias que los inspiraron como pueblo. En ellas se encuentran impregnados los valores y los imaginarios colectivos. En sus héroes se reflejan las preocupaciones, las virtudes, los defectos y las ilusiones de su pueblo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos por ejemplo, Grecia. Ilíada, Odisea, tragedias. Aquiles, personaje principal de la Ilíada, era un gran soldado, como los griegos. Odiseo, personaje principal de la Odisea, era prudente. Las tragedias (Sófocles, Eurípides, Esquilo), dejan ver el fatalismo de sentirse sometidos a un destino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensemos ahora en el renacimiento italiano, específicamente en Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Rafael. ¿Qué historia los inspiraba? La Divina Comedia. Y pensemos cómo en sus obras reflejan las inquietudes de Dante Alighieri.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasó en el siglo de oro español? Cervantes escribió nada menos que Don Quijote, una novela enorme, de una profundidad y grandeza espiritual inmensa. Casi como diciéndoles a los españoles: &lt;i&gt;vamos a cabalgar por el mundo&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y en Roma? Cuando pensamos en una historia romana, pensamos generalmente en&amp;nbsp;&lt;i&gt;La Eneida&lt;/i&gt;. Esta epopeya&amp;nbsp;fue escrita por Virgilio, pero nunca fue determinada: quedó inconcluso cuando muere su autor, el 19 a.C. Narra la vida y aventuras de Eneas, guerrero troyano que huye de la ciudad cuando es conquistada por el ejército comandado por los Atrida, y llega a la región que ahora conocemos como Italia. Se establece y de ahí surge el pueblo romano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Virgilio logra, en esta obra divulgada por el mismo Octavio Augusto, meter toda la historia, todo el pasado y el futuro de Roma, en el interior del primer episodio de la historia legendaria de su pueblo, (escribiría Francisco Montes de Oca, en el prólogo a la edición de Porrúa). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El poeta &lt;/i&gt;-continúa Montes de Oca- &lt;i&gt;introduce en su relato la descripción de costumbres romanas, que se ennoblecen con la antigüedad que les presta, y que consiguen que la vida de Roma, sus cultos, su historia, estén presentes en la narración legendaria&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eneas es hijo de una diosa y un mortal: Venus (Afrodita) y Anquises, y de su descendencia -de la unión entre lo divino y lo humano- surgen los fundadores de Roma. Por esto, César y sus descendientes -de la misma estirpe que Eneas- tenían el derecho de gobernar a los romanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la característica principal de Eneas? Así como Aquiles era &lt;i&gt;el de los pies ligeros&lt;/i&gt; y Odiseo era &lt;i&gt;el prudente&lt;/i&gt;, Eneas es &lt;i&gt;el piadoso&lt;/i&gt;. No la &lt;i&gt;pietas&lt;/i&gt; cristiana, sino la pietas en el sentido de respeto por las verdades eternas y la voluntad de los dioses. Eneas mostraba su piedad mediante los cultos y los obsequios de presentes a las divinidades y la veneración a la figura de su padre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocer la historia de la Eneida nos ayuda a entender muchísimos aspectos sobre cómo se desenvolvió el pueblo romano: fue una sociedad anclada en el respeto a sus antepasados y a sus dioses. Esta tendencia los llevó a buscar la permanencia, condición que alcanzaron en el derecho romano y en toda la herencia cultural que nos legaron.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-5083090777795751395?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/5083090777795751395/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=5083090777795751395' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5083090777795751395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5083090777795751395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/sobre-eneas-y-roma.html' title='Sobre Eneas y Roma'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3743908416107872445</id><published>2012-01-19T11:06:00.000-06:00</published><updated>2012-01-19T11:06:53.006-06:00</updated><title type='text'>El cambio y Stravinsky, Pt. II</title><content type='html'>Para los amantes de los tres siglos de música clásica anteriores a Stravinsky (período barroco, clásico, romántico, e impresionista), La Consagración de la Primavera devenía difícil de digerir. La ecuanimidad de Bach, la clase de Mozart y el tacto de Chopin faltan en los acordes disonantes del ruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este post -y el anterior- no tienen por objeto a Stravinsky. Me interesa mostrar hasta dónde podemos resistirnos al cambio. Es evidente que una parte importante de nosotros rechaza el cambio (al decir una &lt;i&gt;parte importante&lt;/i&gt;&amp;nbsp;me refiero tanto a &lt;i&gt;muchos&lt;/i&gt; de nosotros, como a una parte importante &lt;i&gt;de cada&lt;/i&gt; uno de nosotros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lógico. Lo más cómodo es buscar un punto de equilibrio entre el menor sacrificio posible y el mayor placer posible. Nos gusta estar agusto y evitar la sensación de desasosiego. Preferimos la seguridad que nos dan las leyes a la incertidumbre del libre arbitrio judicial (ok, comentario para los abogados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es el problema de esto? Que la vida -al menos en su versión más rica y más plena-, no parece funcionar así. El tiempo es implacable y cambia todo. Buscamos aferrarnos a momentos y a realidades estáticas, pero la vida se empeña en demostrarnos que el cambio reconstruye todo. Y qué ciegos cuando no lo entendemos: terminamos esclerotizados, llenos de manías y obsesiones mientras -sentados- vemos cómo el tiempo se lleva lo que creíamos permanente. O, en el mejor de los casos, terminamos siendo uno más (o uno menos)... actitud totalmente válida, si es lo que anhelamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio -tanto el cambio vertical (tiempo) como el horizontal (con respecto a personas que piensan/sienten distinto a nosotros) exige entrenarnos para salir de nuestra zona de confort constantemente: casi como tener dos naturalezas, una que se aferra, y otra que se entrena para actualizarse y acoplarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que surgió este post en mi cabeza he pensado cómo podemos prepararnos al cambio. Se me ocurrieron tres ideas que podremos aplicar en mayor o menor medida, dependiendo de nuestras circunstancias personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;1. Atreverte a hacer cosas que nunca has hecho (o que no has hecho en mucho tiempo)&lt;/b&gt;. ¿Sabes manejar estándar? Aprende. ¿Cuánto tiempo tienes con ese look? Cámbialo. ¿Has ido a ese lugar? Ve una vez. ¿Has escuchado a Bob Marley? Ponlo un día completo. ¿Has ido recientemente a un museo, o a ver a la Sinfónica de Nuevo León (cuya Primera Temporada 2012 está por empezar)? ¿corres en las mañanas? ¿has ido a Chipinque últimamente? ¿escribes? Abre un blog y disciplínate para mantenerlo actualizado. ¿Cuándo fue la última vez que rediseñaste tu cuarto? ¿cuándo fue la última vez que fuiste a comer/cenar al Barrio Antiguo? ¿por qué no usas colores más brillantes para vestirte? ¿tienes tiempo en las tardes? ¿de verdad prefieres usar todo ese tiempo viendo la tele que aprendiendo a tocar piano, aprendiendo italiano, aprendiendo a cocinar o recuperando amistades? ¿cuándo fue la última vez que fuiste a rezar a una Iglesia y/o Templo? ¿conoces bien a tus padres? ¿qué esperas? ¿estás 100% seguro que esa ruta es la mejor para llegar a tu oficina? ¿así de seguro estás para afirmar que esa marca de shampoo/leche/ropa/peine(?)/carro es la mejor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuento dos ejemplos personales: hace unos días cortaron el gas de mi departamento por un día. Ese día me bañé con agua fría... y me di cuenta que, aunque terrible, no es la gran cosa. Restablecieron el gas pero yo he seguido con agua fría, y me pone de muy buen humor. Mi lógica es: si ya tuve ese pequeño triunfo en la mañana, ¿qué no puedo hacer? Todo porque me decidí a hacer algo diferente (además de todos los beneficios médicos que conlleva hacer esto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me pasó algo interesante cuando decidí rediseñar mi cuarto. Estoy ahorrando para un carro nuevo y quería gastar poco. Puse en Facebook que necesitaba cuadros... y recibí seis cuadros y un espejo (¡gracias de nuevo a todos los que cooperaron para hacer mi cuarto más habitable!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;2. No pierdas amistades / busca amistades.&lt;/b&gt; Tener muchos y muy &lt;i&gt;distintos &lt;/i&gt;amigos te ayuda a no ciclarte. En casa de un amigo son súper dramáticos. Todo lo exageran, lo agrandan y lo convierten en eventos terribles. Ahí reina el victimismo y el &lt;i&gt;todos están mal menos nosotros&lt;/i&gt;. Algunos de los miembros de esa familia están casi como predestinados a la tragedia. Dándole vueltas he llegado a la conclusión de que esto es consecuencia de su poca sociabilidad. El abrirse a más gente los haría darse cuenta de lo innecesario -y de lo injustificadas y patéticas- que resultan sus quejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;3. Viaja.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Los &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-i.html" target="_blank"&gt;viajes&lt;/a&gt;&amp;nbsp;te sacuden. "Cada etapa del viaje, desde la preparación hasta el &lt;i&gt;closure&lt;/i&gt;, supone campos fertilísimos de nuevas experiencias y sensaciones que pasan a adquirir lugares especial en las psiques. Las personas que conocemos, los lugares que visitamos y los ambientes que descubrimos nos graban la memoria y la imaginación".&amp;nbsp;En ellos descubres mundos distintos al tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;4. Lee ficción.&lt;/b&gt; Lo mismo que pasa con los viajes, pero sentado en el sillón de tu cuarto... o de tu casa, en caso de que, como yo, no tengas sillón en tu cuarto. Para este consejo dejo hablar al &lt;a href="http://blogs.hbr.org/cs/2012/01/the_business_case_for_reading.html" target="_blank"&gt;Harvard Business Review blog&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo le fue a Stravinsky? En 1914 -un año después de la premier- volvió a presentar La Consagración de la Primavera en París. El público, fuera de sí, lo sacó triunfalmente en hombros desde el Casino de París hasta la Place de la Trinité.&amp;nbsp;Para muchos, Stravinsky fue el músico más importante del siglo XX, entre otras cosas, porque se atrevió a cambiar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3743908416107872445?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3743908416107872445/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3743908416107872445' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3743908416107872445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3743908416107872445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/el-cambio-y-stravinsky-pt-ii.html' title='El cambio y Stravinsky, Pt. II'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2670103184150751684</id><published>2012-01-17T13:46:00.003-06:00</published><updated>2012-01-18T10:01:33.872-06:00</updated><title type='text'>El cambio y Stravinsky, Pt. I</title><content type='html'>&lt;div&gt;El 29 de mayo de 1913 se estrenó en París el ballet &lt;i&gt;Le Sacre du printemps&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OdvIRV_nwIE" target="_blank"&gt;La Consagración de la Primavera&lt;/a&gt;) cuyo compositor era el expresionista ruso Igor Stravinsky. Tanto la música como la coreografía y vestuarios (diseñados por&amp;nbsp;Vaslav Nijinsky)&amp;nbsp;rompían con todos los cánones estéticos establecidos en Europa. &amp;nbsp;La idea era mostrar la noción pagana del ritual y el sacrificio como origen de la primavera. Los mismos títulos de los movimientos dan una idea de la guturalidad y fuerza de la obra: Danza de las adolescentes, Juego de las tribus rivales, Adoración de la tierra, Danza de la tierra, El sacrificio, Glorificación de la elegida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La coreografía, para un público que estaba a acostumbrada a Tchaikovsky, era perturbadora. Las melodías y armonías eran tersas, disonantes, llenas de estruendos sonoros... o exóticas y repetitivas, con sonidos, digamos, pre-socráticos: irracionales y paganos. Los instrumentos se usaron de maneras nuevas, desconocidas y ajenas al compositor europeo. Los violines, en vez de ser base y fondo, se usaron como percusiones para crear estruendos: notas cortas, rápidas y repetitivas. El fagot, desde el principio, suena inquietante y pagano. Los timbales marcan marchas y desplantes a todo volumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada instrumento sigue caminos independientes. En palabras de la Dra. Wiki, "No hay sincronía o acompasamiento ni entre las distintas voces de los instrumentos, ni entre sí mismas a lo largo del tiempo, lo que produce en el oyente una sensación de imprevisión, impulso, brutalidad y desorden" (Wiki). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que aquello parecía un caos musical (lo pongo en pasado porque en pleno siglo xxi ya estamos acostumbrados a estas composiciones: si has visto cualquier película Star Wars&amp;nbsp;notarás que John Williams se inspira muchísimo en Stravinsky... quizá de más. Por ejemplo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=ntMBePs6ufU" target="_blank"&gt;aquí&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=iISxAhvv3ts" target="_blank"&gt;aquí&lt;/a&gt;, entre muchos otros momentos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la premier de La Consagración de la Primavera asistieron todos los parisienses que dejarían huella en el arte. Ahí estaban Coco Channel, &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2011/12/de-una-romanticista-gone-wild.html" target="_blank"&gt;Saint-Saëns&lt;/a&gt; -quien saldría del teatro a los pocos minutos de la obra diciendo que aquello era "un ataque a la belleza inmutable del arte", pero no he encontrado una fuente creíble-, Picasso y Jean Cocteau, entre otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Stravinsky se había atrevido a cambiar, a romper con lo establecido. Y esto molestó. El público, que no estaba acostumbrado a una demostración tan salvaje y tan primitiva de la música y del ballet, quedó dividido entre los maravillados modernistas franceses, y los reaccionarios autores románticos y post-románticos, &lt;i&gt;que la consideraron como una sucesión estruendosa e incomprensible de sonidos y ruidos&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Unos comenzaron a abuchear mientras que otros aplaudían en apoyo a la obra. El escándalo fue tan grande que en la segunda parte se llamó a la policía para que interviniera: la gente -furiosa o cautivada-, se puso de pie y empezó a gritar en apoyo o rechazo a la obra. Se registraron empujones, peleas y se dice que se concretaron varios duelos a raíz de esta noche. Uno de los productores, para calmar al público, empezó a prender y a apagar las luces mientras la música y el baile continuaba. El director de la orquesta nunca interrumpió su ejecución a pesar de que la música era casi inaudible. Nijinsky, detrás del escenario, contaba en voz alta para que los bailarines no perdieran el ritmo... pero contaba en ruso, y los números rusos suelen ser polisílabos. Entonces imagínense.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Les dejo un fragmento de la película Coco Chanel &amp;amp; Igor Stravinsky que recrea este momento en los primeros diez minutos (vi toda la película y, salvo la secuencia inicial que me parece IN-CRE-Í-BLE, eeequis).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="276" src="http://www.dailymotion.com/embed/video/xf4zx6" width="480"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.dailymotion.com/video/xf4zx6_le-sacre-du-printemps-scene-coco-ch_creation" target="_blank"&gt;Le Sacre du Printemps scene, "Coco Chanel &amp;amp; Igor...&lt;/a&gt; &lt;i&gt;por &lt;a href="http://www.dailymotion.com/fatovamingus" target="_blank"&gt;fatovamingus&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2670103184150751684?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2670103184150751684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2670103184150751684' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2670103184150751684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2670103184150751684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/el-cambio-y-stravinsky-pt-i.html' title='El cambio y Stravinsky, Pt. I'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7120237881909046097</id><published>2012-01-16T09:36:00.000-06:00</published><updated>2012-01-16T09:36:14.250-06:00</updated><title type='text'>Sobre Lost y nuestra historia</title><content type='html'>Nunca vi Lost. Ni un sólo capítulo. Mucha gente me la recomendó en su momento, incluyendo a Alex -con quien comparto gustos cinematográficos-. Antier le pregunté si, en perspectiva, valía la pena ver Lost. Alex me dijo que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La serie empezó muy bien: los guionistas lograron captar al público desde el principio. Tengo entendido que desde el Pilot, los televidentes sabían que se trataba de ciencia ficción. Pero dentro de la ciencia ficción hay límites: los hay en Harry Potter y los hay en el Señor de los Anillos. Por más que la magia parezca algo irracional, Rowling se las ingenió para ponerle límites y hacerla creíble dentro de lo increíble. Igual hizo Tolkien con Sauron, Gandalf y el poder de los anillos. Los dos lograron atar los hilos sueltos de sus narrativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasó con Lost? La historia, por estar sujeta al rating y a la crisis de los escritores y a la mente de tantos guionistas -como a veces estamos sujetos a nuestro estado del humor, vaivénes profesionales, etc-, creció tanto y se volvió tan innecesariamente complicada que comenzó a dispersarse y a dejar cosas sueltas. Todo mundo creía que al final se resolvería todo... pero no fue así. Y eso causó, en muchas personas que seguían la trama, un gran malestar. No hay nada peor que decepcionarte con la estructura y credibilidad de una historia que no resuelve los misterios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me hizo pensar en una idea que traía desde hace unos días. Tiene que ver con nuestra manerea de comunicarnos a nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partamos de que sí, de que todos aprendemos y entendemos por medio de historias. De que nuestras mentes captan la realidad y la traducen en historias individuales para captar con mayor profundidad la manera en que elementos externos (x) se relacionan con un determinado estado interno (y) en un momento específico (z).  Digamos que sí, que nuestra sensibilidad envuelve las impresiones sobre alguien -sobre algo o sobre algún lugar- y las presenta a nuestra memoria como imágenes largas, como eventos que nos facultan para opinar sobre el pasado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si este fuera el caso, nosotros mismos seríamos historias para los demás. Para uno seríamos el niño de los pantalones grises que conoció en primero de secundaria. Para otro, el portero de la selección de fútbol. Para otro, el actor de una película malísima. Para otro, el líder que mueve. Para otro, el que quería ser doctor desde niño... y lo está logrando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante los demás somos una (y varias) historia(s). Ahora bien, ¿quién crea esa(s) historia(s): tú o los demás? Por supuesto, nunca podremos cambiar la primera impresión que suscitamos en los que ya nos conocen. Pero sí podemos revirarla. Y tenemos una gran oportunidad de controlarla -en cierta medida- con respecto a los que aun no conocemos. Claro, las perspectivas son infinitas: el lente personal es irrepetible y mutable. Más existe la posibilidad de comunicar un contenido, un núcleo que decidimos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;i&gt;yo&lt;/i&gt; siempre comunica. En todo momento. Pero, ¿qué es lo que comunica? ¿simpatía? ¿angustia? ¿profesionalismo? ¿amistad? ¿inquietud? ¿desinterés? De nosotros depende. Por ser personas libres tenemos la oportunidad de transmitir la historia que queremos a los demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregunta: ¿tenemos claro cuál es nuestra historia? ¿cuáles son los elementos principales de nuestra narrativa personal? ¿qué es lo que te define? ¿cuáles son tus principales fracasos y tus más importantes triunfos? ¿qué es lo que inspira, qué es lo que te mueve a despertarte cada mañana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres que los demás te vean como (n), tienes que esforzarte diariamente en preguntarte si tú tienes claro qué es (n). ¿Cuál es tu historia, esa que te explica y te resuelve? ¿cuál es la narrativa que mejor representa tu pasado, tu presente y tu futuro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no lo tienes claro, te sucederá lo que le sucedió a Lost: estarás lleno de sin sentidos y de huecos inexplicables. Si eso es lo que quieres, adelante. Puedes seguir el consejo de ese estudiante de política que conocí hace unos años: &lt;i&gt;si no puedes convencer, confunde&lt;/i&gt;. Si en cambio quieres transmitir quién eres de una manera sincera, coherente y transparente, date el tiempo de pensar quién es el &lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7120237881909046097?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7120237881909046097/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7120237881909046097' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7120237881909046097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7120237881909046097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/sobre-lost-y-nuestra-historia.html' title='Sobre Lost y nuestra historia'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-293645062678207143</id><published>2012-01-10T15:12:00.008-06:00</published><updated>2012-01-12T10:14:04.978-06:00</updated><title type='text'>La de t-shirt fosfo</title><content type='html'>Nos quedamos de ver afuera de mi departamento una tarde junio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Voy para allá- escribió por Blackberry Messenger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esperé afuera. Se estacionó y bajó del carro con ropa de gym. Traía puesta una t-shirt fosfo y unos shorts negros. Le pregunté si quería correr o caminar. Me dijo que ella solía correr los camellones y caminar los puentes, pero que podíamos hacerle como yo quisiera. Corrimos los camellones y caminamos los puentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos los 5 kilómetros y permanecimos unos minutos más platicando afuera de mi hogar. Luego nos despedimos y se fue. Entré a mi casa y... pensé en qué se me antojaba cenar. Esa noche dormí con la siguiente idea en mi cabeza: &lt;i&gt;hoy fui a correr con una amiga nueva. Ah ok. Bye&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antier platicaba con mi novia sobre ese día y esa chava (la conoce). Le contaba cómo esa tarde se había convertido -siete meses después- en algo totalmente diferente. Más bien, esa ida a correr se había convertido en el marco dentro del cual se había desenvuelto la primera conversación seria entre esa persona y yo, la primera vez que habíamos buceado en el pasado del otro, la primera vez que habíamos abierto el velo de nuestras sensibilidades. Esos cinco kilómetros, le decía a mi novia, eran ahora un momento lleno de significado, de pistas y de acertijos. Y durante estos meses, los acertijos se habían ido poco a poco resolviendo o completando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos hablado, mi nueva amiga y yo, de muchísimas cosas. De nuestras inquietudes profesionales, de nuestros miedos. De todo lo que éramos y de cosas que no contábamos desde hacía mucho tiempo. Porque a veces así sucede con amistades nuevas: sintonizan en aspectos casi olvidados, en matices y recuerdos inusuales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué había consistido esa transformación? ¿cómo pasó de ser una conversación y un &lt;i&gt;workout &lt;/i&gt;promedio a una historia recurrente en mis pláticas con mi novia -y con Óscar, y con otros amigos, amigas, etc-? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En que la de t-shirt fosfo se había convertido en mi novia. Y a partir de ese momento, nuestra ida a correr esa tarde de junio ha mutado: ahora es una historia a la que volvemos seguido, una historia que hemos reconsiderado. Una de las primeras (luego les cuento LA primera historia). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra vida puede dividirse en momentos -en historias- o puede no dividirse, y ser una masa informe de datos y tiempo, un mar de sensaciones y de realidades. Yo prefiero la primera opción... aunque la segunda alternativa siempre está latente, especialmente para los momentos que queremos olvidar y dejar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si somos de los que ponemos atención a las historias -a las nuestras y a las otras-, nos hemos dado cuenta de la mutabilidad -por no decir amorfosidad- del pasado. Preferimos las historias buenas, las que nos ponen de buen humor y nos conmueven, las historias que nos han convertido en quienes somos... o las historias que nos van a convertir en quienes queremos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En perspectiva, el pasado cambia y se ajusta caprichosamente a nuestro presente. O bueno, lo cambiamos nosotros. Es más: lo reinventamos a nuestro gusto, lo construimos de recuerdos, anhelos y deseos. Cada evento tiene un peso y un color variables. Nos contamos la historia de nuestra vida cada vez que volvemos a ese evento, a esa plática, a ese viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene bastante sentido: somos nosotros mismos los más adecuados cronistas de nuestras vidas. Un narrador, al contar una historia, elige una particular narrativa entre infinitas que existen. ¿Por qué escoge las historias que escoge, por qué las cuenta como las cuenta? Porque quiere subrayar esos determinados elementos que han configurado su presente. Y esa configuración depende, en gran medida, de las historias que se cuenta a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese libro que leíste te habla -si quieres- mucho más ahora que antes. Ese atardecer -uno como cualquier otro-, es ahora "EL atardecer de las donas y las lágrimas". Esa ida al cine era sólo una película más. Ahora... ahora es algo diferente. Ese último día de clases deja huellas por todas partes, huellas que resurgen con más claridad cuando subes el último escalón de las escaleras del Ágora y dedicas los primeros pasos a buscar figuras y rostros conocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al revés: los momentos grises -o peor, los negros- se van difuminando poco a poco en el subconciente. Esas angustias, esas amarguras y esas caídas significan ya muy poco. Las vamos arrojando al mar del olvido (en ese sentido cobran particular relevancia las palabras que me dijo Enrique Rojas aquel verano del 2009: &lt;i&gt;una de las condiciones básicas para la felicidad consiste en saber pasar las páginas negativas de la vida&lt;/i&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, esa tarde de junio, ha 'diventado' -se ha convertido- en algo invaluable, en la primera vez que &lt;i&gt;hablamos &lt;/i&gt;de nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-293645062678207143?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/293645062678207143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=293645062678207143' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/293645062678207143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/293645062678207143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2012/01/la-de-tshirt-fosfo.html' title='La de t-shirt fosfo'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3004355115827746400</id><published>2011-12-28T17:28:00.001-06:00</published><updated>2011-12-29T08:54:37.819-06:00</updated><title type='text'>El Incendio</title><content type='html'>No suelo hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, la cajera del HEB me preguntó si había pasado una buena Navidad. La miré a los ojos durante unos segundos -sin expresión alguna- y comencé a sentir calor en la frente y en la espalda. Luego desvié la mirada ligeramente, y la situé de una manera discreta y hábil en un señor que empujaba el carrito de supermercado muchos metros atrás. Pagué, tomé mis cosas y me fui. De reojo vi que la cajera había perdido la sonrisa y negaba con la cabeza mientras pasaba por el código de barras los productos del siguiente cliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajo en un departamento de recursos humanos. Mi trabajo consiste en llenar formatos de los trabajadores de un corporativo y hacérselos llegar al IMSS. Nunca tengo que hacer llamadas telefónicas: no me gustan. Las evito. Siempre. Tengo mi teléfono en mute y mando correos diciendo 'lo siento, no estaba en mi lugar cuando me llamaste'. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo sólo. Nunca he tenido novia y no tengo familia. Bueno, sí tengo, pero esa es otra historia. Aquí no hablaré de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, parecería que soy muy comunicativo por mi manera de escribir. Despliego siempre que puedo mi capacidad perceptiva y registro por escrito los resultados obtenidos. He logrado adquirir -por mi gran afición a la lectura- una sensibilidad aguda, fina y atenta. Pero por fuera soy alguien tímido, nervioso, mudo y retraído. No me interesa entablar conversación alguna. Y, la verdad, no lo necesito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He decidido aislarme de las relaciones vis-a-vis. Prefiero interactuar de otras maneras. Este mundo permite una existencia averbal. Trabajo, me divierto, hago ejercicio, compro comida árabe, asisto a conferencias de historia renacentista, pago mi iPhone y le pongo gasolina a mi auto sin usar más de diez palabras al día. Se puede decir que dependo de los entendidos tácitos, de la comunicación no verbal, de las palabras escritas (tengo Twitter y un blog que seguro conoces porque estás leyendo esto), y de una sociedad cuyas estructuras y dinamismo propios faciliten la vida exenta de diálogo personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sin embargo, algo ocurrió en el trabajo. Una mujer de cabello curioso entró a nuestro departamento. Junto a mí se sientan Marcos y Esteban, quienes renunciaron a comunicarse de forma verbal conmigo desde hace varios meses. Esteban, que nunca termina de hablar porque atrae las interrupciones, atendió a la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, ¿a quién...?&lt;br /&gt;-A Gerardo. ¿Trabaja aquí?- interrumpió la mujer, con una soltura impresionante. Su acento revelaba demasiada información sobre ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcos y Esteban voltearon a verme. Porque Gerardo soy yo. Siguió Esteban:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gerardo es él- señalándome- ¿En qué te puedo ayudar? Gerardo no suele hablar mucho. Si quieres dímelo a mí y...- insistió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer ignoró a Esteban y caminó en mi dirección. Comencé a sentir tensión. Mi respiración se alteró. Mientras pasaba por el escritorio de Marcos, la mujer tomó una silla -yo había retirado la que estaba frente al mío- y la puso frente a mí. Se dejó caer en la silla y hasta comenzó a balancearse mientras sus manos se apretaban al borde de mi escritorio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tú eres Gerardo? Me mandaron contigo. Me llamo Gloria, mucho gusto -dijo, mientras volvía las cuatro patas de la silla a su lugar y me tendía la mano-. Soy nueva: me dijeron que me voy a sentar ahí -explicó, mientras señalaba con la cabeza el escritorio vacío que estaba junto a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba en agonía. Hasta ese momento buscaba una excusa, un argumento o alguna posibilidad para evitarla. Mis manos sudaban y mis piernas comenzaron a agitarse. Mi mirada estaba fija en la bandeja de entrada del Outlook -que no registraba correos nuevos: no pasan cinco segundos sin abrir uno recién llegado-. Unos segundos después decidí que era suficiente, tenía que atenderla. Volteé a verla. Gloria me sonreía. Su mano flotaba en el aire. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estudié durante un segundo en tiempo real: en mi cabeza pasaron diez minutos. En ese tiempo vi su pestañas, sus dedos, sus aretes, el color de sus ojos, un anillo azul que llevaba en la mano derecha, cómo le caía el cabello por el cuello y cómo abría ligeramente la boca para respirar: aunque desbordaba seguridad, noté algo de nerviosismo en su rostro. También distinguí que tenía unas pequeñas ojeras, y un olor fuerte a perfume Channel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente hizo una ecuación. Tomé de mi memoria el eco de sus seis pasos -de la puerta a mi escritorio- y, con la imagen que tenía frente a mí, jugué hasta reconstruir su manera de caminar, de mover la cabeza, del ir y venir de sus brazos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que era una de las mujeres más bellas que había visto en mi vida: todo en ella era simétrico, perfecto y preciso. Nunca había pensado en una mujer perfecta -en caso de existir semejante estupidez- pero esta persona reunía todos esos rasgos abstractos y sublimados. Y los actualizaba con gracia, discreción y sensualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré un cierto parecido entre ella y una amiga de la infancia, también de nombre Gloria. En kínder, Gloria y yo jugábamos boto y congelados durante los recreos. En el fesitval del día de las madres de 2B bailamos en pareja. No sé si por error, o para hacer más creíble el baile acercó sus labios hacia mi mejilla y me dio un beso durante el número. Sentí vergüenza -aún tengo muy presente la sensación- y me sonrojé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día me había enamorado de ella con toda mi existencia. Hasta el día de hoy, veinte años después, nadie me había llamado tanto la atención como aquella Gloria de segundo de kínder. Gloria Gómez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos años después cambié de escuela y dejé de verla. El último día de primero de primaria fue atroz. Unos días antes había redactado una cartita. La primera -y única- de mi vida. Decía que la iba a extrañar. Que ya no podríamos bailar juntos. Que me gustaba verla jugar futbol. Que me gustaba besarla (aun y cuando no había vuelto a suceder desde aquél diez de mayo). Que se veía bonita con los labios rojos. Que ya no podríamos compartir rancheritos. Que me encantaba el lunar en forma de oveja pequeña que tenía bajo la oreja derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca le di la carta. No tuve el valor para hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví al presente. La mano de Gloria seguía en el aire. Entonces me decidí a saludarla y a preguntarle qué necesitaba. Pero no pude: un ruido fuerte llamó nuestra atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gloria retiró la mano y volteó a ver a Esteban y a Marcos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué se escucha?&lt;br /&gt;-Es la alarma contra incendios -confirmó Esteban-. Seguro están haciendo una simulación como aquella vez que... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso, y de forma abrupta, entró María a nuestro departamento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me hablaron de Seguridad que se está quemando el comedor, sálganse ya. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María es nuestra jefa. Comencé a percibir un olor a plástico quemado. Gloria me volteó a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, pues vámonos- dijo, mientras se ponía de pie y giraba su cuello hacia la izquierda. Alcancé a ver un lunar debajo de su oreja derecha. Parecía una pequeña oveja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gloria salió antes que Esteban y que Marcos. En el pasillo pudimos ver que no se trataba de una simulación. Algo de humo se asomaba al final del pasillo que se abría a nuestra izquierda. Había mucha gente y todos se encaminaban a las escaleras de emergencia que estaban a nuestra derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, frente al corporativo, se agrupaban todos los empleados, muchos de los cuáles jamás había visto en mi vida. Gloria tenía los brazos cruzados y miraba hacia la entrada principal. En su rostro se había formado un gesto de angustia no tan marcado. Me vio y caminó unos pasos hacia mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y los bomberos? Ya se tardaron -me dijo, mientras señalaba con la cabeza al incendio, con un gesto muy parecido al que había usado para referirse a su próximo escritorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba a punto de contestarle pero algo ocurrió en ese momento: una pequeña explosión arrojó llamas y una gran cantidad de humo por la puerta principal. Todos emitieron un sonido de asombro y nos hicimos para atrás unos pasos. Escuché la voz de Esteban a unos metros de donde yo estaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Alguien sabe si ya hablaron a...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de la sirena de los bomberos interrumpió sus palabras. Todos volteamos hacia el estacionamiento y vimos a cuatro de ellos acercándose. Nos pidieron que nos hiciéramos aun más para atrás y abrieron sus mangueras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gloria sacó su iPhone. Vi que de wallpaper tenía 'La Escuela de Atenas'. Lo desbloqueó y, en voz alta, reflexionó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Quiero una foto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, dirigiéndose hacia mí y dándome su teléfono, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me puedes tomar una? Quiero que se vean las llamas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le tomé una foto y, después de revisar si había salido bien, le devolví el iPhone. Me llegó un fuerte olor a quemado. Noté que el viento la había despeinado un poco. También vi cómo el sol invernal se reflejaba en su mejilla y en su frente. Y vi cómo sus zapatos combinaban con sus aretes y su bolsa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que se parecía demasiado a Gloria Gómez, mi compañera de kínder. Sí, tenía un lunar parecido a ella pero, ¿qué tantas posibilidades había de que fueran la misma persona? Había pasado muchísimo tiempo. Además, no podía tener tanta suerte. El recuerdo de Gloria Gómez besándome en 2B de kínder me había perseguido durante toda mi vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí estaba, junto a mí -en caso de que fuera ella-. Y nada más no me animaba a preguntarle nada. No me atrevía. No suelo hablar. ¿Cómo hablaría con alguien como ella? Me hubiera gustado escribirle una carta, un post en mi blog. Pero eso no resolvería la situación en que me encontraba. La tenía a un metro de mí y tenía que hacer algo. Quería abrazarla. Decirle que si íbamos por unos rancheritos. Preguntarle por sus recuerdos de aquél día de las madres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras pensaba todo esto, Gloria veía la foto que le había tomado. Luego volteó a verme: fui lo suficientemente ágil para quitarle la vista de encima antes de que ella lo notara. Me dijo 'gracias' y clavó sus ojos en mí. Así permaneció unos segundos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vas a decir que estoy loca pero... siento que te conozco. No sé de dónde, pero me recuerdas a alguien. Sí, perdóname, siento que te estoy violentando un poco. Fíjate que tengo un trauma: hablo demasiado. En el banco, en la tintorería, en el súper... nunca dejo pasar ninguna oportunidad para entablar conversaciones. Todo empezó porque dejé de escribir -para siempre- hace unos meses. Antes escribía todo lo que me pasaba. Era algo obsesivo. Un día dije basta, sólo me voy a comunicar de manera verbal. Prefiero, siempre que puedo, dialogar. Este mundo permite una existencia averbal, y eso me pone furiosa. He renunciado a seguir el juego de una sociedad cuyas estructuras y dinamismo propios facilitan la vida exenta de diálogo personal. Detrás de cada idea hay una persona: quiero relacionarme con esa persona, no con la idea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bomberos continuaban luchando contra el fuego. Estaba claro que esas oficinas quedarían inutilizadas por mucho tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de nosotros había muchísimas personas: reporteros, policías, peatones curiosos, compañeros del trabajo... todos envueltos en ruido y en un ir y venir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entre Gloria y yo había una tranquilidad impresionante. La serenidad que irradiaba esta mujer calmaba la furia de sensaciones que cundía en el ambiente. Yo había dejado de prestar atención al incendio, al edificio que se caía en pedazos, a las oficinas que desaparecían consumidas por la vorágine. El universo entero se había vaciado a sí mismo. Todo estaba desierto. Sólo existía ella. Y ese lunar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno Gerardo, me marcho a mi casa. Me siento raro junto a ti. Y no sé si alguien te había dicho pero... eres muy callado. No sé si mañana me vaya a sentar a tu lado: habrá qué ver cómo son las oficinas que rentará el corporativo. Que tengas una bonita noche. Y espero acordarme de dónde te conozco. ¡Ciao!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despidió de mí -sentí su mejilla fría-. Sonrió y se fue rumbo al estacionamiento. Mientras la veía alejarse, Esteban se acercó conmigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Wow, qué bonita está la nueva. Me pareció muy simpática. ¿Crees que...?&lt;br /&gt;-Sí -lo interrumpí-.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3004355115827746400?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3004355115827746400/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3004355115827746400' title='15 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3004355115827746400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3004355115827746400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/el-incendio.html' title='El Incendio'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-5856896794700036781</id><published>2011-12-21T11:29:00.001-06:00</published><updated>2011-12-21T11:30:11.995-06:00</updated><title type='text'>De cuando te confundes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Escribí esto hace unas semanas, pero no me había animado a subirlo. Muchos de ustedes ya lo leyeron pero como quiera lo pongo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;___&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Hoy concluyó una historia que empezó en agosto. &lt;i&gt;Wow&lt;/i&gt; con el final. El desenlace quedará registrado en mi memoria como una de las situaciones más awkwards del año. Me ha recordado, una vez más, lo erróneo y lo precipitado de juzgar a alguien por un par de apariencias externas. La mente humana es complejísima, y aunque el rostro se diseñó para transmitir –u ocultar– el estado del alma, la conexión falla en algunas ocasiones. Actuamos y sentimos influidos/influenciados por infinitas circunstancias y predisposiciones.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El escenario fue la Facultad Libre de Derecho, donde doy (daba) clases. En particular, un salón del tercer piso donde impartí la materia de Direcciones del Pensamiento Jurídico. En ese lugar y en la inmaterialidad de dos cuentas de correo (la mía y la de la protagonista) transcurrieron los episodios de esta historia que por fin sale a la luz. Todo sucedió entre la segunda semana de agosto y la mañana de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Desde la tercera clase –ella faltó a la primera– noté que una alumna iba a sufrir mi clase. Varios de sus gestos –momentos largos en su BlackBerry, rostros demudados, ceños fruncidos, caras de &lt;i&gt;qué flojera, ya me quiero ir&lt;/i&gt;– dejaban ver que le hubiera gustado llevar la materia con el otro profesor. Pero, para entonces, era demasiado tarde. No había manera de cambiar su horario para acomodarlo de otra manera. No había remedio: tenía que llevarla conmigo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;A partir de entonces hice mi mejor esfuerzo por descubrir cómo le gustaría ser tratada: hay alumnos que requieren atención, otros que buscan una cierta amistad, otros que prefieren un completo anonimato. ¿Ella? Nunca lo supe. Supongo que sólo quería terminar la materia y no volverme a ver en toda la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Mi alumna no parecía reaccionar ni ante mis desplantes ni ante mis ironías. Cada dos o tres clases platicaba con Viviana y le decía &lt;i&gt;hoy esta chava hizo tal cara cuando entré al salón, hoy se río de mí, hoy se quedó dormida, hoy le hice una pregunta y me vio con cara de ‘qué flojera contigo’.&lt;/i&gt; Recuerdo que el día del Segundo Parcial susurró, después de escuchar un disparate mío, un prudente pero claro &lt;i&gt;what the fuck!&lt;/i&gt; que capté perfectamente. Me saqué un poco de onda y por unos segundos no supe qué hacer. ¿Me sordeaba (opción uno) o reaccionaba violentamente (opción dos) mientras gritaba &lt;i&gt;¡te escuché! ¡Salte! &lt;/i&gt;? Decidí que, en aras de facilitarle la vida –mil y un veces hice lo mismo con mis profesores de maneras &lt;i&gt;mucho&lt;/i&gt; más descaradas– que elegiría la opción dos. Y así hice. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;A partir de entonces cambié un poco de táctica: quizá preocupándome un poco más por ella lograría ganármela. Un episodio que pinta muy bien esta intención –y que casi arruino por completo– transcurrió de la siguiente manera. A principios de noviembre me envió un mail sencillo, excusándose de no ir a la clase siguiente: &lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Licenciado, no voy a poder ir a clase porque literal me estoy muriendo de fiebre. ¡Gracias!&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;span style="color: #222222;"&gt;Me dispuse a contestarle y redacté lo siguiente:&lt;/span&gt; &lt;i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Espero que te alivies pronto y no sea nada grave.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Pensé que el orden correcto de las palabras era invertido: &lt;i&gt;Espero que no sea nada grave y te alivies pronto&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Pero, en ese par de segundos algo ocurrió. Releí su correo y en mi subconciente se clavaron las palabras &lt;i&gt;muriendo&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;grave&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;pronto&lt;/i&gt;, y escribí, sin querer:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;-Espero que sea algo grave y te mueras pronto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Según yo le di &lt;i&gt;send&lt;/i&gt; pero no se mandó. Entonces noté el error y rápidamente lo corregí. Mi correo final dice así: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Espero que no sea nada grave y te recuperes pronto&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt; &lt;/span&gt;Dos clases después noté que todavía estaba algo enferma. Le pregunté cómo seguía. Me dijo que ya estaba mejor. Sonrió un poco. &lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;El último episodio transcurrió hoy. Mi alumna me envió el siguiente mail:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Ah sí, se me olvidó decirle que no fui la clase pasada porque presentaba D. Procesal. Thanks anyways! Y al rato le mando lo del trabajo. ¡Saludos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Sí, no te apures por lo de la clase&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;, le contesté. Y decidí que ahora era cuando, que no podía dejar pasar esta última oportunidad para hacerle ver mi inquietud. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;-Un comentario final. Sé que mi clase no era tu favorita: me lo decías sin palabras en cada sesión. Por lo mismo me esforcé un poco más contigo para que no te fueras con un mal sabor de boca de la clase y del profesor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;Su respuesta llegó unos minutos después.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;v:shapetype coordsize="21600,21600" filled="f" id="_x0000_t75" o:preferrelative="t" o:spt="75" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" stroked="f"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;  &lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path gradientshapeok="t" o:connecttype="rect" o:extrusionok="f"&gt;  &lt;o:lock aspectratio="t" v:ext="edit"&gt; &lt;/o:lock&gt;&lt;/v:path&gt;&lt;/v:stroke&gt;&lt;/span&gt;&lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape alt="Raisins_Face.jpg" id="Picture_x0020_1" o:spid="_x0000_s1026" style="height: 160.7pt; left: 0; margin-left: -2.35pt; margin-top: 58.15pt; mso-position-horizontal-relative: text; mso-position-horizontal: absolute; mso-position-vertical-relative: text; mso-position-vertical: absolute; mso-wrap-distance-bottom: 0; mso-wrap-distance-left: 9pt; mso-wrap-distance-right: 9pt; mso-wrap-distance-top: 0; mso-wrap-style: square; position: absolute; text-align: left; visibility: visible; width: 268.65pt; z-index: -1;" type="#_x0000_t75"&gt;  &lt;v:imagedata o:title="Raisins_Face" src="file:///C:\DOCUME~1\usuario\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.jpg"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/v:imagedata&gt;&lt;/v:shape&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;-Licenciado, aunque no lo crea, &lt;/span&gt;&lt;b style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;era de mis clases favoritas&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;. En fin, &lt;/span&gt;&lt;b style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;que lástima que se quedo con esa impresión pero nada que ver&lt;/b&gt;&lt;span style="color: #222222; font-family: inherit;"&gt;. Gracias por decírmelo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Mknrc_x47OU/TvIXFqRHniI/AAAAAAAAAY8/wc7hvjX1Cwg/s1600/Raisins_Face.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="191" src="http://3.bp.blogspot.com/-Mknrc_x47OU/TvIXFqRHniI/AAAAAAAAAY8/wc7hvjX1Cwg/s320/Raisins_Face.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Aún no le contesto. Después pregunté a muchas personas qué pensaban de esto. Luego les platico qué me dijeron.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-5856896794700036781?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/5856896794700036781/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=5856896794700036781' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5856896794700036781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5856896794700036781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/de-cuando-te-confundes.html' title='De cuando te confundes'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Mknrc_x47OU/TvIXFqRHniI/AAAAAAAAAY8/wc7hvjX1Cwg/s72-c/Raisins_Face.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-130615922358878043</id><published>2011-12-09T11:40:00.006-06:00</published><updated>2011-12-09T12:13:24.198-06:00</updated><title type='text'>De una romanticista gone wild</title><content type='html'>El jueves 9 de junio pasado fui a un concierto de Segunda Temporada 2011 de la Orquesta Sinfónica de la UANL (Osuanl). Primero tocaron la estremecedora &lt;a href="http://grooveshark.com/s/Sensemaya/3YSlxz?src=5" target="_blank"&gt;Sensemayá &lt;/a&gt;del mexicano Silvestre Revueltas. Gaby y yo, desde la cuarta fila, notamos algo curioso en la de enfrente. Había cuatro metaleros muy atentos. En fin, como bien puntualiza Jorge Fernández, en la perspectiva del virtuosismo, la música clásica y el metal tienen muchos puntos en común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de Sensemayá apareció la celista invitada: &lt;a href="http://www.tinaguo.com/" target="_blank"&gt;Tina Guo&lt;/a&gt;. Me sobresalté: era una japonesa muy joven, alta y de mucha presencia. Impactante, la verdad. Iba vestida elegantísima con un vestido azul. Tina se sentó en el centro del escenario, justo enfrente de nosotros, a no más de siete metros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aplauso del público. Luego, silencio (un silencio que se toca, un silencio que prepara). Jesús Medina, director artístico de la Osuanl, marcó el inicio. del &lt;i&gt;Concierto para Chelo No. 1 en La Menor, Op. 33&lt;/i&gt;, de Camile &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Camille_Saint-Sa%C3%ABns" target="_blank"&gt;Saint-Saëns&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Wow&lt;/b&gt;. Tina Guo tocaba con una pasión increíble. Desde las primeras notas base -y las siguientes, que se desdoblan en legatos descendentes-, el &lt;a href="http://grooveshark.com/s/Violoncello+Concerto+No+1/oxKT8?src=5" target="_blank"&gt;concierto de Saint-Saëns&lt;/a&gt; es una excelente muestra del alcance en capacidades y rangos que tiene el chelo. Cada movimiento, cada nota de este concierto de tres partes (tocado siempre en un sólo movimiento) sonaba fuerte, penetrante y poderoso. Su precisión y la sonoridad de sus escalas llenaron el Mederos de una esencia enervante: los arpeggios, las notas largas y sostenidas, los pizzicatos, los vibratos, TODO sonaba perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí que la mujer se entregaba a su público sin reservas. Su rapidez y su técnica no oscurecían ni nublaban su emoción. Guo gesticulaba y se dejaba llevar por las cadencias de la bellísima melodía. Yo, lo acepto, quedé cautivado por su performance y por la música. Desde entonces escucho este concierto seguido (encontré en youtube el&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=XMmQHdRjLws" target="_blank"&gt;ensayo&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de Tina para el concierto que presencié. Ahí puedes ver la pasión que la mueve).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tina Guo, concluí, era una mujer comprometida con el romanticismo del siglo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;PERO&lt;/b&gt;. Llegué a mi casa y la gugulié. Y OMG, encontré un &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=3YnzQ36xxXg" target="_blank"&gt;video&lt;/a&gt;&amp;nbsp;de Tina tocando una versión de Flight of the Bumble Bee MUY alejada del romanticismo decimonónico de Liszt, de Chopin, de Tchaikovsky y mucho más cercano a Slipknot, Stratovarius y a Dream Theater. Descubrí que era una metalera consagrada (ahí la explicación de los metaleros). Además me enteré que ha tocado con Foo Fighters, que grabó con Hans Zimmer la música de Inception, que participó en el soundtrack de Kung Fu Panda 2, en el de Iron Man 2, Sherlock Holmes. Y un sin fin de etcéteras. En fin, las apariencias pueden engañar: yo creí que Tina era una mujer de conservatorio que se limitaba a participaciones (y a música) como la de Mederos. Not true. La platiqué a Gaby mis descubrimientos y los dos nos morimos de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Posdata&lt;/i&gt;. Ayer fui con mi novia al último concierto de la Tercera Temporada 2011 de la Sinfónica. El público sostuvo la ovación durante varios minutos para que Claude Delangle (músico invitado) se animara a volver para el &lt;i&gt;encore&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Delangle volvió, emocionado, con un saxofón soprano.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Syrinx, de Claude Debussy&lt;/i&gt;&amp;nbsp;dijo, con un delicado acento francés. Aunque la pieza es para flauta, el sax soprano de Delangle no quedó mal. &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=dOIYSlFFnxk&amp;amp;feature=related" target="_blank"&gt;Aquí&lt;/a&gt; la pieza interpretada por una niña de 8 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí que en la larga ovación del público regiomontano había mucho más que la petición por un encore: eran los aplausos de un grupo de &lt;i&gt;patrons (&lt;/i&gt;ver &lt;a href="http://premoniciones.wordpress.com/2011/11/28/arte-en-monterrey/" target="_blank"&gt;este&lt;/a&gt; post de Premoniciones)&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;pidiéndole al arte que no se fuera de Monterrey. Que se quedara. Que lo impregnara todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-130615922358878043?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/130615922358878043/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=130615922358878043' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/130615922358878043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/130615922358878043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/de-una-romanticista-gone-wild.html' title='De una romanticista gone wild'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1049099116728490893</id><published>2011-12-06T15:19:00.001-06:00</published><updated>2011-12-06T23:38:43.949-06:00</updated><title type='text'>Un fail navideño</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Qué tan vergonzoso es romper un regalo (antes de darlo) que no diste ni recibiste tú? Bastante. Todavía me da pena, aunque ya casi toda se ha convertido en risa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El jueves 23 de diciembre pasado, mi entonces Jefa me pidió un favor:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Andrés, ¿puedes llevarle esto a Daniel (nombre ficticio… era uno de los directores ejecutivos del corporativo)? Es un regalo. Pero tienes que llevárselo ya porque mañana se va de viaje y ya no llega hasta dentro de unas semanas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Era un niño Jesús en una cajita. Además de la figurita había un guioncito con una dinámica para vivir en familia. Le dije que sí: sólo era cuestión de llevárselo al tercer piso. ¿Qué tan difícil podía ser?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Subí los escalones de dos en dos. En el último (me) tropecé y el niño Jesús saltó de la cajita. Al estrellarse con el suelo se rompió en tres pedazos: la cabeza y el brazo derecho se desprendieron tétrica, violenta e irremediablemente. Sentí vergüenza. Recogí los pedazos dispersos por todo el tercer piso y volví a mi oficina. Por unos minutos me senté en silencio. Luego fui con Martha y le platiqué. Me dijo que estaba bien tonto. Volví a mi lugar más apenado todavía. Unos minutos después fui con mi jefa y, después de preguntarle otras cosas, le hice la siguiente pregunta:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Oye, ¿y dónde compraste la figura del niño Jesús? Está súuuper padre.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mi Jefa me miró extrañada pero tampoco –luego me confesaría– sospechó mucho. Martha estaba ahí. Mi Jefa me dijo dónde y le dije &lt;i&gt;gracias&lt;/i&gt;. La verdad es que no tenía tiempo para comprar otro. Eran las 4pm y esa noche tenía que hacer muchas vueltas. Además, el Director ya no venía mañana. Volví a mi lugar. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Unos minutos después vi que mi Jefa se acercaba con Martha y le daba un regalo parecido al que yo había arruinado. Esperé que se fuera y le rogué a Martha que me cediera la figura, que luego se la repondría. Aceptó. Hice el intercambio y le llevé el regalo al Director. Después llegó mi Jefa y me dio otro a mí. Obviamente llegó a Martha a reclamar su figurita. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y yo me quedé con un niño Jesús roto. Que aún guardo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-1j4Wl_fnIkU/Tt6G1oIzN2I/AAAAAAAAAY0/GRFWBBTWPdo/s1600/IMG00586-20111206-1201.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-1j4Wl_fnIkU/Tt6G1oIzN2I/AAAAAAAAAY0/GRFWBBTWPdo/s320/IMG00586-20111206-1201.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1049099116728490893?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1049099116728490893/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1049099116728490893' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1049099116728490893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1049099116728490893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/un-fail-navideno.html' title='Un fail navideño'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-1j4Wl_fnIkU/Tt6G1oIzN2I/AAAAAAAAAY0/GRFWBBTWPdo/s72-c/IMG00586-20111206-1201.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-6097429769909902676</id><published>2011-12-05T14:53:00.000-06:00</published><updated>2011-12-06T15:17:03.756-06:00</updated><title type='text'>La ladrona en la casa de Dios</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;El domingo mi madre nos contó una historia buenísima mientras se reía.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;“El domingo fuimos a Misa a la Basílica de Guadalupe [mi papá y ella]. En la banca frente a mí había una señora [&lt;b&gt;Mujer Uno&lt;/b&gt;, en adelante], y dos bancas adelante había otra [la &lt;b&gt;Otra Mujer&lt;/b&gt;]. Desde el principio noté algo raro en el comportamiento de la Mujer Uno. Tenía su mirada fija en algo que yo no alcanzaba a ver. Decidí que prestaría atención a lo que pudiera suceder. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Mujer Uno decidió ponerse de rodillas aun con la mirada fija en algo que estaba en la banca de la Otra Mujer. Entonces vi que la mirada tenía por objeto el bolso de la Otra Mujer, y particularmente la cartera que sobresalía un poco. Después de unos minutos estáticos, la Mujer Uno se lanzó por la cartera. La tomó con un movimiento rápido y se la guardó. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Yo no supe qué hacer por unos segundos. Hasta que me armé de valor y le hablé a la Otra Mujer:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Oiga, &lt;i&gt;esta&lt;/i&gt; mujer [señalando a la Mujer Uno que aún estaba de rodillas] se llevó su cartera. [Y luego a la Mujer Uno] Está en la casa de Dios, ¿cómo se atreve?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Otra Mujer se sobresaltó y volteó a ver a la Mujer Uno. La Mujer Uno, descubierta, no supo qué hacer. Con la paz del mundo sacó la cartera de su bolsa y se la devolvió a la Otra Mujer (que por cierto no era la dueña de la cartera sino una amiga). &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Mujer Uno se sentó y así estuvo unos minutos. Luego se puso de pie y se formó en la fila de comulgar. Pero antes de llegar a la Comunión se salió de la fila y se puso de rodillas en unos reclinatorios que están cerca del presbiterio. Yo la seguía con la mirada. Después se puso de pie y salió de la Iglesia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Yo la seguí hasta la salida, y le dije a las de seguridad que &lt;i&gt;ella era una ladrona&lt;/i&gt;, y &lt;i&gt;si esto hace aquí, ¿qué hará afuera?&lt;/i&gt;. La Mujer Uno no prestó ningún tipo de atención: es más, ni pareció enterarse. Salió muy campante y se perdió en la distancia”. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mis hermanos y yo morimos de risa con la historia: especialmente con la escena de mi madre estropeando el robo y empaletando a la ladrona.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-6097429769909902676?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/6097429769909902676/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=6097429769909902676' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6097429769909902676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6097429769909902676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/la-ladrona-en-la-casa-de-dios.html' title='La ladrona en la casa de Dios'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8310008844219221199</id><published>2011-12-01T18:20:00.002-06:00</published><updated>2011-12-01T22:45:24.291-06:00</updated><title type='text'>Cinco minutos</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;En cinco minutos de conversación puedes descubrir mucho de una persona. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Un dude entró al Departamento Legal mientras me peleaba con un contrato de prestación de servicios. No había nadie más. Pensé lo siguiente: si el dude necesita un servicio de &lt;i&gt;alguien&lt;/i&gt; en específico, mi amigo va a echar un vistazo y tendrá que marcharse al darse cuenta de mi soledad. Si más bien busca un servicio/petición genérica, tendré que atenderlo. &lt;i&gt;The xx&lt;/i&gt; conformaban una parte importante de mi ambiente sensorial y no tenía muchas ganas de ayudar a nadie. &lt;i&gt;Que sea la opción uno, que sea la opción uno, que sea la...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Fue la opción dos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Hola… Andrés –agregó dubitativamente, como recordando mi nombre. Se sentó frente a mí. Me quité los audífonos. &lt;i&gt;Mute&lt;/i&gt;. Me di cuenta que era un dude de IT. José, según su name tag– oye, ¿tendrás inconveniente en prestarnos tu computadora durante media hora? Vienen los de Dell para actualizar los antivirus.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-[Emocionado] ¡Para nada José! Dale, yo tengo otras cosas que hacer [leer] y no requiero de mi computadora para hacerlas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Saqué de mi maletín dos libros: &lt;i&gt;Making Ideas Happen&lt;/i&gt; de Scott Belsky que me prestó Óscar, y &lt;i&gt;Sigue tu vocación&lt;/i&gt;, un libro coordinado por Ernesto Bolio y publicado por el Ipade que me prestó Elías. Me di cuenta que no tendría que irme. Llegó el dude de Dell (Juan Carlos, según su name tag) y se sentó en la silla que usan mis clientes. Le facilité mi computadora. Lo saludé atentamente y lo llamé por su nombre. Era un tipo grande, tímido y con pinta de &lt;i&gt;vengo a hacer mi trabajo y adiós, no me hables porque me da pena&lt;/i&gt;. Me giré un poco y me sumergí en el libro de Bolio. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Terminé de leerlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Juan Carlos me pidió que leyera y firmara un contrato sobre el uso de la computadora. Lo hice y se lo devolví. Continué con el de Scott Belsky. A punto de terminar, Juan Carlos se animó a empezar una conversación (y yo no desaprovecho esas oportunidades):&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Lees mucho, ¿verdad?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Pues me gusta mucho –dije, mientras ponía el bookmark en el libro de Belsky y me giraba hacia él.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Mi hermana lee mucho. Le gusta el Quijote. Siempre que ve algo del Quijote se lo compra. Hasta tiene las películas del Quijote –me dijo con una sonrisa–. A mí también me gusta leer, pero no tanto como a ella. O más bien, leo cosas diferentes…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Totalmente, yo leo cosas más sencillas. De hecho no he leído el Quijote –dije, mientras señalaba la edición de Alfaguara del IV Centenario. No le dije que lo he intentado tres veces. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí, yo leo otras cosas. Hace un tiempo me compré el libro Azteca de Gary Jennings, pero no lo terminé porque está larguísimo. A veces leo libros que ya leí. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Pasa mucho –comenté–. Hay libros que no nos cansan. Yo, cada que puedo, retomo el Señor de los Anillos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-No los he leído –confesó. A estas alturas sonreía y hablaba con un poco más de confianza–. A mí los que me gustan son los de…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Harry Potter?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-No, los de Dan Brown. Me gustó mucho &lt;i&gt;Ángeles y Demonios&lt;/i&gt;, más que el &lt;i&gt;Código Da Vinci&lt;/i&gt;. El que no he leído es el de &lt;i&gt;Conspiración&lt;/i&gt;. Pero es por épocas. A veces uno se deja se mete en el trabajo y se le olvida leer. Y ¿sabes? Leer te ayuda mucho…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí, te ayuda a entender otras personas, a conocer el mundo y a conocerte a ti mismo –comenté.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí. &lt;b&gt;Lo&lt;/b&gt; &lt;b&gt;que más me gusta es que siempre aprendes algo nuevo&lt;/b&gt;– me susurró, con un peculiar brillo en los ojos–, y luego te das cuenta que &lt;b&gt;eso que aprendiste es muy común y lo ves en muchos lados. Como si todo el mundo lo supiera y hablara de ello muy seguido. Pero antes no te dabas cuenta porque no lo sabías&lt;/b&gt;. Ya terminé con tu máquina. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Mira Juan Carlos, te dejo mi blog –mientras le escribía el link de &lt;i&gt;Mondoli&lt;/i&gt; detrás de mi tarjeta–. Cuando tengas oportunidad dale una leída. Y dile a tu hermana, a ver qué le parece. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Claro que sí lo haré. ¡Hasta luego!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Hasta luego Juan Carlos –mientras le estrechaba la mano–, que tengas un excelente día. ¡Muchas gracias!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Wow. Lo que hubiera perdido si mi respuesta hubiera sido un parco&amp;nbsp;&lt;i&gt;sí, sí leo bye&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8310008844219221199?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8310008844219221199/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8310008844219221199' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8310008844219221199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8310008844219221199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/12/cinco-minutos.html' title='Cinco minutos'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4952074777110076736</id><published>2011-11-30T23:24:00.089-06:00</published><updated>2011-12-27T17:18:53.840-06:00</updated><title type='text'>Porque ya no nos vamos</title><content type='html'>En tercero de primaria terminé de leer 'Viaje alrededor del mundo en 80 días' de Julio Verne (versión reducida de la editorial Trillas). Fue el primer libro que leí. Recuerdo mi posición exacta cuando lo terminé y las circunstancias que me rodeaban. Juzgué que el momento tenía demasiada importancia como para vivirlo sólo. Esperé a que mi padre volviera para fingir que lo terminaba en su presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En quinto de primaria escribí un cuento sobre extraterrestres. Nos secuestraban a un amigo y a mí -creo que la película 'Fuego en el Cielo' tuvo algo que ver-. Mi padre leyó mi cuento y me dijo que le había gustado, que 'era realista'. Sentí algo. Después, a principios de sexto, escribí otro cuento sobre un supuesto -y apócrifo- séptimo Niño Héroe que luego ascendería a la presidencia de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercero de secundaria leí Momo de Ende y me gustó mucho. Esa Navidad leí el Hobbit, y luego el Señor de los Anillos. Y bueno. Las obras de Tolkien me transformaron y me convirtieron: las historias de la tierra media se hundieron en mí. Los paisajes, sensaciones, diálogos e imágenes que vi y que sentí calaron muy adentro. A partir de entonces me reafirmé en algo que ya veía más o menos claro: quería escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primera opción de estudio era periodismo. Si no, entonces filosofía, ciencias políticas, letras, o cualquier carrera que me colocara cerca de los libros. Terminé inscribiéndome en derecho, sin olvidarme de mi verdadera vocación. A mitad de carrera tuve no una sino tres crisis profesionales. Es más, puedo decir que cada semestre me ahogaba en una. Reconsideré estudiar letras, y luego historia, y luego... Pero decidí terminar la carrera. Y ya después, encontrar el camino de vuelta a la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que me gradué (hace tres años) he pasado por &amp;nbsp;muchos cambios, principalmente profesionales. Pero lo que nunca ha cedido -salvo para aumentar, para incendiarse, para madurar- es mi pasión por escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más lejos que me marche, siempre vuelvo. Y ahora sé, con infinita certeza, que nunca más me iré. Mi vida va a gastarse en escribir, en sacar de mi cabeza los conceptos, las palabras, las ideas. No puedo huir de mí: intentarlo sería inútil, antinatural, y absurdo. Sería como querer cambiar el tiempo, como evitar ser superados y consumidos por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la comunicación, y en especial las historias, son esenciales para lograr una convivencia armónica y pacífica. Y que una mala comunicación frustra, complica, equivoca y destruye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra sociedad necesita -aún en estos tiempos de masificación, y más que nunca- una comunicación efectiva. Una comunicación que gire en torno a las personas, no en torno a los medios de comunicación ni a los gadgets tecnológicos. Una comunicación que llegue, que empape, que inspire. Si no, cualquier voz es ruido blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al contrario. Con una buena comunicación -en forma y fondo-, las personas estarán tan cerca de ellas mismas como puedan estar. Y descubrirán, de nuevo, quiénes son, qué los hace felices, y qué hacer con esta sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos meses inicié con Óscar un proyecto ambicioso, enorme y salvífico: promover la cultura, las artes, la apreciación estética y las humanidades (y en especial a los HUMANOS) de un modo nuevo, de una forma inexplorada en nuestra sociedad (regiomontana, mexicana y latinoamericana). Heck, cambiar el p*to mundo. De ahí llegamos -aunque parece no tener mucha conexión SÍ la tiene- a Anecdote y el resto ya medio se lo saben. Pero esto de la cultura no se ha ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mucho menos lo de escribir. A finales de octubre decidimos escribir ALGO -cualquier cosa- cada día de noviembre. Lo logramos. La prueba fue difícil pero, como dice Óscar en su último post de noviembre, "La cosa va más allá cuando se trata de construir tu propia biografía; cuando recibes la autosatisfacción de proponerte algo y cumplirlo; cuando haces eso que siempre quisiste".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante estos 30 días hicimos lo que más nos gusta hacer: escribir/comunicarnos. Los resultados son bastante patentes: tanto internos como externos. Desde guías en Marco que comienzan a contar nuestras historias, como Inbox(es) como éste de un exalumno:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;Me resulta impresionante el efecto que me da al leer tus entradas en tu blog. Increible como leo una entrada con una sonrrisa impregnada en mi rostro y con un pensamiento de gusto al maximo que me digo a mi mismo: "No hay manera de que logre hacer otra entrada que cause tal efecto en mi". Para mi sorpresa, únicamente me llevo unos minutos al seleccionar la siguiente para probar que estaba equivocado. Me identifico bastante con lo que escribes, simplemente (...) darte ánimos en esos días difíciles donde te niegas a escribir. Ten presente que tus escritos, como tu lo has dicho: Le encienden el hemisferio derecho del cerebro a algunas personas locas como yo y nos permiten retomar esa sensibilidad para lograr los deseos mas profundos del corazón. En mi caso, para comenzar una batalla contra la computadora junto con su documento en blanco de Word y mi mente. &lt;b&gt;¡Sigue haciéndolo cabron!&lt;/b&gt;&amp;nbsp;[el bold es mío].&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4952074777110076736?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4952074777110076736/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4952074777110076736' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4952074777110076736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4952074777110076736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/porque-ya-no-nos-vamos.html' title='Porque ya no nos vamos'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7245682227837610734</id><published>2011-11-28T16:23:00.001-06:00</published><updated>2011-11-28T16:37:55.367-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte VI (Revelaciones)</title><content type='html'>No es lo mismo&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. pedir una Big Mac&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. entender a un australiano que, con un buen jet lag &lt;i&gt;vengo-del-otro-lado-del-planeta&lt;/i&gt; encima, habla de negocios y procesos creativos&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Óscar y yo teníamos en mente, desde el principio, la importancia de pulir nuestro inglés para llegar preparados al workshop del martes. Desde el aeropuerto de Monterrey decidimos que, entre nosotros, sólo hablaríamos en inglés.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al principio pareció una buena idea: luego se volvió un reto. Al final se volvió un p*to problema porque el cansancio psíquico que suele presentarse en los viajes y las segundas lenguas no se llevan bien. Después de horas y horas de caminar, lo único que quieres hacer es maldecir y burlarte de gente en tu propia lengua. Como diría Ciorán, no habitamos un país, habitamos una lengua. Y el sentimiento de volver a ella es similar al que sobreviene cuando regresamos a nuestra tierra después de un largo viaje.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dacMPicLuVs/TtQJI5sU5FI/AAAAAAAAAYc/h7aEWAhAbwg/s1600/IMG00250-20110926-0907.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-dacMPicLuVs/TtQJI5sU5FI/AAAAAAAAAYc/h7aEWAhAbwg/s320/IMG00250-20110926-0907.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Nuestros desayunos bilingües&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay que decir, por encima de todo, que cumplimos nuestro propósito de la manera más flemática posible. Desde una conversación trivial durante el desayuno, pasando por las notas que tomamos en el MoMa y hasta la plática en una pizzería localizada en el downtown de Manhattan donde se transmitía un juego del América -los meseros y cocineros eran de Edomex-, logramos sacudirle a nuestro inglés su inmovilidad dialéctico (osea de &lt;i&gt;diálogo&lt;/i&gt;, no estoy haciendo referencias a trips hegelianos).&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XBocC2MlhcQ/TtQJNWFHhLI/AAAAAAAAAYk/yLHohskwT9c/s1600/IMG00238-20110925-1803.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-XBocC2MlhcQ/TtQJNWFHhLI/AAAAAAAAAYk/yLHohskwT9c/s320/IMG00238-20110925-1803.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Pizza de pollo empanizado&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La vida diaria de un regio requiere mucha comprensión del inglés, pero poca conversación. Por más que detestes las películas dobladas, por más que veas &lt;i&gt;The Office&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;How I Met your Mother&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Modern Family&lt;/i&gt; (o lo que veas por la ahora conflictuada cuevana.tv) y por más que visites Texas tres veces al año -en donde, si lo piensas, ni se habla inglés... en el mejor/peor de los casos se habla tejano-, tus habilidades conversacionales pueden encontrarse sistemáticamente oxidadas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El workshop, escribí unas líneas arriba, era el martes. Descubrí que mi inglés estaba listo la noche del domingo, cuando con gran esfuerzo, logré articular un discurso -Óscar era mi paciente interlocutor- cuyo objetivo consistía en explicar las razones por las que dejé de ser numerario. El escenario que nos rodeaba era la barra del TGI Friday que está en Times Square.&amp;nbsp;Era una plática que tenía prometiéndole desde hacía muchos meses. Probablemente fue en la Isla el spring break pasado cuando le anticipé un preview, pero no habíamos tenido la oportunidad de conversar a fondo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(PARÉNTESIS. Mientras empezábamos nuestra conversación llegó JSZM, un rapero que en youtube se llama a sí mismo &lt;i&gt;The&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;i&gt;World's Best Beatboxer&lt;/i&gt;. El dude se sentó a lado de nosotros en la barra y nos dijo que acababa de salir de la cárcel. Luego nos confesó que era músico y que nos podía hacer una demostración de su música.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Yeah dude, show us what you've got.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;Y se aventó un beatboxing super awesome. Aquí el mismísimo JSZM:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/9Jx8pLXT_qg/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9Jx8pLXT_qg&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/9Jx8pLXT_qg&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=8Xoyb5IMhF4" target="_blank"&gt;Aquí otro&lt;/a&gt;, acompañado.&amp;nbsp;Luego nos quiso vender su cd pero fracasó. Retomamos nuestra difícil conversación.&amp;nbsp;CIERRO PARÉNTESIS)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras narraba pausada y extensamente el camino que recorrí, tuve que buscar en mi consciente ideas y conceptos complejos y envolverlos en un inglés que, oxidado, se resistía a ceder. Hablar de temas muy personales implica buscar en la memoria y en la imaginación los elementos que mejor describan el ambiente interior (un ambiente complicado y cargado de emociones), y cómo los hechos externos y las decisiones se intercalaban y se influían mutuamente, creando situaciones y sensaciones que me marcarían para siempre. La verdad es que me costó muchísimo pero, creo, logré expresarme con claridad, precisión y profundidad (a la vez).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Salimos del TGI Friday algo tarde y nos encontramos con un Times Square vivo. Nunca había presenciado tanta luz. El pavimento y las calles neoyorquinas podrían hacer creer a cualquier persona que era de día. Y quizá lo era, no sabría decir.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1XWlUfuuIsU/TtQJR_Hw8PI/AAAAAAAAAYs/azFMeFReNl4/s1600/IMG00241-20110925-2045.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-1XWlUfuuIsU/TtQJR_Hw8PI/AAAAAAAAAYs/azFMeFReNl4/s320/IMG00241-20110925-2045.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7245682227837610734?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7245682227837610734/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7245682227837610734' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7245682227837610734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7245682227837610734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-vi.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte VI (Revelaciones)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-dacMPicLuVs/TtQJI5sU5FI/AAAAAAAAAYc/h7aEWAhAbwg/s72-c/IMG00250-20110926-0907.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2055677221043774091</id><published>2011-11-28T10:40:00.002-06:00</published><updated>2011-11-28T10:50:54.870-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte V (Manhattan, un café y un bagel)</title><content type='html'>&lt;b&gt;Puede&lt;/b&gt; parecerte que, durante años, recorres caminos extraños que no son los tuyos. Tus sueños se pierden en el ruido cotidiano y tus ocupaciones se apoderan de tu conciencia: no hay espacio ni oportunidad de reflexión. El día a día es muy exigente, y tu trabajo -te guste o no-, es el eje sobre el cual giran tus días, tus semanas y tu vida. TU vida.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sí, en algún momento de tu existencia creíste que eras una persona creativa, apasionada, ilusionada e inspirada. Claro, esos años de juventud cuando te creías capaz de muchas cosas. De proyectos personales amplios cuyo dinamismo llegaría hasta los horizontes: estos horizontes, los de hoy, y los próximos. Los de mañana. Los de otros mundos, otras culturas, otras sensibilidades. En todo rincón se sabría de ti y de tus esfuerzos por sacar de tu denso interior los planes para cambiar el mundo, para hacerlo un mejor lugar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hasta que entendiste -un par de meses dentro de tu vida laboral de tiempo completo- que la sociedad no tenía plataformas para tus pasiones. Que lo mejor, lo más conveniente, lo más prudente, era olvidarte de esas fantasías. Que era mejor entrar a ese corporativo y, con el tiempo, escalar puestos. A rastras. La vida corporativa: es la única. La mejor. La más segura. Generar dinero para alguien más haciendo cosas que sí, sabes hacer, pero no te enamoran. No nacen de ese abismo infinito de libertad/voluntad/pasión que -LO SABES- hay en ti. No nacen de quien eres, sino de lo que haces cada día. No nacen de lo que te emociona, sino del contrato que firmaste al entrar. Del sueldo que esperas recibir a cambio.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Pero...&lt;/b&gt; un día, el menos esperado, te levantas unos minutos antes de lo previsto y tienes una revelación. Ahí, en la intimidad de tu cuarto, mientras miras el techo que aun trasluce oscuridad de una noche que empieza a desaparecer, entiendes que tus sueños son -pueden ser- reales. Y que si no te encargas de que se cumplan, nadie lo hará por ti. Y que sólo tienes una oportunidad de luchar por ellos.&amp;nbsp;(El párrafo anterior se puede resumir con el siguiente enunciado: &lt;i&gt;entonces un día te levantes y dices fuck it&lt;/i&gt;).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para mí, uno de esos días inició cuando salí del Metro a la estación Grand Central. Óscar y yo compramos un bagel y un café al momento que iniciaba -oficialmente- nuestra visita a New York. Subimos por Madison Avenue, escuchamos Misa en St. Patrick's, y tomamos la Fifth hasta Central Park. Luego bajamos por la 7th y, por Broadway, llegamos a Times Square.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--XhDYUijEyc/TtO7SyQdPnI/AAAAAAAAAYM/YyY8KYBy45o/s1600/IMG00216-20110925-1206.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/--XhDYUijEyc/TtO7SyQdPnI/AAAAAAAAAYM/YyY8KYBy45o/s320/IMG00216-20110925-1206.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Estación Grand Central. Uno de los núcleos de la ciudad&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;Manhattan es un lugar verdaderamente impresionante. El poder del ser humano sobre la naturaleza queda bastante manifiesto en esa isla. Inspira pensar que muchos llegaron a la ciudad sin ni un centavo en la bolsa y, con creatividad y esfuerzo, confluyeron con otros para construir sueños que alguna vez tuvieron. Por eso es la ciudad que es.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JC7mZ0oY7Ic/TtO7blA_hVI/AAAAAAAAAYU/GXG16BdEcwk/s1600/IMG00233-20110925-1718.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-JC7mZ0oY7Ic/TtO7blA_hVI/AAAAAAAAAYU/GXG16BdEcwk/s320/IMG00233-20110925-1718.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;¿Cuántos sueños construidos...?&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese domingo, mientras caminábamos por esas avenidas, entendí que quería vivir de mis sueños, no de los sueños de otros. Y también entendí que este tipo de días tienen que repetirse para no olvidar la respuesta a la siguiente pregunta:&amp;nbsp;&lt;i&gt;¿construyes libremente un futuro para ti y para tu familia, o construyes un futuro predeterminado y programado por otros?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2055677221043774091?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2055677221043774091/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2055677221043774091' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2055677221043774091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2055677221043774091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-v.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte V (Manhattan, un café y un bagel)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/--XhDYUijEyc/TtO7SyQdPnI/AAAAAAAAAYM/YyY8KYBy45o/s72-c/IMG00216-20110925-1206.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2691532014838827658</id><published>2011-11-24T11:46:00.001-06:00</published><updated>2011-11-24T12:02:33.323-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte IV (Del tiempo y del viaje)</title><content type='html'>La concepción cronológica del tiempo no existe. Nuestra mente recuerda un pasado que ya no existe (¿alguna vez existió?) y lo hace caprichosamente, dotando de orden y importancia a eventos según nuestras impresiones y, casi podríamos decir, según nuestros deseos. &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henri_Bergson#Obra" target="_blank"&gt;Henri Bergson&lt;/a&gt; diría que&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;Sólo captamos la temporalidad real mediante un contacto imediato, cuando dejamos de ser observadores externos, y nos introducimos en el mismo fluir del ser, sin voluntad alguna de análisis racional (...).&amp;nbsp;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta incapacidad para captar el tiempo como duración cronológica, explicaba Bergson, procede del hábito de aplicar a la observación interior los moldes de la observación exterior. Y claro que fracasamos porque el mundo interior es inasible y se tuerce y se dobla fácilmente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Reservoir Dogs y Pulp Fiction causaron gran revuelo por su &lt;i&gt;storytelling&lt;/i&gt;&amp;nbsp;cuidado, original y puro, pero principalmente por sus&amp;nbsp;saltos cronológicos. Ahora,&amp;nbsp;Homero ya lo había hecho. Y Virgilio en la Eneida. Y Tomás Moro en Utopía. Y Shakespeare. &amp;nbsp;Está en nuestro &lt;i&gt;ethos &lt;/i&gt;contar historias, y contarlas en desorden: nuestra misma vida es una continuidad de otras historias. Por más que intentemos hacer un recuento de nuestras vivencias -ya sea como un ejercicio de la conciencia o frente a un público- siempre damos por supuestas otras historias, otras narrativas. &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En &lt;i&gt;Crónica de un viaje a New York&lt;/i&gt; he hecho esto y lo seguiré haciendo.&amp;nbsp;Con esto en mente retomo la narrativa que interrumpí en la Parte II para explicar lo sucedido la noche anterior (Parte III) al inicio viaje.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Nos dejé -a Óscar y a mí- en el Punta del Cielo aquella mañana del 24 de septiembre. El día había iniciado con un viaje y el resto del mismo transcurriría de la misma manera: metidos en shuttles que nos llevarían de un lugar a otro.&amp;nbsp;Lo interesante son las historias que encontramos durante esos desplazamientos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En el vuelo Monterrey-DF coincidimos con Ely Guerra que había tocado en el Festival Santa Lucía la noche del viernes 23 de septiembre. No la saludamos ni nada, pero, después de una primera sospecha, confirmamos que sí era.&amp;nbsp;Teníamos cinco horas en el aeropuerto del DF. &lt;i&gt;No way we are staying here bitch&lt;/i&gt; pensamos, y tomamos el Metro hacia el Zócalo. Llegamos caminando por el sur (Pino Suárez). Lo cruzamos transversalmente y nos metimos por Madero. Nuestro plan era simple: comer y regresarnos. Lo hicimos.&amp;nbsp;Como se nos hizo un poco tarde, tomamos un taxi de la estación Hangares al Aeropuerto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Hola. ¿Nos puede llevar a la Terminal 1?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí, con gusto. ¿A dónde van?- preguntó. Nuestros looks de turistas nos delataron. &lt;i&gt;TU&amp;nbsp;look de turista&lt;/i&gt;, diría Óscar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-A... Estados Unidos- comenté, con una ambivalencia voluntariamente llena de discreción.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿A qué ciudad?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-A New York.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Yo trabajé ahí tres años.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Habla inglés?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-No. No lo necesité- me confesó.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Que por cierto. Este tema será recurrente cuando por fin cuente &lt;i&gt;algo &lt;/i&gt;sobre nuestra estancia en NY: es impactante la cantidad de residentes en NY y su área metropolitana que NO habla inglés y que NUNCA lo hará.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Trabajé ahí tres años.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Qué lugares interesantes conoció?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-No conocí nada. No fui a eso. Nunca me di una vuelta por la zona turista. Estuve trabajando ahí tres años hasta los atentados. Ocho días después del ataque me cortaron y me deportaron de regreso. Hay un trafical rumbo a la Terminal 2.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Oiga pero nosotros vamos a la Terminal 1.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¡Me dijeron que a la 2!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Mmm... nope!- y estuve a punto de decir, &lt;i&gt;Chuck Testa&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Volamos a NY. Ya en aeropuerto JFK nos dimos cuenta que se nos había hecho muy tarde. Habíamos quedado con James McGrath, un horticulturalista que encontramos por &lt;a href="http://www.airbnb.com/" target="_blank"&gt;Airbnb&lt;/a&gt;, de llegar a las 22.30hrs a su casa localizada al sur de Brooklyn, justo debajo de Williamsburg. Eran las 23.30hrs y Óscar y yo nos estábamos tomando fotos como éstas:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nj1FqrfC9MQ/Ts5-4AqL8yI/AAAAAAAAAYE/ntVoJU9Ua_E/s1600/317519_10150837878050302_532840301_21033436_597326117_n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://1.bp.blogspot.com/-nj1FqrfC9MQ/Ts5-4AqL8yI/AAAAAAAAAYE/ntVoJU9Ua_E/s320/317519_10150837878050302_532840301_21033436_597326117_n.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-QjLYqp03naQ/Ts5-2sdR1JI/AAAAAAAAAX8/heMOe3mTtF8/s1600/313278_10150837877835302_532840301_21033434_1439088314_n.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="239" src="http://1.bp.blogspot.com/-QjLYqp03naQ/Ts5-2sdR1JI/AAAAAAAAAX8/heMOe3mTtF8/s320/313278_10150837877835302_532840301_21033434_1439088314_n.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Fail de Óscar que no entendió: tenía que aparecer todo el texto&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&amp;nbsp;Obviamente, James McGrath SE ENOJÓ cuando le marcamos justo a medianoche. Estábamos esperando el Metro que nada más no aparecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hi James! This is Andrés. Yeah, so, we're here but the freaking train just doesn't appear.&lt;br /&gt;-Um, I thought you were arriving at 22.30.&lt;br /&gt;-Did we? Yeah well, we're sorry. So listen, how do we get to the house? -AHÍ nos dimos cuenta que quizá hubiéramos planeado un poco mejor nuestro viaje. O le hubiéramos pedido a un ingeniero que nos acompañara. Hahaha bueno, equis lo del ingeniero, simplemente hubiéramos planeado como gente normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;James nos dijo que ni madres, que nos fuéramos en taxi. Así que salimos a la calle y WOW, estaba súper húmedo. Óscar y yo ya comenzábamos a mostrar mini señales de nefasteamiento. Pedimos un taxi en una mini estación y nos mini subimos. El taxi driver era un ghanés. Y Óscar y yo caímos en la cuenta que nuestro inglés estaba PERFECTO. Casi como si lo hubiéramos aprendido con &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MCrn4tRQCcc&amp;amp;feature=related" target="_blank"&gt;Henry Higgins&lt;/a&gt; (si no has visto &lt;i&gt;My Fair Lady&lt;/i&gt; VELA).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Wotcha! Yonya meni numa, woolee monka, tunta khama?&lt;br /&gt;-Um... excuse me?&lt;br /&gt;-Nanya, nime kantu rurle ke tuma, tuma, jajajaja [moviendo la cabeza y manejando a mil por hora un lugar que me recordó muchísimo a la zona donde empiezas en el GTA IV], tuma...&lt;br /&gt;-Yeah, um, can you take us to this address?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya, llegamos a casa de James McGrath como a las 01.00. Ni modo. Y a dormir. James no nos abría la puerta. Le marcamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-James, hi! Um, we're here, at your door.&lt;br /&gt;-Cool, I'm on my way.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entramos a nuestro hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Posdata&lt;/i&gt;. En el DF vimos a unos dudes bailar trips prehispánicos (de bastante buen nivel). Nos preguntamos lo siguiente: ¿cuántas capitales de países son, efectivamente, centros cultural y sociológicamente representativos de esa nación? La pregunta tenía actualidad. Después de recorrer el Metro, el Zócalo y algunas calles defequeñas volaríamos a New York, centro del mundo (al menos económicamente hablando… aunque también en cuanto a muestra cultural) y centro de Estados Unidos, pero no capital del país. Pensamos en Shangái (no sé), en Londres (sí), en Madrid (no), en México (totalmente sí)...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2691532014838827658?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2691532014838827658/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2691532014838827658' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2691532014838827658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2691532014838827658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-iv.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte IV (Del tiempo y del viaje)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-nj1FqrfC9MQ/Ts5-4AqL8yI/AAAAAAAAAYE/ntVoJU9Ua_E/s72-c/317519_10150837878050302_532840301_21033436_597326117_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-6578930184486420681</id><published>2011-11-23T23:50:00.001-06:00</published><updated>2011-11-24T12:23:45.318-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte III (De cómo no fui sólo)</title><content type='html'>&lt;div&gt;Por falta de tiempo -y porque planeamos el viaje dos semanas antes-, empaqué hasta la última noche previa al viaje. Y antes de empacar fui al Walmart de Gómez Morín a comprar unas cosas que me faltaban. Fui con mi novia. &lt;i&gt;Que por cierto.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Desde hace más de un mes tengo novia, y es una chava increíble (la vida no me deja de sorprender: hay seres humanos &lt;i&gt;verdaderamente&lt;/i&gt; valiosos en esta época. Y ella les gana). Ayer me dijo Ivonne que me notaba todo feliz: bueno, una parte esencial de la culpa la tiene esta persona. No es lugar para platicarles de ella pero sí les cuento que la tuve muy presente en mi viaje a NY. No me acompañó de forma física pero sí en esa conexión que establecen dos personas cuando inician una relación como ésta.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De eso quiero escribir hoy. Sí, los seres humanos somos criaturas materiales. Pero no manches, se pueden forjar vínculos -además de los que se forman por parentesco natural (es que no quiero decir &lt;i&gt;lazos de sangre&lt;/i&gt;&amp;nbsp;porque no me gusta la expresión, pero &lt;i&gt;pues va,&lt;/i&gt; como dice Tito)- que trascienden el espacio. Parezco extraterrestre hablando de esto: &lt;i&gt;pues claro idiota&lt;/i&gt;, me podrá decir cualquiera, &lt;i&gt;de eso se trata el amor&lt;/i&gt;.&amp;nbsp;Y tienen razón. Pero no sé, qué fuerte, ¿no crees? Qué fuerte el hecho de crear un vínculo (que se puede diseccionar -quizá pobremente, pero el esfuerzo no es en vano- en muchos canales de comunicación abiertos de manera conjunta) con alguien. De forma voluntaria. Porque los dos quieren.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando ese vínculo es sano, positivo y hay admiración en ambas direcciones, puede brillar de muchas maneras. Una de ellas es la permanencia -o hasta fortalecimiento- del vínculo cuando esas dos personas se separan (espacialmente) por un tiempo. Al decir&amp;nbsp;&lt;i&gt;permanencia&lt;/i&gt;&amp;nbsp;me refiero a que, aun estando lejos, se tienen presente de alguna manera -de manera &lt;i&gt;sana&lt;/i&gt;, en contraposición a &lt;i&gt;enferniza&lt;/i&gt;-. Y más aún: viven las cosas juntos. Claro, no tan vívidamente como si fueran caminando lado a lado, pero la trascendencia espiritual no es sólo espiritual en cuanto a religioso, ni es trascendencia sólo en cuanto a las relaciones que existen entre esta vida y otras. Ya en esta vida existen -estoy convencido- torrentes de conciencia, de afinidad emocional que unen a las personas cuyas sensibilidades se encuentran afines. ¿Cómo sucede esto? No tengo ni idea. Supongo que tiene que ver con el poder de la libertad humana, de la voluntad, y con la naturaleza humana que se abre a realidades metafísicas. Nosotros decidimos ser quienes queremos ser, y estar con quienes queremos estar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras caminábamos por Walmart haciendo tontería y media &lt;i&gt;entendí&lt;/i&gt; que mi novia me acompañaría durante todo el viaje. En esa noche de viernes no sólo buscamos qué me podría servir, ni sólo cenamos en el Wendy's, ni sólo vimos &lt;i&gt;Madagascar&lt;/i&gt; porque ella quería que yo la viera (y así estar en facultad de entender porqué su hermano juega con el gato haciendo que baile &lt;i&gt;I like to move it, move it&lt;/i&gt;): en esa noche de viernes iniciábamos mi aventura por NY, y lo hacíamos juntos. Me emocioné por que parte importante de cualquier relación es el compartir momentos, experiencias, aventuras.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los seres humanos tenemos una extraña capacidad de irnos y no irnos a la vez. O de quedarnos y no quedarnos. ¿Qué tanto estás &lt;i&gt;donde&lt;/i&gt; quieres estar, con &lt;i&gt;quien&lt;/i&gt; quieres estar?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora bien, evidentemente no es lo mismo ir de viaje con tu novia que no ir con ella: la distancia puede ser dura. En este caso no lo fue tanto porque el viaje duró pocos días. Pienso más bien en los que logran mantener vivas sus relaciones aun con miles de kilómetos de distancia, y con cientos de días entre uno y otro. A ellos, que sean fuertes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Posdata&lt;/i&gt;. Llegando a mi casa, después de dejar a mi novia en su casa ese viernes 23 de septiembre, tuitié lo siguiente, justo antes de ponerme a empacar: "@andresoliverosg: Trip's catchphrase: learn to discover and tell your story". Y de eso se trató todo el viaje.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-6578930184486420681?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/6578930184486420681/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=6578930184486420681' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6578930184486420681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6578930184486420681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-iii.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte III (De cómo no fui sólo)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-6501292905823840229</id><published>2011-11-22T09:11:00.003-06:00</published><updated>2011-11-29T12:24:43.326-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte II (Introito)</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;El cerebro –y con él todo el cuerpo, mente y alma– tiene una capacidad enorme para predisponerse y convencerse de algo. Basta que una idea grande se instale en algún rincón de nuestra razón para reconfigurar aspiraciones, disposiciones e ilusiones. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Un buen ejemplo de esto son los viajes. Cuando nos sentamos en la sala de espera del aeropuerto con boarding pass en mano, todo el horizonte se pinta de otro color. Las preocupaciones se quedaron en el lobby: si todavía había dudas, la revisión de objetos personales disipa cualquier ansiedad de las de &lt;i&gt;creo que olvidé algo&lt;/i&gt;. Si estás ahí, sentado con un café, estate seguro que portas lo importante para el viaje. Lo que sigue es para bien. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Poco a poco nuestra creatividad y nuestra imaginación logran sacudirse las cadenas de la rutina para buscar otros puertos. Las sonrisas vienen con más soltura y las conversaciones se encienden con facilidad: &lt;i&gt;entonces, el primer día podemos ir… mira, aquí traigo el mapa… me recomendaron un restaurant… guey, conmadre que ya nos vamos de aquí, &lt;/i&gt;etc. Cualquier tema es bueno. Es más, hasta hablar del trabajo se convierte en algo placentero, juguetón y cool.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;CUT TO:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Era la mañana del sábado veinticuatro de septiembre. Óscar y yo estábamos sentados en los sillones de Punta del Cielo de la Terminal B (volamos –infamemente- por Aeroméxico). Yo, un poco más intenso (Mmm… Bueno, ahora que lo pienso, no sé quién gane en esto. Tendría que preguntarles a los que nos conocen de verdad) me puse de pie primero y me acerqué al mostrador. Inicié la típica conversación:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Hola. ¿Cómo está?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Bien– confesó la dependiente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Oiga, ¿qué me recomienda? Es decir, si usted sólo pudiera tomarse un café de Punta del Cielo en su vida, ¿cuál sería? Piense que no escogería uno muy dulce (salvo que específicamente necesita glucosa), ni uno muy breve (salvo que tenga poco tiempo y no quiera llenarse de líquidos): tendría que ser uno que además represente con exactitud los ideales, misiones y objetivos de Punta del Cielo. Un café que sea &lt;i&gt;trademark&lt;/i&gt;, y a la vez digno de una primera impresión que… -y ahí me interrumpió un Capitán aeronáutico-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Pidan el latte mediano.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Me da un latte mediano– concluí.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4R3Q6zcF0VY/Tsu63bBTXcI/AAAAAAAAAX0/3y156a84YKs/s1600/IMG00197-20110924-0859.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-4R3Q6zcF0VY/Tsu63bBTXcI/AAAAAAAAAX0/3y156a84YKs/s320/IMG00197-20110924-0859.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;"&lt;i&gt;Era sábado. Sacamos...&lt;/i&gt;" (8.59 am del 24/sep/11)&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Sacamos el mapa y decidimos que el domingo caminaríamos randomly por New York. El lunes iríamos al Met. El martes teníamos el workshop. El miércoles, ya veríamos qué haríamos el miércoles, pero seguro incluiría una visita al MoMa y a Central Park.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mi cabeza estaba increíblemente fresca. Daniel Macías, Arturo Garza, Óscar, por supuesto, y todos los que han vivido conmigo saben que durante los viajes repito incansablemente &lt;i&gt;guey, qué padre que estemos de viaje, estoy super emocionado, etc&lt;/i&gt;. Bueno, pues este viaje no fue la excepción. Tenía dos años sin un viaje &lt;i&gt;serio&lt;/i&gt; como éste. Recordarán de &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2009/08/charles-de-gaulle-paris-2-de-agosto.html" target="_blank"&gt;ésta &lt;/a&gt;y otras entradas que pasé los veranos del &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00:00:00-06:00&amp;amp;updated-max=2009-01-01T00:00:00-06:00&amp;amp;max-results=12" target="_blank"&gt;2008&lt;/a&gt; y del 2009 en Londres. Desde ese viaje mis salidas se habían restringido a McAllen y la Isla (UFF, &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2009/05/sparks.html" target="_blank"&gt;SPARKS!&lt;/a&gt;), que aunque no tengo nada en contra de ellas, no se pueden categorizar –estrictamente– como viajes, sino más bien como respiros. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pues ahí estaba esa mañana de sábado tomándome un latte mediano en la Terminal B del aeropuerto Internacional Mariano Escobedo mientras esperábamos nuestro vuelo de Monterrey-DF. Y me sentía como un niño chiquito. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Próxima entrada…&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;O bueno, mejor no. No me comprometeré con un nombre porque estoy siendo demasiado meticuloso y detallista en estas entradas con el consecuente retraso en programación. Después de esta experiencia (creer que en una entrada abarcaría todo el viaje de ida y nuestra llegada a Brooklyn, y darme cuenta que sólo abarqué la primera hora) voy a dedicar más de cuatro textos a esta crónica. Así que mi programación va a cambiar. O más bien, simplemente no habrá programación. Me dejaré llevar por las condiciones de humor, memoria y tiempo que me abracen.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-6501292905823840229?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/6501292905823840229/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=6501292905823840229' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6501292905823840229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6501292905823840229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-ii.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte II (Introito)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4R3Q6zcF0VY/Tsu63bBTXcI/AAAAAAAAAX0/3y156a84YKs/s72-c/IMG00197-20110924-0859.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7830493152541603201</id><published>2011-11-21T23:51:00.002-06:00</published><updated>2011-11-22T00:14:25.702-06:00</updated><title type='text'>Crónica de un viaje a New York - Parte I</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un viaje es fuente inagotable de historias. Cada etapa del viaje, desde la preparación hasta el &lt;i&gt;closure&lt;/i&gt; (que suele tomar lugar entre quince y veinte días de haber regresado) supone campos fertilísimos de nuevas experiencias y sensaciones que pasan a adquirir lugares especial en las psiques. Las personas que conocemos, los lugares que visitamos y los ambientes que descubrimos nos graban la memoria y la imaginación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Para una persona que disfruta escribir y/o reflexionar (y/o hablar sobre lo escrito y/o reflexionado), un viaje tiene un impacto y una utilidad aún mayor. Mayor impacto porque observa todo con sed: sabe que experimentará historias únicas e irrepetibles y no quiere dejar pasar ningún detalle, ningún rostro, ninguna conversación. Mayor utilidad porque guarda todo para luego transformarlo: sabe que el viaje influirá sobre sus futuros textos y conversaciones. Su capacidad de asombro se potencia y se maravilla fácilmente (única manera conservar las mil sensaciones suscitadas durante el viaje). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mi viaje a New York cumplió con todas estas características. Conocí gente (un cineasta inspirador, un taxista ghanés, un horticultor de Brooklyn, un &lt;i&gt;storyteller&lt;/i&gt; australiano, una activista neoyorquina, un rapero del oeste, una bibliotecaria de Alabama…), descubrí ambientes, exploré museos, comí hotdogs, me nefastié (sic) de tanto caminar… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ahora, debo decir que los tres párrafos anteriores fueron escritos precisamente para preparar varias entradas que iré subiendo a Mondoli durante la siguiente semana sobre ese viaje (sin estar cerrado a la posibilidad de que, esperemos, se cuele uno que otro texto independiente en estas jornadas siguientes). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Aunque fueron pocos días, la vida se me fue muy lento mientras habité la Ciudad (con C mayúscula). En sólo cinco días viví muchísimo: no sorprende. New York es una ciudad de gigantes. Una ciudad de locos. Una ciudad de contrastes. De vida. De mundo. En ella hay todo, de todo y de todos. Ahí puedes encontrar lo que necesites, lo que no busques y lo que no quieres encontrar. Y ahí te puedes encontrar a ti mismo. Por eso aquello de &lt;i&gt;si te aburre New York, el mundo entero te aburrirá&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Porqué decidimos ir a New York? Queríamos asistir al workshop &lt;i&gt;Storytelling for Business Leaders&lt;/i&gt; en New York que estaba organizando &lt;a href="http://www.anecdote.com/"&gt;Anecdote&lt;/a&gt;, una firma consultora australiana.&amp;nbsp;A principios de septiembre dimos con su página sus contenidos nos fascinaron. Entonces descubrimos que el 29 de septiembre tendría lugar ese workshop. Faltaba muy poco tiempo y nos hacía falta conseguir el dinero para pagarlo (al parecer, los workshops que se organizan en lower Manhattan son bastante caros). Entonces le escribimos al socio fundador de Anecdote un correo, del cual copio un extracto:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;Shawn,&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;Hi! I’m Andrés Oliveros. I live in Monterrey, Mexico and I’m 27. Even though I went to law school, my interests –and passions– have always been others. Since high school I have known that my vocation is to be a writer. With that in mind I opened a&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&lt;a href="http://www.mondoli.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color: windowtext;"&gt;blog&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;almost&amp;nbsp;exactly six years ago and have wrote lots and lots of words. I also studied a Master in Liberal Arts just for the pleasure I find in history, literature, arts, philosophy, etc.&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;Right now I have three jobs. I work as a lawyer in the corporate offices of 7-11 (a worldwide chain of convenience stores) in Monterrey, I teach law at my law school –my most enjoyable job– and I am designing an online course (entitled &lt;i&gt;Introduction to Humanities&lt;/i&gt;) for a well-known university.&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;But I want to write (that’s my vocation/destiny/whatever you call it). And I have a very close friend who likes creativity and fresh thinking. His name is Óscar Ramírez (he is 25). Óscar is a communication professional with philosophical insights. He is also a music and art devotee –such as myself–. Some years ago he cofounded&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&lt;a href="http://bangbang.mx/"&gt;&lt;span style="color: windowtext;"&gt;BANG!&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;and is now studying a Masters Degree on Marketing and Graphic Design. Óscar is highly creative and a tremendous quite good designer. Like me, he loves writing and thinking how can we turn Monterrey, a great industrial city, into a cultural centre.&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;Since months ago we have been meeting every week, discussing ideas about arts, social media, culture, and a possible future project that involves doing what we know and do best: writing and communicating good ideas.&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;In one of these meetings Óscar told me about Anecdote. I went through your page (as in, ‘read all your whitepapers, testimonies, etc.’) and got excited:&amp;nbsp;&lt;i&gt;this is a great idea&amp;nbsp;&lt;/i&gt;we thought (…).&lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="EN-AU"&gt;When we discovered that you are giving a workshop soon in New York our eyes glared as we said to each other:&amp;nbsp;&lt;i&gt;we have to be there&lt;/i&gt; (…).&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Dos horas después de enviar el correo, Shawn nos contestó diciendo &lt;i&gt;sure thing, I’ll help you guys&lt;/i&gt;. Y nos lanzamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Próxima entrada - Del viaje y de Brooklyn&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7830493152541603201?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7830493152541603201/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7830493152541603201' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7830493152541603201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7830493152541603201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/cronica-de-un-viaje-new-york-parte-i.html' title='Crónica de un viaje a New York - Parte I'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-723717105609053421</id><published>2011-11-18T11:35:00.000-06:00</published><updated>2011-11-18T11:35:34.528-06:00</updated><title type='text'>Se encuentran, no se buscan</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Los amigos no se buscan: se encuentran.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;No puedes fabricarte nuevos amigos, o incorporarlos a la fuerza. Lo que une a dos personas –sea lo que sea– es demasiado complejo como para obedecer/someterse a planes y programaciones. Se da o no se da y ya: un realidad como éstas escapa a la racionalización de enunciados de la misma manera que lo hace el futuro: ambos son dinámicos e inasibles. El futuro no se controla. Y las personas tampoco (se pueden restringir libertades, pero nunca controlar sensibilidades). &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;You can’t connect the dots looking forward; you can only connect them looking backwards&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&amp;nbsp;dijo Steve Jobs en su famoso discurso en la Universidad de Stanford. En la perspectiva de la amistad esto tiene especial relevancia: los amigos se encuentran (se hacen, nacen, se hallan, se unen) en tiempos diferentes, en espacios aleatorios. En incendios infinitos. En condiciones azarosas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;¿Cuándo o cómo te convertiste en amigo de&amp;nbsp;&lt;i&gt;esa&lt;/i&gt;&amp;nbsp;persona? ¿porqué comenzaron a frecuentarse, a pasar tiempo juntos, a reírse de las mismas cosas? Los puntos se unen hacia atrás, no hacia delante. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Ahora bien lo que SÍ puedes hacer es esto:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;1. No ser un patán miserable con tus amigos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Los caminos que nos toca recorrer son tan desconocidos como el futuro. La vida, la existencia, tus sueños y tus decisiones te abren posibilidades y puertas que te llevan a lugares (en el sentido de situaciones, de realidades) y te colocan frente a frente con personas: tú decides si los tratas como mierda, o los tratas como seres espirituales abiertos a la esperanza, poseedores de una dignidad inquebrantable. O los ves como escalones a quien ignorar o despreciar, o los ves como mundos a quien contemplar, conocer y cuidar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Piénsalo: ¿cómo visualizas a las personas que van caminando a tu lado? ¿te das cuenta que esta vida te pone cerca de ellos para que sus sueños reverberen y se agranden, no para que los apagues con tu estúpida soberbia, ni para que los sometas con tus mentiras?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;2. Estar abierto a nuevos mundos, a nuevas sensibilidades y realidades&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;¿Eres alguien abierto o te consideras completo? ¿te das cuenta que otros tienen talentos increíbles, virtudes admirables y sentidos de humor complementarios, o sólo ves objetos de quién hablar, a quién criticar y por dónde pasar?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;¿Te sabes parte de algo más grande (una religión, un sentimiento de humanidad, una concepción estética), o reduces tu visión de vida a tu realidad diaria, a tus manías, a tus gustos, a tus caprichos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;Si te consideras abierto a verdades/estatus distintos al tuyo serás punto de unión, y verás cómo tu espíritu se desarrolla mucho más allá de lo que te crees capaz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969); color: #222222;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;i&gt;Posdata.&lt;/i&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Al principio de este texto escribí que los amigos no se buscan sino que se encuentran.&amp;nbsp;Ahora, SI HUBIERA BÚSQUEDA, si EN REALIDAD los amigos se buscan (de verdad que no lo creo), yo buscaría amigos que inspiren.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-723717105609053421?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/723717105609053421/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=723717105609053421' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/723717105609053421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/723717105609053421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/se-encuentran-no-se-buscan.html' title='Se encuentran, no se buscan'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7323391605300417405</id><published>2011-11-17T21:46:00.002-06:00</published><updated>2011-11-18T09:35:39.151-06:00</updated><title type='text'>De cómo me comí cinco donas y media</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-BpNqAeNVpyM/TsXUPKLZ3nI/AAAAAAAAAXc/2nAlQt0kQq8/s1600/IMG00539-20111116-0936.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-BpNqAeNVpyM/TsXUPKLZ3nI/AAAAAAAAAXc/2nAlQt0kQq8/s320/IMG00539-20111116-0936.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Prueba de mi fechoría&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;El martes, Krispy Kreme llegó al clímax de su posicionamiento en el conciente de Monterrey. Ya habían anunciado la apertura mucho tiempo antes y todo mundo sabía que iban a estar en Humberto Lobo. Desde una semana antes, Facebook y Twitter estaban llenos de 'Ya van a abrir las Krispy Kreme', '¿#esdegordos estar pensando hacer fila desde la noche del lunes?', 'Huele a dona', 'Bye nutrición balanceada para la Nike 10km', '@ax_fuentes: Krispy Kreme al lado de mi trabajo... Hmmm... Cuantas veces NO hare el detour? &lt;a href="https://twitter.com/#!/search?q=%23todogordo"&gt;#todogordo&lt;/a&gt;', '@ax_fuentes: Salgo de trabajar y huele a Krispy Kreme, esto va a ser muy dificil...&lt;a href="https://twitter.com/#!/search?q=%23yamevigordo"&gt;#yamevigordo&lt;/a&gt;', etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía miedo. A raíz del episodio narrado en &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2011/11/de-como-no-comi-una-dona.html"&gt;Cómo no me comí una dona&lt;/a&gt;, mi fuerza de voluntad estaba pasando por una buena racha. Ese día y los siguientes había logrado rechazar varias donas. Las Krispy Kreme, sin embargo, amenazaban con echar todo el esfuerzo por tierra: el nuevo local se encuentra a un kilómetro de mi hogar, y forma como un triángulo con la casa de mi novia.&amp;nbsp;La imagen de una figura toroidal frita con azúcar comenzó a perseguirme.&amp;nbsp;La imagen de muchas figuras toroidales fritas con azúcar empezó a visitarme cada que alguien mencionaba la próxima apertura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego el martes y... todo bien. Había tanta fila que ni me asomé por el rumbo.&amp;nbsp;&lt;i&gt;Quizá mañana miércoles pruebe una... como recompensa por las que me he aguantado&lt;/i&gt;, pensé. Oh, sí, &lt;i&gt;una&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo esto la noche del jueves. Para este momento -es decir, entre la mañana del miércoles y las veintiún horas de este día, he comido -más bien atragantado- cuatro Krispy Kreme y media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. La primera llegó como una persona a la que todo mundo espera. Intenté hacer fila como cualquier peatón pero me desesperé. Luego me formé en el drive-thru y, a los cinco minutos, FIUM, Krispy Kreme y café. Pongo algunas imágenes que reflejan con nitidez los hechos que vagamente refiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-L9j9xSKWYwY/TsXR7VrfUTI/AAAAAAAAAXM/es2Xfry8dfo/s1600/IMG00536-20111116-0914.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-L9j9xSKWYwY/TsXR7VrfUTI/AAAAAAAAAXM/es2Xfry8dfo/s320/IMG00536-20111116-0914.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Darn!&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-quqbQc857HA/TsXU6vuzejI/AAAAAAAAAXs/tPIv4QJ1bKs/s1600/IMG00538-20111116-0926.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-quqbQc857HA/TsXU6vuzejI/AAAAAAAAAXs/tPIv4QJ1bKs/s320/IMG00538-20111116-0926.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Mondoli no se da por vencido tan rápido&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-kozIHuACWZQ/TsXR87FnTFI/AAAAAAAAAXU/RlPFk5ywY8I/s1600/IMG00541-20111116-0942.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-kozIHuACWZQ/TsXR87FnTFI/AAAAAAAAAXU/RlPFk5ywY8I/s320/IMG00541-20111116-0942.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Success!&lt;/i&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;2. La segunda fue una mitad. Llegué a mi oficina en la tarde (ayer) y descubro que habían llevado dos cajas de Krispy Kreme. Entonces, para quitarme la tentación decidí llevarle la dona que quería comerme a mi novia. Mi novia sólo tomó un pedacito y me corrió de su lugar. Así que me comí la otra mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La tercera fue nada más y nada menos que un acto de gula pura. Estaba por salir de mi trabajo a las dieciocho horas (ayer) y algunas co-workers me animaron a consumir una más, &lt;i&gt;para que se acabe la caja&lt;/i&gt;. En fin, todo sea por el bien común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Ayer por la noche llegué a mi departamento y &lt;i&gt;OH SÍ, MI HERMANO COMPRÓ KRISPY KREME&lt;/i&gt;. Le dije que no quería, que me sentía culpable, desmoralizado, lleno como un tamal y pastoso como un tamal sin atole (cfr. chilango medio). Me subí a mi cuarto porque tenía que editarle un video a mi madre. Mientras estaba trabajando (varias horas después), sentí hambre. Y pensé qué comer... &lt;i&gt;Mmm..., bajaré a ver qué hay&lt;/i&gt;. El resto lo dejo a su imaginación (salvo una cosa: esta estaba rellena).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OBVIAMENTE dormí horrible. Tuve pesadillas macabras. No las describo aquí porque se me asustan. Pero sé que las Krispy Kreme tuvieron TODO que ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Hoy, después de mi último día de clase (la próxima semana veremos Frost Nixon en mi clase), llegué a mi hogar y me encontré con&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-QqSOAoF2Ctk/TsXURP8xUQI/AAAAAAAAAXk/fvtX5JokENc/s1600/IMG00545-20111117-2140.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-QqSOAoF2Ctk/TsXURP8xUQI/AAAAAAAAAXk/fvtX5JokENc/s320/IMG00545-20111117-2140.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;ESTO,&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;pero LLENO. Entonces, pues ni modo. La tentación me tomó desprevenido. Me comí una cubierta de chocolate increíblemente rápido, para que mi sistema digestivo ni alcanzara a darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como me comí cuatro donas y media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UPDATE - viernes 18 de noviembre, nueve treinta y cuatro aeme. Ya cambié el título de la entrada. ¿Ves las dos donas que quedan en la bandeja de la última foto? Ahora está vacía. Yo terminé con la chocolatosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7323391605300417405?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7323391605300417405/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7323391605300417405' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7323391605300417405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7323391605300417405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/de-como-me-comi-cuatro-donas-y-media.html' title='De cómo me comí cinco donas y media'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BpNqAeNVpyM/TsXUPKLZ3nI/AAAAAAAAAXc/2nAlQt0kQq8/s72-c/IMG00539-20111116-0936.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8536866594737514357</id><published>2011-11-15T23:06:00.001-06:00</published><updated>2011-11-15T23:13:40.246-06:00</updated><title type='text'>Cómo tardé más de sesenta minutos en decidirme a escribir cualquier cosa</title><content type='html'>22.03. Escribo las primeras letras de esta entrada. No sé a dónde va. Y tampoco es que importe mucho. Haré lo siguiente -----------&amp;gt; escribiré qué he hecho en esta media hora que llevo sentado frente a la computadora intentando dar a luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22.05. Acabo de regresar a la tab de &lt;i&gt;Blogger: mondoli lounge...&lt;/i&gt;&amp;nbsp;Fui unos segundos a &lt;i&gt;gchat&lt;/i&gt; a chatear (qué feo verbo! Alguien invente uno nuevo que sea cool y que se quede&amp;nbsp;) y... a ver un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22.13 Volví. AGAIN. En el 22.05 me puse a escribir pero Viviana me mandó video request y estuvimos hablando de Misifus. Y ahora no sólo estoy escribiendo aquí sino que también estoy platicando con ella. Aunque bueno, platicando-platicando no. No soy capaz de platicar y escribir al mismo tiempo. En realidad estoy escribiendo y escuchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy fue un día cansado. Muy cansado. Recorrí toda la línea 2 del Metro por cuestiones laborales (ew, me dan ñáñaras cuando escucho la unión de estas dos palabras). A las 19.36 me subí a mi auto y me sumergí en el tráfico de San Nicolás. Manejé rápida y desgarbadamente (chequé wordreference.com y sí existe esta palabra) a través de varios municipios hasta dar con el mío. Le caí unos minutos a mi novia -momento que salvó el día- y luego me marché. Estacioné afuera de mi hogar y, al apagar el carro, sentí el cansancio como si fueran blocks: el pensamiento de Óscar-ya-escribió-el-día-de-hoy-y-yo-todavía-&lt;b&gt;no&lt;/b&gt; me golpeó como un guante blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fuck. ¿A quién se le ocurre obligarse a escribir durante 30 días seguidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nosotros. Y se me ocurrió escribir de lo siguiente: cuando estás cansado y tienes que escribir, sólo hay dos alternativas (no tres ni mil millones, dos): o escribes y luego te duermes, o te duermes. Y luego -muy después- escribes. Decidí que iba a escribir sobre &lt;i&gt;escribir cansado&lt;/i&gt;, sobre el valor de cumplir tu palabra aun y cuando no tengas ni un puto gramo de ganas. Me pareció emocionante -ya sé que soy un teto- y a la vez reconfortante: ya tenía tema para hoy (al final sólo fue uno de los temas del día).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse pjs y abrí mi computadora. Mientras tanto, eché un vistazo a una colección de revistas que me dejó mi abuelo materno (que en paz descanse... escribí de él en este &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2011/09/seis-anos-despues-o-antes.html"&gt;post&lt;/a&gt;, en el párrafo que comienza "El motivo directo..." También escribí de él en mi &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2005/09/inicio.html"&gt;primer post &lt;/a&gt;de Mondoli). La colección, publicada en 1966, tiene un valor inefable para mí. En primer lugar porque me recuerdan a mi abuelo. En segundo porque están hechas con una excelente calidad. En tercero porque me recuerdan a la prepa del Liceo. Durante el último año de prepa estudiamos la Revolución Mexicana y la Guerra Fría. A manera de consultar bibliografía diferente y original comencé a llevarme estas revistas al salón. La gente medio me veía feo, pero a mí me tenía sin cuidado. Ahí, sobre ese escritorio en forma trapezoidal, desplegaba orgullosamente mis revistas que le pateaban el trasero a las otras fuentes históricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí que las usaría de vez en cuando para inspirarme y escribir de los temas más diversos. Nada mueve más a la creatividad -al menos en mí- que leer textos de otros tiempos y otros espacios. Me recuerda lo universales y lo semejantes que somos entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, enojado con Óscar porque él ya había escrito y yo no, cerré la primera revista (son, creo, 80 o 90... y, FUN FACT, vale $8,000 MN la colección completa que YO tengo... y que obviamente nunca venderé) y leí su texto de hoy (que hasta esta hora no ha subido a su blog). Y me encantó. De hecho, me inspiró a escribir como estoy escribiendo ahorita: Óscar habla de cómo surgen las ideas. En este post, pretendí dar cuenta del &lt;i&gt;iter&lt;/i&gt;&amp;nbsp;que siguió mi texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22.55. En mi narrativa, el momento que terminé de leer el texto de Óscar recibí un mensaje de mi novia y abrí una nueva entrada en Mondoli. Abrí youtube y vi un &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Yu0qeb_rJYU"&gt;video de Steve Jobs&lt;/a&gt; donde explica que Apple no vende productos basura (la traducción es mía y a vuelapluma. Jobs dijo &lt;i&gt;We don't ship junk&lt;/i&gt;). Luego me acordé de otra anécdota que le escuché al CEO de Nike. Jobs, en una reunión, le comentó: &lt;i&gt;Just get rid of the crappy stuff, and focus on the good stuff&lt;/i&gt;. Y dije: de eso voy a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego me di cuenta que llevaba media hora y tenía 17 en mi word count del Word (porque sí, tenía abierto word y a la vez una nueva entrada en mi blog). Y dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay días de inspiración, y hay días de perspiración [me vale madre que la RAE me diga que no existe esta palabra]. Este es uno de los segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi la hora en mi reloj, y eran las&amp;nbsp;22.03. &lt;i&gt;Escribo las primeras letras de esta entrada. No sé a dónde va. Y tampoco es que importe mucho. Haré lo siguiente -----------&amp;gt; escribiré qué he hecho en esta media hora que llevo sentado frente a la computadora intentando dar a luz&lt;/i&gt; (...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8536866594737514357?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8536866594737514357/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8536866594737514357' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8536866594737514357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8536866594737514357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/como-tarde-mas-de-sesenta-minutos-en.html' title='Cómo tardé más de sesenta minutos en decidirme a escribir cualquier cosa'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-883153447852394178</id><published>2011-11-10T23:59:00.011-06:00</published><updated>2011-11-11T11:47:37.951-06:00</updated><title type='text'>Historias cool no contadas III - Pollo</title><content type='html'>Hay personas que desbordan una especie de pasión fulgurante por su trabajo. Todos conocemos doctores, empresarios, abogados y visionarios que viven constante y perpetuamente entusiasmados por su trabajo. Se entiende: es difícil esconder algo tan grande frente a los otros yos. La emotividad traiciona hasta al más flemático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar con ellas es inspirador porque irradian &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_Schopenhauer"&gt;voluntad de vivir&lt;/a&gt;. Y, al hablar de sus sueños y pasiones, suscitan en los demás preguntas hirientes e incómodas: ¿qué estoy haciendo de mi vida? ¿a dónde quiero dirigirme? ¿me decidiré a hacer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eso&lt;/span&gt; que siempre he querido hacer? ¿qué tan fácil me doy por vencido cuando otros critican mis sueños?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pollo, estudiante de arquitectura del Tec, es uno de ellos. Ayer fui con él a ver la exposición de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Meier"&gt;Richard Meier&lt;/a&gt;. Le pedí que me guiara y me explicara todo -&lt;i&gt;todo&lt;/i&gt; as in TODO- con un lenguaje asequible,&lt;i&gt; for dummies&lt;/i&gt;. Me dijo que no, que hablaría como si yo fuera ducho en esto. Para bien y para mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi guía adelantó unos comentarios iniciales mientras caminábamos por el pasillo que conduce a la galería donde están las maquetas y dibujos de Meier. Antes de entrar a la exposición, mi guía ya había lanzado 3 o 4 nombres de arquitectos -Alvar Aalto, Le Corbusier y Legorreta ("aunque a mí no me gusta...", me confesó Pollo)-, y cómo se relacionaban con la obra de Meier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cool&lt;/span&gt;, pensé. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;That's what I was looking for&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al establecer primer contacto visual con la &lt;a href="http://apointindesign.files.wordpress.com/2011/01/smith-house-1965by-meier-4yrs.jpg"&gt;Smith's House&lt;/a&gt;, Pollo me explicó un punto esencial en el mundo de la arquitectura (y, pensé, probablemente en el resto de las artes también):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Toda obra arquitectónica tiene que partir de una idea central. Marco, por ejemplo, es un patio central con galerías adyacentes. Esta casa (la Smith's), parte de la idea de una doble altura que dé al lago. ¿El resto? El resto no importa tanto si se logra la idea central. Aquí [y me mostró un dibujo de Meier] queda patente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;que la idea de la doble altura ya existía desde los primeros bocetos. Y en esta obra, esto cobra un significado especial por ser de sus primeros trabajos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Si Pollo hubiera dicho sólo ESTO, yo hubiera puesto CHECK a mi visita guiada. Pero apenas comenzaba. Avanzamos a la siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En esta obra [&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/zug55/2201665531/lightbox/"&gt;High Museum of Art en Atlanta&lt;/a&gt;] vemos una fuerte influencia de Lloyd Wright. Desde el primer golpe de vista noto aquí que Meier, como en todas obras, pone mucho cuidado en &lt;a href="http://www.arqweb.com/vitrum/modulor.asp"&gt;modular&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-¿Modular?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí, modular consiste en tomar una figura geométrica y replicarla en mayor/menor tamaño en toda la obra, cuidando la proporcionalidad, el estilo, el buen gusto y la funcionalidad [bueno, éstas no fueron exactamente sus palabras, pero más o menos]. Aquí lo hace en esos páneles. Otro punto: fíjate cómo entra la luz. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y me empezó a explicar cómo funciona la luz en la arquitectura, qué usos se le puede dar, cómo se puede jugar con las sombras, las texturas, los colores y los materiales. En esta explicación se nos fue un buen tiempo. Finalmente agregó que, a su juicio, la blancura total -práctica muy constante en Meier- le quita mucho sabor a la arquitectura. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;De nuevo mencionó el tema de la &lt;i&gt;idea central&lt;/i&gt;, y lo relacionó con el concepto de &lt;i&gt;paseo&lt;/i&gt; o&lt;i&gt; recorrido&lt;/i&gt;: cualquier obra arquitectónica debe tener, paralelamente a la idea central -o más bien, vinculado a ella-, una entrada y una salida que la convierta en una experiencia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-El Guggenheim de NY, por ejemplo, es un espiral en descenso. Esto permite al curador jugar con la perspectiva y la gravedad para acentuar un determinado aspecto de la obra expuesta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Luego llegamos al &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/03/Aerial_Getty_Museum.jpg"&gt;Getty Museum&lt;/a&gt;. Me explicó que estuvo ahí hace unos años, antes de empezar a estudiar arquitectura. Y, sin saber que lo había construido Meier o que era una obra arquitectónica de gran valor, recuerda que sintió algo muy fuerte cuando se enfrentó al museo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No importa quién construyó una determinada obra: importa que transmita algo. En la arquitectura, como en cualquier arte, lo sensorial es básico. Por ejemplo, Barragán era increíblemente sensorial: logró crear ambientes que te hacen sentir, que te transportan y te comprometen. Barragán era perfeccionista, pero no por terco sino porque entendía que una pared colocada 10cm más allá de su lugar arruinaría por completo la sensación que él quería transmitir. Por eso no le importaba tirar muros y volverlos a construir con tal de conseguir lo que había visualizado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y en fin, podría escribir mil palabras más (aunque nuestra visita haya transcurrido en menos de 60 minutos) pero no es el lugar para hacerlo. Dejé fuera de la narrativa muchísima información que me transmitió Pollo: una discusión sobre funcionalidad, una observación sobre volumetría -con especial referencia a&lt;a href="http://www.google.com.mx/imgres?q=ronchamp&amp;amp;um=1&amp;amp;hl=es&amp;amp;sa=X&amp;amp;rlz=1I7GGLD_en&amp;amp;tbs=isz:l&amp;amp;tbm=isch&amp;amp;tbnid=Jx9pRikovKja2M:&amp;amp;imgrefurl=http://de.wikipedia.org/wiki/Datei:Notre_Dame_du_Haut(ws).jpg&amp;amp;docid=NUO9KOhh_PSd_M&amp;amp;imgurl=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/de/2/29/Notre_Dame_du_Haut(ws).jpg&amp;amp;w=3276&amp;amp;h=2004&amp;amp;ei=2Fm9TpCKAoqr2AXEu_mUBQ&amp;amp;zoom=1&amp;amp;iact=hc&amp;amp;vpx=646&amp;amp;vpy=189&amp;amp;dur=559&amp;amp;hovh=175&amp;amp;hovw=287&amp;amp;tx=175&amp;amp;ty=62&amp;amp;sig=117645879657840268459&amp;amp;page=1&amp;amp;tbnh=126&amp;amp;tbnw=181&amp;amp;start=0&amp;amp;ndsp=16&amp;amp;ved=1t:429,r:3,s:0&amp;amp;biw=1251&amp;amp;bih=648"&gt; Le Corbusier&lt;/a&gt;-, la terquedad de Meier en la &lt;a href="http://www.google.com.mx/imgres?imgurl=http://www.architecturelist.com/wp-content/uploads/2008/01/jubilee-church.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://www.arqred.mx/blog/2009/02/12/5-proyectos-de-arquitectos-ganadores-del-pritzker/&amp;amp;h=402&amp;amp;w=520&amp;amp;sz=27&amp;amp;tbnid=PiTld-r-Cnw60M:&amp;amp;tbnh=90&amp;amp;tbnw=116&amp;amp;prev=/search%3Fq%3Djubilee%2Bchurch%26tbm%3Disch%26tbo%3Du&amp;amp;zoom=1&amp;amp;q=jubilee+church&amp;amp;docid=Yuytu5fDNMttXM&amp;amp;sa=X&amp;amp;ei=pFm9TqiYL8Og2gXV2ZT-BA&amp;amp;ved=0CC4Q9QEwAA&amp;amp;dur=40"&gt;Jubilee Church&lt;/a&gt; con respecto a los círculos tipo domo de los cual partió [aunque Juan Pablo II le dijo que así la quería, sin ningún cambio], la fortuna que tuvimos de que no ganara el concurso por las nuevas obras del nuevo &lt;a href="http://www.google.com.mx/imgres?q=richard+meier+world+trade+center+project&amp;amp;um=1&amp;amp;hl=es&amp;amp;sa=X&amp;amp;rlz=1I7GGLD_en&amp;amp;tbs=isz:m&amp;amp;tbm=isch&amp;amp;tbnid=w92SS6mIQXK4bM:&amp;amp;imgrefurl=http://www.wallpaper.com/gallery/architecture/richard-meiers-model-museum-long-island-city/17051981/33193&amp;amp;docid=LbZX-l9AJTMBPM&amp;amp;imgurl=http://www.wallpaper.com/galleryimages/17051981/gallery/14_world_trade_centre_memorial_square_one_lb12072010.jpg&amp;amp;w=716&amp;amp;h=439&amp;amp;ei=r1q9TuXcHuqi2gXj9-yDBQ&amp;amp;zoom=1&amp;amp;iact=hc&amp;amp;vpx=785&amp;amp;vpy=189&amp;amp;dur=795&amp;amp;hovh=176&amp;amp;hovw=287&amp;amp;tx=155&amp;amp;ty=81&amp;amp;sig=117645879657840268459&amp;amp;page=1&amp;amp;tbnh=127&amp;amp;tbnw=172&amp;amp;start=0&amp;amp;ndsp=18&amp;amp;ved=1t:429,r:4,s:0&amp;amp;biw=1251&amp;amp;bih=648"&gt;World Trade Center&lt;/a&gt;, la mutabilidad de los diseños conforme avanza la construcción, y, tendría que haberlo dicho al principio, lo importante, LO ESENCIAL, que es tomar en cuenta el escenario exterior. Me dijo que no hay nada más errado que diseñar una obra sin conocer el lugar donde se va a construir. La arquitectura no es sólo diseño de interiores: también es una modificación al lugar (y que por cierto, Meier no es el mejor expositor en este tema).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A manera de epílogo, les dejo una de las frases que más repitió, especialmente cuando nos acercábamos al final de la exposición -y mientras nos corrían porque ya eran las 20hrs-: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;-&lt;i&gt;De cualquier obra se puede aprender algo&lt;/i&gt;. &lt;/span&gt;Hasta de un Carl's Jr. A veces, en un restaurante de comida rápida puedes encontrar escaleras funcionales, dobles alturas, estacionamientos atractivos, etc. Y si no, al menos puedes decir: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;aprendí que nunca haré tal cosa por que se ve horrible o no es funcional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;&lt;span&gt;. Deja un comment si tuviste la paciencia de entrar a TODOS los links :)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-883153447852394178?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/883153447852394178/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=883153447852394178' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/883153447852394178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/883153447852394178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/historias-cool-no-contadas-iii-pollo.html' title='Historias cool no contadas III - Pollo'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-842389089525254737</id><published>2011-11-09T16:08:00.007-06:00</published><updated>2011-11-22T11:29:03.181-06:00</updated><title type='text'>De cómo no me comí una dona</title><content type='html'>El horario laboral de los corporativos regiomontanos es cruel, especialmente en cuanto al inicio cotidiano de labores. Por ser parte de uno me veo en la penosa obligación de someterme a los estándares y reglas establecidos por un departamento de Recursos Humanos que no tiene la facultad para cambiarlo. Cual niño de kínder, entro a las ocho aeme. Agrega a la ecuación el hecho de que mi trabajo se localiza a dos municipios del mío. En conclusión, mis mañanas son duras y lacerantes... pero formadoras de virtudes, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy se me hizo tarde y tuve que volar. Por esta razón no pude llevar a buen término (ni a buen comienzo) eso que tanto me gusta hacer -y que describo en mi &lt;a href="https://twitter.com/#!/andresoliverosg"&gt;profile &lt;/a&gt;de Twitter-: desayunar. Salí de mi casa tropezándome hasta con las hormigas y manejé a quinientos mil por hora para llegar lo menos tarde posible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;HASTA QUE se me atravesó un 7-11. Decidí que compraría algo. Cualquier cosa. Elegí un Big Lunch de pavo/panela de $20 y un coctel de frutas de $15. Luego me coloqué frente al aparador de Big Donuts y fijé mi mirada en una de chocolate, como padre de familia conociendo a su hijo a través de los vidrios de una incubadora. Toqué el vidrio con mis yemas por unos segundos y comencé a evaluar mi status alimenticio: la cantidad de ejercicio realizado durante los últimos días, una especie de longita que se me está formando, las directrices de &lt;a href="https://twitter.com/#!/NellyOliveros"&gt;mi hermana la nutrióloga&lt;/a&gt;, en los efectos de la harina blanca y de la aberrante cantidad de glucosa localizada en la cubierta de chocolate, su esponjosidad, la sensación del chocolate rompiéndose, la frescura del pan bajando por mi tráquea, la tajante e inflexible máxima de mi hermano &lt;i&gt;no existe excusa en el mundo para comer donas&lt;/i&gt;... y decidí que no caería tan fácil. Seguí mi camino hacia el trabajo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Manejé hasta las oficinas del corporativo que me emplea. A punto de entrar al estacionamiento la idea de la dona volvió con fuerza, como un arrebato carnal, y se posicionó tercamente en mi instinto y en mi consciente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Maldita sea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A menos de quinientos metros de mi corporativo hay no una sino dos tiendas de conveniencia 7-11 (qué curioso). Vi que en el portavasos de mi carro había más de $8 en monedas (precio de una Big Donut de chocolate). Fluctué unos segundos en esa terrible tesitura. La tentación era fuerte, fortísima. PERO los seres humanos somos libres. Entonces me grité en voz alta:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Andrés, ¡no!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y contuve el furor. Entré al estacionamiento, triste por la renuncia pero feliz por la victoria. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y esa es la historia de cómo no me comí una dona. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Posdata&lt;/i&gt;. Claro, todo eso perdió sentido porque Katy, que viene llegando de Hermosillo, trajo dos bolsas de coyotas. Y bueno...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-842389089525254737?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/842389089525254737/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=842389089525254737' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/842389089525254737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/842389089525254737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/de-como-no-comi-una-dona.html' title='De cómo no me comí una dona'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4595241043579588830</id><published>2011-11-08T23:46:00.001-06:00</published><updated>2011-11-09T01:04:37.993-06:00</updated><title type='text'>Una madre, un gato y un ratón</title><content type='html'>La vida es algo mágico. Y engendra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy fui a correr en la mañana. No me costó (mucho) levantarme. Ayer me tomé un espresso en Punta del Cielo (el joint donde cada lunes nos juntamos Óscar y yo), y su cafeína perturbó mi noche al grado de interrumpir mi sueño cada cientoveinte minutos. Para las 6.30 am mi cerebro registraba la blancura del techo de mi cuarto. Me cambié y, después de tomar mi heroico y legendario iPod shuffle, salí de mi casa. Estaba fresco pero la luminosidad del Sol auguraba, pensé, un alza en la temperatura (predicción que se cumplió).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a la rotonda (glorieta para el resto de los mexicanos que no habitan la zona norte del país) vi a una chava como de 33 años que estaba de pie, mirando al suelo y moviendo ligeramente una pierna. La mujer tenía muchos meses de embarazo. Con una segunda mirada noté una cierta angustia -aunque sin perder la paz y la discreción- en su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué un poco -estaba en mi ruta hacerlo- y noté que a sus pies había un gran gato negro. Y frente al gato, un pequeño roedor. El ratón intentaba huir del felino pero éste se divertía cruelmente con los intentos desesperados del mamiferito. La chava estaba, tímidamente, semi-pegándole al gato para que dejara al ratón en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres segundos después, justo cuando pasaba a lado de este trío, la chava se dio media vuelta y retomó su trote. Entonces entendí: la mujer se había detenido al ver la situación, y con el único propósito de ayudar al pequeño ratón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia, sencilla, me hizo pensar muchísimo. En la maternidad. En cómo esa mujer, de haberse encontrado el ratón en su hogar, hubiera saltado y/o corrido alejándose en alguna dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, algo dentro de ella la llevó a preocuparse por el destino de este ratón cuando lo vio luchar por su vida. No hizo grandes esfuerzos por detener al gato. Al final tenía claro que es ley de vida que unos animales se comen a otros. Pero no dejó de intentarlo: instinto femenino y materno, quizá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es algo mágico. Y engendra vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4595241043579588830?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4595241043579588830/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4595241043579588830' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4595241043579588830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4595241043579588830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/una-madre-un-gato-y-un-raton.html' title='Una madre, un gato y un ratón'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4190075022618015913</id><published>2011-11-07T21:34:00.005-06:00</published><updated>2011-11-07T21:41:27.190-06:00</updated><title type='text'>Un pato en Calzada, Steve Jobs y la Xerox PARC</title><content type='html'>El sábado fui a correr con mi novia y su perra, una diva bastante bonita que me detesta. Elegimos Calzada porque la distancia de 2.5km, recorrida dos veces, es ideal para deportistas novatos y bienintencionados como nosotros que se preparan para la carrera de 10km organizada por Nike.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A punto de terminar nuestro recorrido –medio accidentado porque al can le costó trabajo entender que la correa es un listón que dificulta el desplazamiento si hace que se enrede con su dueña o conmigo: súbitamente decidía que ya no quería caminar a nuestra derecha y, retrasándose un poco, apresuraba el paso y me rebasaba por la izquierda, para luego meterse entre los dos, creando contingencias mecánicas y dinámicas–, distinguimos –ya era de noche– la silueta de un animal a nuestra derecha. Una mirada más detenida reveló que se trataba de un pato.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es un pato? &lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-¿Qué hace aquí?&lt;br /&gt;-¡No sé!    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tercera mirada bastó para darnos cuenta que nuestro amigo ovíparo arrastraba algo.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué trae en una pata?&lt;br /&gt;-No sé.&lt;br /&gt;-Que no se vaya a la calle, ¡lo van a atropellar!   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Pato&lt;/span&gt; (con mayúscula para personificarlo… o bueno, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pato&lt;/span&gt;, así nada más) se aproximaba peligrosamente a Calzada del Valle en dirección al poniente, a la altura, más o menos, de Río Suchiate. Corrí para salvarlo de una muerte atroz. Me puse entre la calle y Pato. Su reacción fue sensata: caminando hizo un semicírculo orgulloso y viró su dirección hacia la pista. Mi novia reflejaba algo de angustia en su rostro. La perra observaba todo atentamente.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué trae en la pata?- insistió, con una leve súplica.&lt;br /&gt;-No sé, deja veo.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un estudio más profundo sirvió para distinguir qué era lo que arrastraba: una especie de cilindro. Era, según mis capacidades promedio de observación, un regador. O un tubo de plástico pequeño. Algo así. Me acerqué y, algo temeroso, pisé el tubo. Pato comenzó a tirar con fuerza para soltarse, pero 64kg se lo impidieron. Con una rápida maniobra pude quitarle su lastre. Pato estaba libre… pero era una libertad bastante inútil. En eso, un dude deportista se detuvo y preguntó si eso era un pato.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, es un pato.&lt;br /&gt;-¿Qué hace aquí?&lt;br /&gt;-No lo sé. Pero si no hacemos algo lo van a matar.&lt;br /&gt;-Sí. Pueden llevarlo a la Fundación Luca.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré mi reloj: eran las 19.00hrs de un sábado. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Never&lt;/span&gt;.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y si lo envuelvo en mi suéter y lo llevo al lago de Fuentes del Valle?- comenté.&lt;br /&gt;-No, te va a picar… Bueno. Adiós, ya me voy- dijo nuestro fugaz amigo. Y se fue.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi novia y yo sentimos impotencia. Decidimos dejarlo ahí y marcharnos, con una cierta tristeza. La última vez que lo vimos, Pato iba directo hacia los carriles de poniente a oriente. Caminaba decidido y con esa gracia/torpeza y simpatía que los caracteriza. Caminaba hacia su muerte. Nos dimos media vuelta y comenzamos a correr…   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy le platiqué esta historia a Óscar. Mientras lo hacía, pensé en Steve Jobs y la interfase gráfica de los prototipos Xerox PARC. Jobs vendió un millón de dólares en acciones de Apple a Xerox para que le permitieran entrar a conocer cómo funcionaba estas computadoras: Jobs sabía que Xerox había desarrollado algo muy avanzado, pero no le quedaba claro qué era.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingenieros de Xerox, enojados con los accionistas, conspiraron para mostrarle a Jobs, un niño genio de 25 años con una actitud insoportablemente vanidosa que había fundado una empresa que valía millones de dólares, una serie de innovaciones tecnológicas que no era las que Jobs intuía. Jobs insistió y, después de hacer una llamada a los mandos superiores sonrió cuando los accionistas le ordenaron a los ingenieros de Xerox que no escondieran nada.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingenieros, enfurecidos y devastados, mostraron a Jobs y a su equipo lo que estaban buscando: la primer interfase gráfica. Ésta consistía en sistema bitmap, donde cada pixel en la pantalla está controlado por bits, a diferencia de las interfases basadas en comandos y caracteres.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jobs se asombró y empezó a saltar de emoción: eso era lo que estaba buscando. Después de esa reunión, Jobs y Apple construyeron una computadora con capacidades similares pero perfeccionadas. Así nació el sistema operativo de la computadora Lisa. Y sobre éste se desarrollaría el sistema que iba a usar la Macintosh de 1984 (y que después Bill Gates emularía en su Windows).   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingenieros de Xerox acusaron a Jobs de haberse robado su idea. Pero Jobs les dijo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ustedes no han hecho nada interesante con la interfase, no se les ha ocurrido qué hacer con eso. Nosotros supimos desarrollarlo y convertirlo en algo útil y revolucionario.    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que la interfase de la Xerox PARC era como Pato: yo, como Xerox, no supe qué hacer con él. Otro, más creativo y valiente, hubiera encontrado la manera de salvar a Pato.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces has dejado ir ideas arriesgadas (pero poderosas) y luego te has arrepentido de ello?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4190075022618015913?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4190075022618015913/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4190075022618015913' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4190075022618015913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4190075022618015913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/un-pato-en-calzada-steve-jobs-y-la.html' title='Un pato en Calzada, Steve Jobs y la Xerox PARC'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3537333878931154414</id><published>2011-11-04T19:53:00.004-06:00</published><updated>2011-11-04T20:01:51.065-06:00</updated><title type='text'>Review 1 de Tree of Life</title><content type='html'>En mayo leí los artículos del &lt;a href="http://movies.nytimes.com/2011/05/27/movies/the-tree-of-life-from-terrence-malick-review.html?pagewanted=all"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;NyTimes&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tree of Life&lt;/span&gt; y su presentación en el Cannes. Ahí me enteré de todos los premios que recibió y cómo la recibió el público. Las descripciones del ambiente, de las actuaciones (soy fan de Penn y de Pitt) y del guión de la movie me coquetearon: me gusta mucho el cine reflexivo y ésta era, sin ninguna duda, una buena opción.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Terrence Malick puedo escribir y opinar muy poco. Lo único que he visto es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Thin Red Line &lt;/span&gt;allá en el dosmil. No recuerdo con quién fui, pero sí que salí muy pensativo y deprimido. Quizá con algo de melancolía causada por la esperanza que de vez en cuando sugiere. En este entonces pensé que la película era una especie de recordatorio o de tabla de resultados sobre los efectos del pecado original en la humanidad: guerra, enfermedad, hambre, pobreza…    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sé que ésta (Tree of Life) es su cuarta o quinta película. Eso dice mucho: para bien o para mal. Para bien, si es que Mr. Malick es de esos obsesionados con una idea de película como Aronofsky con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Fountain&lt;/span&gt;. Eso me gusta porque es señal –habitualmente– de madurez. Las ideas se añejan y eso puede tener muy buenas resultados. Para mal, si es el caso de que Mr. Malick no haya tenido el liderazgo para producir nada.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Lo que quiero hacer ahora es un micro review previo de la movie. ¿Para? Experiment. Leí las reseñas cuando salieron. Vi el trailer hace un par de meses. ¿Será todo lo que necesito para crearme una imagen coherente de la película? Mañana escribiré la no-gimmick-review y ya veremos.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciao!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_____________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tree of Life&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Review por Andrés Oliveros                &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tree of Life es una película profunda y difícil. Desde los primeros segundos vemos las manos de Malick en cada detalle, especialmente en las imágenes donde la luz y el viento tienen el cuadro principal. El público sabe, antes de que terminen los créditos, que esta película lo llevará lejos, hasta donde puede llegar el ser humano. La toma del [una determinada toma] en el [una parte de la película, necesariamente al principio] es antesala de papel que tiene [un personaje] en la vida de [otro personaje]: un protagonismo lacerante y quasi determinante.                &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los 135 minutos de la película son la obra maestra de un artista que hace cine porque se sabe llamado a hacerlo. Cada hilo está colocado en su sitio, cada punto de fuga desdibuja la superficie que separa la ficción de la realidad, cada secuencia envuelve más y más al público en un recorrido por la naturaleza humana que se concreta, después de muchos pasados, en la serena –y a la vez estridente– vida de Penn y en su tormentosa relación con un Pitt hosco y militar.                  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fotografía de la película es impecable: el Director de Fotografía ha logrado crear matices y colores que hieren y que abren las puertas interiores de los personajes. Con esas tonalidades es mucho más fácil entrar hasta la intimidad de esas personalidades magistralmente descritas y encarnadas en Pitt y Penn.                &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guión es profundo y logra contar una historia con originalidad y, a la vez, poderosa naturalidad. Las vidas que observamos en la pantalla son las mismas que tenemos a nuestro alrededor: los traumas de la infancia pueden ser muy determinantes varias décadas después. Lo que parecería ser un cliché (padre represivo, hijo sensible + tiempo = hijo acomplejado y tímido) en realidad es llevado a otro nivel por Malick y su equipo. En vez de pensar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esa película ya la vi&lt;/span&gt;, el público piensa en su misma vida y en cómo ese particular recuerdo personal e íntimo (una pelea padre-hijo, un sentimiento de tristeza por un fracaso académico, una relación sentimental turbulenta, etc) sumergido en el inconciente dibuja sus vidas actuales mucho más claro de lo que cree.               &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música de [nombre del compositor] es puntual y crea un ambiente que facilita el desarrollo de la trama. Especial mención merece la escena cuando [uno de los personajes] entiende que [una realidad determinante]: los [violines/piano/cello/coro] se intersectan con el rostro de [el personaje] para potenciar el [dolor/tristeza] con matices demasiado cercanos al público.               &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Malick entrega una obra que puede resultar demasiado compleja… pero quizá por ser demasiado humana. El público tiene que abrirse al mensaje de Malick para sintonizar con su propuesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3537333878931154414?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3537333878931154414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3537333878931154414' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3537333878931154414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3537333878931154414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/review-1-de-tree-of-life.html' title='Review 1 de Tree of Life'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2286032553957597288</id><published>2011-11-02T23:23:00.007-06:00</published><updated>2011-11-03T09:07:07.907-06:00</updated><title type='text'>Christina's World</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-vqLVd9ryqXY/TrIrtYzR8MI/AAAAAAAAAXE/Z4VGSfr-6gs/s1600/Christina%2527s%2BWorld.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-vqLVd9ryqXY/TrIrtYzR8MI/AAAAAAAAAXE/Z4VGSfr-6gs/s400/Christina%2527s%2BWorld.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5670642939564519618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Rglg14ujYU4/TrIrd1Oci4I/AAAAAAAAAW4/U0WUvK3y73Q/s1600/Christina%2527s%2BWorld.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;Esta imagen (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Christina's World&lt;/span&gt;, localizada en el quinto piso del Museum of Modern Art de NYC) me conmovió la primera vez que la vi. Una mujer se halla &lt;i&gt;par terre&lt;/i&gt; en un campo de hierba. Su cuerpo se contorsiona y parece estar en movimiento.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Alrededor de ella no hay mucha vida. No hay árboles ni tampoco montañas. Su mirada parece dirigirse a la casa gris que aparece en el horizonte brumoso. Su cabello, despeinado por una brisa ligera, es negro. Unas canas surgen por ahí y por allá, acentuadas y quizá tempranas debido a una vida difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer que aparece en esta imagen es Christina Olson, vecina del pintor &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Andrew_Wyeth"&gt;Andrew Wyeth&lt;/a&gt;.  Christina tenía polio y no podía caminar. Para desplazarse se  arrastraba por los alrededores de su casa en Maine (fíjense en la tensión que hay en la mano izquierda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, Wyeth la vio  a través de la ventana y decidió pintarla para hacer justicia al gran  logro de Olson: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;había conquistado una vida que muchos consideran sin esperanza&lt;/span&gt;. La mujer tenía una limitación física pero, diría Wyeth, espiritualmente era libre y capaz de lograr cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Christina ve mucho más allá de lo que vemos nosotros en una primera impresión. Christina ve -y quizá por eso el artista no nos muestra su mirada- más lejos de esa aridez porque se sabe más grande, se sabe llamada a algo más. Sus condiciones físicas no afectan sus sueños espirituales. Es más, parece que los potencian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ves cada día en tu trabajo, en la calle, en la escuela? ¿ves campos áridos, ríos secos, noches grises, mares muertos? ¿ves personas con defectos, mujeres con manías, hombres con envidias? Verás lo que quieras ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, ¿qué ves en el espejo? ¿a quién ves cuando te asomas a uno? ¿te gusta lo que ves? ¿ves tus límites? ¿y tus sueños? (Búscalos en tus ojos: ellos revelan mucho más de lo que te imagines. La frase de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los ojos son los espejos del alma&lt;/span&gt;, aunque parezca tomada de una campaña de marketing de mala calidad, tiene mucho más sentido del que parece).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo (éste y los otros) es de los que ven mucho más allá, de los que sueñan todos los días y, cuando se despiertan, se arrojan al vacío del futuro con ganas de cumplirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los límites nos los imponemos nosotros, no nuestras capacidades, no nuestro pasado, no nuestra falta de recursos. Los límites nos los ponemos nosotros cuando nos sentamos y nos acomodamos en la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es muy corta como para acortarla aún más con límites artificiales, señales de mediocridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me quedo con el mundo de Christina Olson.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2286032553957597288?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2286032553957597288/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2286032553957597288' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2286032553957597288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2286032553957597288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/christinas-world.html' title='Christina&apos;s World'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-vqLVd9ryqXY/TrIrtYzR8MI/AAAAAAAAAXE/Z4VGSfr-6gs/s72-c/Christina%2527s%2BWorld.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-53411848919022652</id><published>2011-11-01T21:58:00.004-06:00</published><updated>2011-11-01T22:55:09.129-06:00</updated><title type='text'>Storytelling</title><content type='html'>Hace dos semanas nació la hija de Felipe (nombre ficticio elegido para este texto por la intimidad de la anécdota).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermano de la recién nacida, un pequeñito de dos años, se acercó a ella por primera vez un par de días después. El niño, nervioso ante algo que no terminaba de entender, acercó su cara a la de la niña. Todas las miradas -las de sus padres, sus abuelos y sus tíos- estaban atentas a ese primer encuentro entre los dos hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una muestra de afecto infantil, el niño puso su cachete junto al de la niña, pero lo hizo de manera un poco brusca. La recién nacida empezó a llorar por el ligero golpe que sintió. Entonces, su hermanito se sacó el chupón que traía en la boca y se lo ofreció a la pequeña para que dejara de llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta pequeña historia -no sé qué ocurrió en tu caso- me llegó muy adentro. La imagen de un niño de dos años demostrando torpe pero eficazmente su cariño a una niña recién nacida cuyo vínculo con él logra esbozar resulta conmovedora. La historia se quedó grabada en mi memoria y me hizo pensar, al principio, en un tema: ¿cómo demostramos afecto a los demás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, los elementos concretos de esta historia se han ido evaporando y, como el agua salada, algo queda. Hoy, además de una imagen gráfica (niño-hermanareciénnacida-besotorpe-hermanallora-hermanoofrecechupón), tengo un concepto nuevo en mi cabeza: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;las historias nos mueven porque son analogías de cómo vivimos&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de los conceptos abstractos, las historias son una mezcla de imágenes dinámicas: nos disparan la imaginación y la creatividad. Nos enseñan la transitoriedad del tiempo y la movilidad de los espacios. Nos muestran cómo es realmente la vida (la nuestra y las de las otras naturalezas). Nos sitúan en el flujo de la existencia. Nos recuerdan que todo es pasajero. Nos recuerdan que hay cosas que no lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos gustan porque así comprendemos, así aprendemos lo importante de esta vida. Nos gustan porque son la mejor manera de entender cómo nos movemos, cómo queremos y cómo maduramos. Son la forma más aproximada de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;visualizar&lt;/span&gt; nuestra interacción con la realidad sensible y espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y detrás de las historias siempre quedan juicios, raciocinios y conceptos abstractos, conceptos a los que cada quien accede y descubre (quizá porque ya los lleva consigo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;storytelling&lt;/span&gt; es una habilidad de comunicación insuperable. Nuestra comunicación (tanto escuchar como expresarnos) se intensificará (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;enhance&lt;/span&gt;) si nos metemos por caminos de storytelling.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-53411848919022652?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/53411848919022652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=53411848919022652' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/53411848919022652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/53411848919022652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/11/storytelling.html' title='Storytelling'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8540853933875391769</id><published>2011-10-21T08:34:00.014-05:00</published><updated>2011-10-23T16:41:26.081-05:00</updated><title type='text'>Escuchar</title><content type='html'>Hace un par de días le mandé a &lt;a href="http://twitter.com/#%21/oscarramirez"&gt;Óscar &lt;/a&gt;unos whatsapp que lo llevaron a marcarme. Iniciamos una conversación sobre &lt;span class="Apple-style-span"&gt;comunicación &lt;/span&gt;-es como nuestro tema de todos los días. Específicamente, le hice la siguiente pregunta &lt;i&gt;¿Qué es más importante y más útil: ser un buen comunicador o ser un buen oyente? &lt;/i&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He traído esta pregunta en la cabeza desde el workshop que tomamos en New York. &lt;a href="http://twitter.com/#%21/unorder"&gt;Shawn&lt;/a&gt;, director de &lt;a href="http://anecdote.com/"&gt;Anecdote &lt;/a&gt;y facilitador del curso, es especialista en contar historias y en provocarlas/originarlas en los demás. En sus muchos años de experiencia ha logrado desarrollar al máximo una habilidad: Shawn sabe &lt;i&gt;escuchar&lt;/i&gt; a los demás. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Shawn, cuando escucha, &lt;i&gt;escucha&lt;/i&gt;. Mientras lo hace, su rostro se transforma un poco. La habitual sonrisa que le caracteriza no desaparece, pero sí se ajusta un poco. Digamos que se vuelve formalmente agradable. Sus ojos se clavan en el que habla y se entornan un poco. Asiente precisamente pero sin exagerar. Lo hace perfecto: se sincroniza al discurso de la otra persona (sin importar si el discurso es interesante, original o creativo o no... si estás frente a él te va a escuchar) y logra sintonizar con su interlocutor. Nunca ve por encima de tu hombro, nunca revisa su iPhone, nunca juega con las monedas en sus bolsillos, nunca voltea para abajo/arriba (como yo suelo hacer para concentrarme o por nervios), nunca demuestra ningún tipo de ansiedad. No te interrumpe hasta que en VERDAD acabas, por más que le quemen las ganas de agregar un comentario puntual. Shawn, cuando escucha, transmite serenidad: te hace sentir importante, te hace sentir una pieza importantísima en el engranaje del mundo. Y todo esto lo ha logrado porque tiene clarísima la importancia de la &lt;i&gt;persona&lt;/i&gt;, del &lt;i&gt;otro&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se habla mucho de ser buenos comunicadores. En la escuela pasamos años aprendiendo a comunicarnos, a escribir, a hablar, a dibujar y a usar los medios de comunicación. Pero no se nos enseña a escuchar. No se nos habla de la paciencia, del interés por el otro, de lo egoísta que resulta comunicarnos y no escuchar. No se nos insiste en la vital importancia de prestar el 100% de nuestra atención a los demás. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y la verdad, no se me ocurre ninguna razón plausible para explicar esto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si lo pensamos bien, escuchar es tan importante como comunicar. ¿O... más importante?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre esta incógnita giró mi conversación con Óscar. Escuchar &lt;i&gt;bien&lt;/i&gt; es una habilidad que requiere mucha paciencia y mucha sensibilidad. Si logras dominar esto percibirás muchísima más información que el resto de las personas, y, por encima de todo, te ganarás la confianza de los demás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En cambio, si eres un buen comunicador, podrás expresarte de maravilla... pero eso no garantiza ni tantito que tus públicos te entiendan como tú quieres que lo hagan. Es más, no garantiza que te entiendan, punto. Y ser un buen comunicador no tiene nada que ver con interesarte por la otra persona. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Te consideras buen comunicador? No te servirá de nada si no sabes escuchar. Lo más seguro es que las otras personas tengan mejores historias que las tuyas: date el tiempo de escucharlas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8540853933875391769?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8540853933875391769/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8540853933875391769' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8540853933875391769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8540853933875391769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/10/escuchar.html' title='Escuchar'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2128795780985707559</id><published>2011-10-14T09:21:00.010-05:00</published><updated>2011-10-14T12:34:36.383-05:00</updated><title type='text'>Historias cool no contadas II - Diego</title><content type='html'>Conocí a Diego hace 10 años. Yo estaba iniciando el BI y él, dos años más chico que yo, se estaba preparando para hacerlo. Recuerdo que por esas fechas, un día nos cruzamos en Sillares y empezamos a hablar de libros.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;'Estoy leyendo &lt;i&gt;L'Étranger&lt;/i&gt; de Albert Camus', me dijo. 'Te lo recomiendo muchísimo. Los dilemas existenciales de Mersault me han cautivado. Sus turbulencias interiores está descritas con una nitidez y una fuerza tremenda'. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recuerdo con mucha claridad esa conversación -que por cierto fue breve-. Estábamos en el recibidor, a lado de las escaleras. Y me sorprende que después de tanto tiempo recuerde este episodio con tantos detalles. ¿Por qué? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La respuesta está en las habilidades narrativas de Diego. Su conversación siempre resulta envolvente y, hasta cierto punto, dramática (entendiendo por drama lo que entendían los griegos: &lt;i&gt;actuación&lt;/i&gt;). Diego cuenta y actúa historias, y lo hace pensando en su público. No importa si habla de economía -su carrera-, de sus proyectos profesionales, o de un libro. Entiende la importancia de las narraciones, y aprovecha cualquier oportunidad para compartirlas o escucharlas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta pasión lo hizo involucrarse, casi naturalmente, con el mundo del teatro, los espectáculos y los públicos. Desde hace unos años, Diego se dedica por completo a esto. Este año ha estado trabajando en la obra &lt;a href="http://www.teatrodeprimera.com/rojo/index.html"&gt;&lt;i&gt;Rojo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; que aun se presenta en el Teatro Helénico de la Ciudad de México. (En &lt;i&gt;Rojo &lt;/i&gt;aparece Víctor Trujillo representando a Mark Rothko, el pintor expresionista, mientras realiza una serie de murales. El espectador se mete en la obra del pintor, y en los diálogos que tiene con su asistente sobre el arte, la vida, y la muerte).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Paralelamente, Diego está por terminar una maestría -Maestría en Prospectiva Estratégica- que lo ha sumergido en el &lt;i&gt;statu quo&lt;/i&gt; académico/fáctico del teatro y de la narrativa mexicana. Su tesis, un pronóstico de los distintos escenarios que le esperan al teatro mexicano, es su respuesta a varios años de experiencia laboral en este gremio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La vida profesional de Diego se centra en buscar las distintas respuestas (o quizá la mejor) a la pregunta: ¿cuál es el papel del teatro en la sociedad contemporánea? ¿cuál es su identidad? ¿cuál es su vocación?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el fondo, Diego lo tiene claro. El teatro debe suscitar en el público la fuerza de la vida, la fuerza que tiene la búsqueda por encontrar lo que une a todos los seres humanos. El teatro tiene que ser lugar de encuentro, primero con nosotros mismos, pero también con cada una de las personas que nos rodean. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si Diego logra transmitir estas inquietudes -más aún, si logra suscitarlas, si logra originarlas en el espectador medio-, el futuro del teatro mexicano será uno muy distinto. No tengo duda que así será. Nadie lo duda después de escuchar a Diego.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Les dejo un trailer de &lt;i&gt;Incendios&lt;/i&gt;, una obra que me recomendó Diego y que produjo Diego Luna. Actualmente se presenta en el Foro Shakespeare del DF. Fíjense en la intimidad y en la fuerza del ambiente que se siente. Y luego díganme si han visto en el cine algo parecido en los últimos meses.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/EyqBZpprv04" frameborder="0" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2128795780985707559?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2128795780985707559/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2128795780985707559' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2128795780985707559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2128795780985707559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/10/historias-cool-no-contadas-ii-diego.html' title='Historias cool no contadas II - Diego'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/EyqBZpprv04/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4699047209654636949</id><published>2011-10-10T08:59:00.012-05:00</published><updated>2011-10-10T21:07:53.063-05:00</updated><title type='text'>Historias cool no contadas I - Santi</title><content type='html'>Santi tiene 17 años. Mi hermano Carlos me platicó de él por primera vez cuando éste tenía 13 años: 'Es un baterista increíble' fueron sus palabras. Carlos es Director de CCVO, una Academia de música, y tiene muchísimos años en el mundo del &lt;i&gt;performance &lt;/i&gt;musical. Sus palabras tenían un sentido especial. A esa edad Carlos le pidió que tocara en un musical frente a ciento de personas. Santi lo hizo impecablemente. Era difícil creer que un niño de 13 años tocara así.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo lo conocí un año después. Le pedí que nos ayudara a preparar una tocada (el famoso &lt;i&gt;Autóctono&lt;/i&gt;) y el resultado fue increíble. Todos los demás del grupo estábamos verdaderamente impresionados de su capacidad. Miguel, Pepe, Carlos, Luis y yo nos divertimos como nunca esa noche, I SWEAR. Luego nos acompañó en un par de tocadas más. Siempre era algo entusiasmante llegar a CCVO a ensayar. Antes de que pudiéramos prender los amplificadores, Santi ya estaba tocando cualquier cosa que nos ponía a todos de buenas (menos a Pepe haha).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A raíz de esas tocadas Santi y yo nos hicimos amigos. Aunque no nos conocemos mucho sabemos que la música nos apasiona y nos mueve. El poco tiempo que pasamos juntos lo pasamos en la sintonía de la música que hacíamos... y eso nos unió muchísimo. Tristemente, me parece que ahorita ya estamos tan distantes en cuanto a cualidades musicales se refiere que dudo volvamos a tocar juntos (espero estar equivocado), pero a Santi lo sigo viendo de vez en cuando porque ahora es maestro en la Academia de mi hermano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ayer lo vi después de meses. Platicamos unos minutos afuera de mi departamento. Me platicó cómo le ha ido en la prepa y qué planes tiene a futuro. Nos despedimos y se subió a su camioneta (¡ya maneja!). Me di la vuelta. No había cruzado la puerta de mi hogar y la idea de escribir esta entrada ya se había impregnado en las paredes de mi cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Santi es de las personas qué más claro tiene lo que quiere hacer de su vida: quiere ser músico/baterista y vivir de eso. Como es de esperarse, muchísima gente lo ha intentado disuadir de elegir ese camino... y la verdad es que me da miedo que lo logren. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me causa desánimo saber que hay gente como Santi que terminará dedicándose a algo distinto por miedo a no triunfar. Entiendo que este miedo es hasta cierto punto justificado: Santi conoce muchas historias de gente talentosa como él que han 'fracasado' en el mundo del performance musical.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las preguntas que se nos podrían ocurrir a raíz de esto son las siguientes: &lt;b&gt;¿de quién es la culpa? ¿de Santi, por querer dedicarse a algo 'no serio'? ¿de la sociedad? &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero me parece que la pregunta adecuada es &lt;b&gt;¿debería Santi de darse por vencido?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por mi parte, yo creo que la respuesta a última pregunta es NO. Pienso que Santi tiene un talento increíble, y que no puede ignorarlo. Me parece que tiene quebrarse la cabeza para encontrar una solución, un camino que le p&lt;span&gt;&lt;span&gt;ermita ser baterista y llevar una vida digna y decente. El mundo, lo está diciendo mucha gente, va a ser de los que sepan hacer esto. Dice Seth Godin: 'The future is about gigs and assets and art and an ever-shifting series of partnerships and projects. It will change the fabric of our society along the way'. En sus ma&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;nos está ser creativo y cambiar las cosas a su favor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;Steve Jobs le diría lo mismo: “Your time is limited, so don't waste it living someone else's life. Don't be trapped by dogma - which is living with the results of other people's thinking. Don't let the noise of other's opinions drown out your own inner voice. And most important, have the courage to follow your heart and intuition. They somehow already know what you truly want to become. Everything else is secondary.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, me identifico mucho con Santi: quiero ser escritor y mucha g&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;ente me dice que no se puede. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Verán que están equivocados. Óscar y yo se los vamos a demostrar (por cierto síganlo en @oscarramirez y en su &lt;a href="http://post-pluma.blogspot.com/"&gt;blog&lt;/a&gt;. Tiene una concepción totalmente artística del diseño, y eso está cool).&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Les dejo un video de Santi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://www.youtube.com/embed/jCImGBzRGDE" allowfullscreen="" frameborder="0" height="315" width="560"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4699047209654636949?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4699047209654636949/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4699047209654636949' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4699047209654636949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4699047209654636949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/10/historias-cool-no-contadas-i-santi.html' title='Historias cool no contadas I - Santi'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/jCImGBzRGDE/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7183023178404296930</id><published>2011-10-07T08:48:00.007-05:00</published><updated>2011-10-07T10:45:03.488-05:00</updated><title type='text'>Cómo el 27 de junio me cambió la vida</title><content type='html'>Hace unos meses sucedió algo que cambió mi vida. El 27 de junio fui a la presentación del libro &lt;i&gt;Empresa Admirad&lt;/i&gt;a escrito por Salvador Alva. Para no ir sólo invité a Elías, un amigo que no termina de decidirse entre ser abogado o emprendedor (y dudo que se decida). Esa noche sucedió algo curioso en mi enfoque profesional. &lt;i&gt;Heck&lt;/i&gt;, algo &lt;i&gt;sucedió&lt;/i&gt;, así de sencillo.&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dos días antes luchaba por poner atención en mi clase de italiano. Estaba por terminar el segundo nivel. Me había inscrito a principios de abril porque en marzo, una vez defendida mi tesis de la maestría, había tomado la decisión de estudiar un doctorado en derecho en la Universidad de Pisa. La vida académica siempre me había (siempre me &lt;i&gt;ha&lt;/i&gt;) atraído, y todo -mi director de tesis, algunos amigos que se mueven en este ambiente, mi conciencia- me estaba empujado hacia allá. Era lógico: mi vinculación con las aulas y con la investigación ya llegaba a varios años. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;PERO.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay algo que me apasiona más que la vida académica. Y es -ya lo sabes si has seguido este blog durante los últimos seis años- &lt;b&gt;escribir&lt;/b&gt;. Escribir sobre personas, sobre lo que las mueve, sobre lo que me mueve, sobre lo que las lleva a enfrentarse a sí mismas. Sobre lo que inspira al ser humano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sí, el mundo académico me gusta, pero el día de la presentación de Salvador Alva entendí que nuestro mundo (y en especial el mundo empresarial) está abriendo los brazos y las puertas a la gente que escribe. O bueno, de manera más general, se está abriendo a la gente que se dedica en cuerpo y alma a lo que verdaderamente les apasiona. &lt;i&gt;The World is Flat&lt;/i&gt; diría Thomas Friedman, y sólo los que hagan de su pasión una vocación profesional lograrán entrar al juego del cambio y de la innovación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y dije: (...)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bueno, no recuerdo lo que dije, pero sentí algo muy fuerte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entendí (primero durante las palabras introductorias de Ar&lt;span&gt;&lt;span&gt;mando Garza Sada "El cambio cultural viene a controlar el papel del empresario, a buscar el compromiso de la gente, porque esto implica confiar, entrenar, disfrutar, escuchar a la gente, y dejarlos hacer, controlar es todo lo contrario", y luego durante las de Salvador) que mi muy peculiar gusto de escribir y de tratar con personas es un &lt;i&gt;asset &lt;/i&gt;que tengo, que DEBO explotar. Que este mundo (echa un &lt;i&gt;quick view&lt;/i&gt; al &lt;a href="http://sethgodin.typepad.com/"&gt;blog de este señor&lt;/a&gt;) va a ser de los que entiendan el valor del arte, el valor de la creatividad, el valor de lo humano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(158, 27, 50); font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12px; background-color: rgb(246, 243, 236); "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde entonces he estado platicando con Óscar y han surgido proyectos interesantísimos que combina los gustos y los intereses de ambos. Uno de ellos es el de &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.anecdote.com/"&gt;Anecdote&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, razón principal de nuestro viaje a New York (y que bien valió la pena). Otro de ellos... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Pero momento! No quiero platicarles todo de una vez. Lo iré haciendo poco a poco. Por ahora quería dejar estas letras aquí (y al hacerlo, surgieron muchísimas más en mi cabeza). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En conclusión, que estoy de &lt;i&gt;muy &lt;/i&gt;buen humor, con muchas ganas de hacer cosas, de inventar cosas, de escribir cosas. Y que (por encima de todo), estoy entusiasmado por &lt;i&gt;alguien &lt;/i&gt;en concreto... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y todo (esto último también) inició ese 27 de junio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Posdata&lt;/i&gt;. Estoy pensando escribir, paralelamente a lo que ya estoy escribiendo (ya les contaré), un cuento en el que transmita esta sensación: cómo un evento (específicamente ese 27 de junio) te puede inspirar tanto. Y cómo podríamos hacerle para inspirar a los demás.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7183023178404296930?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7183023178404296930/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7183023178404296930' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7183023178404296930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7183023178404296930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/10/como-el-27-de-junio-me-cambio-la-vida.html' title='Cómo el 27 de junio me cambió la vida'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7571508635924903316</id><published>2011-09-09T10:42:00.007-05:00</published><updated>2011-09-09T16:25:07.455-05:00</updated><title type='text'>Seis años después (o antes)</title><content type='html'>Seis años es mucho tiempo.&lt;div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;La Segunda Guerra Mundial duró seis años.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;De aquí a seis años muchos niños que aun no nacen estarán conociendo a sus compañeritos de primero de primaria.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Seis años son 189'216,000 segundos.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En seis años habremos visto The Hobbit, habremos leído el cuarto libro de Stieg Larsson, habremos consumido la iPad 3-8, el iPhone 5-10, habremos olvidado para siempre a Blackberry y a Telcel (jojojo), habremos olvidado Facebook/Twitter y usaremos X y X.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace seis años abrí Mondoli inspirado en el blog de Txui (que hace seis años tenía una vida muy distinta a la que tiene hoy... aunque de mí podría decir lo mismo. Y que hace seis años tenía un blog que ahora no tiene). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi objetivo era sencillo: escribir sobre cualquier cosa. En estos seis años he escrito, ahora sí que &lt;i&gt;literalmente&lt;/i&gt;, sobre cualquier cosa. Y he aprendido muchísimo por el hecho de escribir. Y he pasado momentos verdaderamente increíbles enredándome en textos largos, cortos, sin sentido, con algo de sentido, inservibles, medio buenos, etc.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El motivo directo que me llevó a abrirlo ese 2 de septiembre lo encontré en el fallecimiento de mi abuelo materno un día antes. A él me unía un vínculo muy fuerte: nos apasionaba la historia y las historias. Cada domingo por la mañana -a veces en su sala de lectura, a veces en el porche de su casa, a veces en el cuarto de tele- nos sentábamos a escucharlo hablar. De esas conversaciones aprendí muchísimo de la vida y de la cultura. De quiénes somos y quiénes podemos ser.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Andrés del 2005 probablemente no me reconocería de primera impresión... pero pasados unos instantes descubriría que soy exactamente el mismo. Las (millones de) decisiones que tomamos configuran nuestro presente y proyectan nuestro futuro. Pero en el fondo, muy adentro de nosotros, la esencia permanece. Y esto es... conmovedor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por más que la vida te muestre caminos nuevos, por más que cambien las circunstancias y las personas a tu alrededor, tú sigues siendo tú. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mis intereses más cercanos a la superficie han cambiado, pero sigo apasionándome por lo mismo. La forma de mis motivos se ha cubierto de formas y colores distintos. Pero el fondo es el de siempre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé si en algún momento de mi vida había tenido tantos sueños y tantas ideas en la cabeza. Me alegra saberme vivo y entusiasmado con lo que sucede cada día. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso me gustan los calendarios. Los calendarios desbordan humanidad: con ellos representamos el paso del tiempo y de los espacios por nuestras vidas. O de nuestras vidas por el paso del tiempo y de los espacios. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso mantengo el mío al día.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7571508635924903316?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7571508635924903316/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7571508635924903316' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7571508635924903316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7571508635924903316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/09/seis-anos-despues-o-antes.html' title='Seis años después (o antes)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3181113401638869848</id><published>2011-08-22T23:32:00.007-05:00</published><updated>2011-08-23T08:50:46.087-05:00</updated><title type='text'>¿A dónde vas cuando te vas? Parte I</title><content type='html'>El desarrollo y el crecimiento de la sociedad presuponen la razón y la voluntad humanas. La adecuada conjunción de ambas mueve al mundo y lo seguirá moviendo. Sí, creo que existe una providencia en el sentido agustiniano, pero esta providencia –Burke lo explicó con argumentos muy interesantes– necesita de nuestras manos, de nuestra mente y de nuestro sudor para llevarse a cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Específicamente, la reflexión –esos momentos donde interiorizamos la realidad para abstraerla y hacerla nuestra– es el presupuesto forzoso de los decisivos descubrimientos en la ciencia y/o de los grandes desplantes artísticos, políticos y bélicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa reflexión no funciona de manera ideal y/o a la perfección. Principalmente porque, me parece, esta capacidad humana se encuentra adherida, de una misteriosa manera que no pretendo explicar (porque no lo sé, y porque hasta donde alcanza mi precario conocimiento científico todavía no se entiende a ciencia cierta cómo carajo se encuentran vinculados el cerebro y la inteligencia), a un soporte material formado por tejidos y alimentado por fluidos que le parecerían nauseabundos a cualquier persona que no profese la medicina. Por ser una capacidad espiritual (así la catalogaban los griegos) que depende –más o menos– de condiciones biológicas, la reflexión no puede mantenerse siempre: cada cierto tiempo se cansa y se satura. Y de nosotros depende que esa atención se desmorone o se reinicie, por así decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo esto porque encuentro asombrosos los distintos modos de recuperar la atención perdida. La mente es un laberinto increíble. Por sus caminos llegamos a verdades sorprendentes, fantásticas y cada vez nuevas. Los misterios que encierra son arcanos (y justo pienso en Borges de quien oí hablar hace unos minutos) e inconmensurables. Y creo que la forma en que cada quien vuelve al status de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;atención&lt;/span&gt; no es el menor de sus secretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana hablé brevemente con Viviana sobre la locura, especialmente sobre la que proviene del agotamiento. Cuando decimos que alguien &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;lo perdió&lt;/span&gt; quiere decir que esa persona se extravió para siempre en los enredos de la mente. Vagó dentro de ellos durante tanto tiempo sin descanso ni sosiego que, como plantea Nolan en Inception, ya no puede volver a la cordura y a la lucidez. Podríamos decir que ese tipo perdió &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;para siempre y de manera irremediable&lt;/span&gt; la atención en el sentido más correcto y puro: nunca más podrá diferenciar entre realidad y ficciones (Borges me persigue) de la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que todavía permanecemos sensatos corremos el riesgo de no serlo algún día. Para evitar este &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;snap&lt;/span&gt; (ya sea ese &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;snap&lt;/span&gt; diario e inofensivo que nos impide recobrar la atención durante una jornada de trabajo, o un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;snap&lt;/span&gt; más duradero que puede durar semanas, meses, años, o vidas), uno tiene que inventarse truquitos para refrescar la mente de cuando en cuando con el propósito de volver al trabajo lo más pronto posible. Podría sintetizar estos inventos o descubrimientos como paseos: cada quien selecciona sus paseos más adecuados para cada momento y situación. Por eso el título de esta entrada es &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;¿A dónde vas cuando te vas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte –que publicaré mañana– abordará algunos de mis paseos que se han ganado un lugar de honor. Te agradecería me contaras algo sobre los tuyos para integrarlos a la entrada de mañana.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3181113401638869848?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3181113401638869848/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3181113401638869848' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3181113401638869848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3181113401638869848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/08/donde-vas-de-paseo.html' title='¿A dónde vas cuando te vas? Parte I'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-6157715466678235453</id><published>2011-08-16T12:36:00.009-05:00</published><updated>2011-08-16T14:45:45.048-05:00</updated><title type='text'>Sobre las condiciones favorables</title><content type='html'>Las excusas y las barras para no pensar/escribir se multiplican &lt;em&gt;ad infinit...&lt;/em&gt; (ew, me recordó a Telmex así que cambiaré de latinismo), &lt;em&gt;usque ad matrem&lt;/em&gt; cuando sobreviene el tremendo momento de sentarnos frente al monitor. Entre otras, las siguientes (todas ellas sobrepuestas, atropelladas, infundadas y ansiosas):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A. No estamos preparados para escribir textos dignos&lt;br /&gt;B. Sólo tenemos veinte minutos y todo mundo sabe que en veinte no escribes ni cuatro párrafos&lt;br /&gt;C. No tengo señal de internet (?)&lt;br /&gt;D. Se le está acabando la pila a mi compu&lt;br /&gt;E. No estoy inspirado&lt;br /&gt;F. Hay mucho ruido&lt;br /&gt;G. Tengo sueño&lt;br /&gt;H. Tengo mucho sueño&lt;br /&gt;I. No estoy en el lugar adecuado para inspirarme&lt;br /&gt;J. Estoy en el trabajo (única válida... y más o menos)&lt;br /&gt;K. Entre semana estoy muy estresado, mejor me espero al finde&lt;br /&gt;L. Ayer escribí algo parecido&lt;br /&gt;M. No he escrito en mucho tiempo y quiero regresar a hacerlo con un texto sublime&lt;br /&gt;N. No escribo padre&lt;br /&gt;O. A la gente no le gusta lo que escribo&lt;br /&gt;P. Ando muy distraído&lt;br /&gt;Q. Sólo escribo cuando traigo chanclas&lt;br /&gt;R. Sólo escribo en el baño (??)&lt;br /&gt;S. Sólo escribo en mi compu.&lt;br /&gt;T. Es que ando chipi&lt;br /&gt;U. Tengo hambre&lt;br /&gt;V. Estoy enamorado y no puedo pensar bien&lt;br /&gt;W. Etc.&lt;br /&gt;X. Etc., etc.&lt;br /&gt;Y. Al ratito&lt;br /&gt;Z. Ahorita al ratito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, la lista es interminable, renovable, exponencial, replicable, gangosa y fértil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como primer punto habría que decir que esto ya lo sabemos: y saber esto ya es un avance. Una persona que ha trabajado con la cabeza sabe que hay tiempos buenos y que hay tiempos malos para laborar con el intelecto... pero también sabe que estos tiempos no determinan para nada el resultado de nuestro trabajo. Sabemos con total claridad que siempre habrá razones para no trabajar. Pero también es cierto que SIEMPRE habrá razones por las cuales trabajar. Entonces, al menos, podemos empezar por no sorprendernos con que nos abrumen las circunstancias que nos sugieren no escribir o hacer nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, estoy convencido que razonar es una ocupación agotadora, y que necesitamos de virtudes para ponernos a trabajar cuando &lt;em&gt;hay que&lt;/em&gt; ponernos a trabajar (ya depende de nosotros cuándo es eso). Sin disciplina es difícil escribir o diseñar o componer, o lo que quieras. La pereza derrota al débil sugiriéndole un irracional número de razones por las cuáles no vale la pena trabajar. Pero es pereza y nada más, como bien dices. La conquista de hábitos que nos ayuden a superar la decidia es ardua y es &lt;em&gt;up hill&lt;/em&gt;, pero vale la pena. Por eso, cada vez que nos dejamos ganar por el &lt;em&gt;luego&lt;/em&gt;, perdemos todos: pierdes tú porque -según Aristóteles- te has vuelto más flojo, pero también pierde el mundo porque se queda sin tu trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disciplina nos ayuda a trabajar independientemente de que exista presión o no. Que por cierto: la presión es otro tema interesantísimo en estos asuntos. Sí, es cierto que nos ayuda a trabajar... pero también puede ser que nos haga trabajar de manera apresurada. Está bien que trabajemos para cumplir nuestras &lt;em&gt;deadlines&lt;/em&gt;, pero esto no es suficiente: también necesitamos el trabajo sereno y tranquilo del que labora sin presiones, o al menos sin presiones urgentes y fatales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, otro tema a desarrollar es el de las dificultades no inventadas sino reales, y aquí me limito a copiar un texto de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Guitton"&gt;Jean Guitton &lt;/a&gt;(que publicó muchísimo en su vida) que escribió al terminar la Segunda Guerra Mundial, evento que marcó su vida. Dice este francés: 'Cuando se lee la vida de varios grandes hombres se da uno cuenta de que las condiciones de su infancia, de su educación o de su profesión no les predisponían a lo que han realizado. No es &lt;em&gt;a causa&lt;/em&gt; de esa educación sino &lt;em&gt;a pesar&lt;/em&gt; de ella como a menudo han podido crecer. Unos no tenían libros, se escondían para aprender... Esto lleva a reflexionar sobre lo que quiere decir la palabra &lt;em&gt;propicio&lt;/em&gt;. ¿Sabemos alguna vez lo que nos es propicio? Y muchas veces el elemento favorable consiste en carecer de algo. Porque esta carencia del objeto externo hace brotar en el centro de uno mismo un impulso que lo reemplaza; es el &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; sustituido a la &lt;em&gt;cosa&lt;/em&gt;, es el genio (...). Hay que partir antes de que todo esté listo, pues si no no zarparíamos nunca'&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y concluye Guitton: 'Las condiciones más favorables no son siempre las mejores, tanto derrocha el hombre lo que posee en abundancia'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dejo una pic del buen Guitton, fallecido en 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 219px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641537526611358338" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-32SNf4M0saE/TkrEfYS0soI/AAAAAAAAAWo/_TK3Hc02Jgc/s320/9782227477933.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-6157715466678235453?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/6157715466678235453/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=6157715466678235453' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6157715466678235453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6157715466678235453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/08/sobre-las-condiciones-favorables.html' title='Sobre las condiciones favorables'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-32SNf4M0saE/TkrEfYS0soI/AAAAAAAAAWo/_TK3Hc02Jgc/s72-c/9782227477933.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2544688628494007299</id><published>2011-08-15T11:01:00.001-05:00</published><updated>2011-08-15T11:02:51.789-05:00</updated><title type='text'>'De la inspiración a la acción'</title><content type='html'>Link al post de Óscar &lt;a href="http://post-pluma.blogspot.com/2011/08/de-la-inspiracion-la-accion.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Esperen respuesta hoy o mañana MÁXIMO. Si no cumplo, cuélguenme. De donde quieran.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2544688628494007299?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2544688628494007299/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2544688628494007299' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2544688628494007299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2544688628494007299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/08/de-la-inspiracion-la-accion.html' title='&apos;De la inspiración a la acción&apos;'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3668615680840152738</id><published>2011-08-12T16:56:00.006-05:00</published><updated>2011-08-12T18:01:52.738-05:00</updated><title type='text'>De regreso al tercer piso de la FLDM</title><content type='html'>&lt;span&gt;El martes llegué puntual al salón (la puntualidad me parece fundamental e imprescindible: la falta de ella me parece como decir &lt;em&gt;ay guey, equis, no importa que llegue tarde&lt;/em&gt;. En casa de mis padres aprendí que estar listo cuando se tiene que estar listo, o estar en un lugar cuando se tiene que estar ahí es un must. ¿Cómo le hicieron para enseñarme eso? No lo sé: algo ayudó el temperamento de mi padre. Cuando salíamos de vacaciones, había que estar en la camioneta a las cinco aeme. Y SI NO ESTABAS ahí incurrías en un delito tipificado. Pero no sólo eso: mi padre siempre llega antes a donde sea. Algunos piensan que esto también es impuntualidad... pero no tengo ninguna duda que este tipo de inexactitud es mucho menos hiriente y molesto que el primero). El reloj daba las 18.30 y yo doblaba el pasillo del tercer piso rumbo al salón 303. Algunos de mis alumnos estaban sentados junto a la pared o recargados en los barandales y, de reojo -los más tímidos- o de manera directa me vieron caminar hacia su salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crucé el umbral del salón y reconocí esa sensación al instante. No sabría explicar dónde se alojó durante este tiempo, ni cómo pude identificarla y asociarla, pero cuando entré al 303 me envolvieron imágenes y recuerdos diversos de años pasados. Como cuando ves fotos tuyas de hace varios años y recuerdas una camisa o unos tennis determinados. Tu conciente los había olvidado, pero en el fondo de tu inconciente se guardan millones de datos que permanecen sumergidos hasta que algo los dispara a la superficie (aunque sea a las paredes de ésta). En esta ocasión el catalizador la esta situación: entrar con tu maletín por primera vez a un salón donde tú eres el profesor y el resto son los alumnos (totalmente desconocidos), recibir las miradas de todos mientras piensan &lt;em&gt;ok, te vamos a ver por los próximos cuatro meses&lt;/em&gt;, y caminar hacia tu escritorio mientras un dude está sentado ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé lista y me puse de pie. Me presenté y luego pregunté si alguien tenía una noción básica acerca del contenido y material de la clase que estaban a punto de empezar&lt;/span&gt;. La respuesta fue un (casi) rotundo no. Esbocé el objeto y objetivo de la clase. Después hablamos del programa y de la utilidad de la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que me fue super bien. Con todo y que fue una introducción al curso, se logró un buen debate sobre algunos temas. Vi mucha participación y mucho interés. Me hizo pensar algo interesante, a ver qué les suena: todos los que están en los primeros semestres de la carrera de derecho son buenos conversadores, tienen un buen sentido del humor, y muy poca vanidad. En algún momento de la carrera sucede algo que los (nos) hace a muchos convertirse en personas pedantes, cínicas y esnobs, pierden la esperanza en México y en el derecho, y empiezan a pensar que las opiniones de los no-abogados (y aún la opinión de los otros abogados) son ignorantes y de fácil oposición. En fin, no con todos pasa esto pero sí he conocido a muchos así. Bueno, pues mis alumnos son todavía idealistas, todavía tienen esperanza, y todavía le dan importancia al estudio y al debate inteligente y conciliador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además de tener un excelente público, llegué a la clase con una sola idea en la cabeza, a sugerencia de una amiga. Me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Andrés, relájate. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso fue lo que me dijo. Y noté un gran cambio al poner esto en práctica durante estos primeros dos días de clase. Cuando inicié los dos cursos anteriores (Teoría Política e Historia del Derecho III) en la Libre de Derecho recuerdo haber llegado al salón con la cabeza pesada, cargada con cientos de páginas de doctrina, con cientos de referencias, de autores, de teorías y de opiniones contrastadas. Las introducciones fueron, en esas ocasiones, rígidas, nerviosas y atropelladas. Propuse a esos alumnos un material interminable, una dinámica &lt;em&gt;old school&lt;/em&gt; y una actitud pasiva (tipo &lt;em&gt;lecture&lt;/em&gt;). Obviamente, tuve que modificar mi estrategia para adecuar mi mensaje a un público joven del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez llegué con otra mentalidad y, según yo, empecé con mejor paso. Porque la serenidad y la paz siempre son mejores.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3668615680840152738?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3668615680840152738/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3668615680840152738' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3668615680840152738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3668615680840152738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/08/de-regreso-al-tercer-piso-de-la-fldm.html' title='De regreso al tercer piso de la FLDM'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7088524467748770405</id><published>2011-07-29T14:54:00.000-05:00</published><updated>2011-07-29T14:55:43.231-05:00</updated><title type='text'>Respuesta a '¿Y cómo inspirar?'</title><content type='html'>Link &lt;a href="http://post-pluma.blogspot.com/2011/07/inspirarte.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7088524467748770405?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7088524467748770405/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7088524467748770405' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7088524467748770405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7088524467748770405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/respuesta-y-como-inspirar.html' title='Respuesta a &apos;¿Y cómo inspirar?&apos;'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3851355055336429048</id><published>2011-07-27T09:20:00.007-05:00</published><updated>2011-07-29T14:53:06.371-05:00</updated><title type='text'>¿Y cómo inspirar?</title><content type='html'>Óscar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a escribir mi primera respuesta en diecinueve minutos (duración del poderoso e inspirador &lt;a href="http://grooveshark.com/s/Violoncello+Concerto+No+1/oxKT8?src=5"&gt;Primer Concierto para Violoncello de Saint-Saens&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Inspirar&lt;/em&gt; es el cuarto ideal a tomar en cuenta para desarrollar una estrategia de ventas, o una estrategia para invitar, como dices. Al pensar en este verbo me transporto involuntariamente a lo que decían tus amigos los griegos: la inspiración es algo parecido a un arrebato por parte de los dioses. La música y la poesía no eran considerados artes por estar envueltas en un misterio. Se les consideraba disciplinas irracionales: el músico y el poeta se encontraban envueltos en el impenetrable enigma de '¿cómo dieron con esa historia, con ese canto?'. Los medievales reservaron la característica de divino a la teología e hicieron del arte algo racional. No fue hasta mediados del siglo XIX que las bellas artes se convirtieron en lo que son (o eran) ahorita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pregunta de hoy tiene que ver con este poderoso verbo. Basta con observar un poco para darnos cuenta de lo atractivo que resulta este verbo en el presente y en nuestro mundo. Si hacemos un análisis de las películas y los libros que más han vendido los últimos años podríamos llegar a la conclusión de que su éxito tiene mucho que ver con el esfuerzo que hicieron los autores en inspirar a su público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué Harry Potter es lo que es? Porque, además de ser una historia bien escrita, es el triunfo de alguien que creía ser un don nadie. Un determinado día se entera que, en realidad, tiene una misión fundamental en el rompecabezas de mundo que tiene frente a él. Y lo vemos sufrir a través de sus pruebas y obstáculos... pero nos da igual y a él le da igual porque sabe que, detrás de todo y antes que todo, está su camino y su razón de existencia. Nuestra misión en la Tierra es encontrar eso para lo que estamos hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Twilight pasa algo parecido. De estos libros sé mucho menos (no pienso leerlos), pero me parece que llena de ilusión a, principalmente, mujeres. Mira la trama: una niña &lt;em&gt;sin chiste&lt;/em&gt; (así aparece al principio) se envuelve en una historia romántica de proporciones apocalípticas y eternistas con un dude que -me comentan- es un guapillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O Lord of The Rings. Frodo, un HOBBIT, un ser que pertenece a una raza gris y humilde cuya participación en la historia ha sido nula. Los hobbits nunca ha intervenido en los grandes acontecimientos (no es un rey elfo, no es un enano habitante de Moria, no es un Ent que ha visto la Primera y Segunda Edad Media, no es un mago...). Y sin embargo, Frodo recibe una misión que lo convierte en un pivote: gracias a él la creación entera entrará en un nuevo tiempo, en una nueva era. Pero, quizá lo mejor de todo, es que Frodo no recibe esa misión de un día a otro: las expectativas que se tienen de él van en aumento conforme se desenvuelven las circunstancias. Nada más ordinario, nada más natural. Creo que por eso dijo Yepes alguna vez que el modelo de vida de Frodo era, en resumen, el modelo de vida del ser humano sobre la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno. Pero hay que contextualizar. No todos somos magos, ni todos nos encontramos anillos mordorianos, ni descubrimos que existen... bueno, lo que aparezca en Twilight. Pero todos somos únicos. No me refiero a la bullshit que a veces se dice en los libros de autoayuda. O bueno, quizá: la verdad nunca he leído nada por el estilo. Pero no creo en la inspiración superficial que te hace llorar y luego deja huecos. Creo más en la inspiración de fondo, en esa que nos hace darnos cuenta de quiénes somos y despierta nuestro interés en las cosas verdaderamente importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más bien, hay que aprender a inspirarnos con lo cotidiano, lo ordinario, lo natural que cala en lo profundo de nuestra humanidad. Cualquier persona optimista y sensible lo sabe: una capacidad de asombro bien educada puede ayudarnos a descubrir la belleza y la bondad en los atardeceres (cfr. Petit-Prince), en las circunstancias más adversas (cfr. Scaphandre et le papillon), en la cárcel (cfr. Miguel de Cervantes, Andrew Dufresne, Viktor Frankl), en un pequeñísimo y medio feo convento (cfr. Teresita de Lisieux), y un largo etcétera. Obvio no es fácil. Es mucho más sencilla la desesperación, el aburrimiento y el tedio. Pero... lo otro es más humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Mi pregunta es: &lt;strong&gt;¿cómo inspirar?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime más cosas sobre la &lt;em&gt;inspiración&lt;/em&gt;, que tengo en tan alta estima. Este mundo se mueve con dinero, sí, es cierto, pero es nuestra la tarea de hacer que ese dinero sirva siempre para inspirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Posdata&lt;/em&gt;. Mentí: escuché DOS veces el Concierto de Saint-Saens mientras escribía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Posdata 2&lt;/em&gt;. ¿Cuándo crees que podamos anunciar en estos espacios el nombre de nuestro Proyecto?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3851355055336429048?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3851355055336429048/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3851355055336429048' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3851355055336429048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3851355055336429048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/y-como-inspirar.html' title='¿Y cómo inspirar?'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1387403132509437798</id><published>2011-07-25T16:03:00.020-05:00</published><updated>2011-07-26T17:04:54.076-05:00</updated><title type='text'>Vender(te)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;NOTA PREVIA. Óscar Ramírez -&lt;a href="http://post-pluma.blogspot.com/"&gt;bloguero&lt;/a&gt; en agonía, administrador del sitio &lt;a href="http://commuti.com/"&gt;Commuti&lt;/a&gt; y Diseñador- y yo estamos iniciando un Proyecto Maestro (del que no podemos hablar todavía, salvo que seas Óscar o Andrés).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Óscar, ya lo decía, es Co-Fundador de &lt;a href="http://bangbang.mx/"&gt;Bang!&lt;/a&gt; y sabe, como yo, que la vida es muy chida. Por eso, busca hacer puras cosas que le gusten. Piensa principalmente como comunicólogo, pero también como diseñador y -de vez en cuando- como filósofo. Óscar fue al concierto de U2 que hubo hace poco en el Estadio Azteca.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-lKxqPt9dw0c/Ti3x4AgnsyI/AAAAAAAAAWQ/ysSq7j48Fjs/s1600/Picture1.png"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 291px; FLOAT: right; HEIGHT: 206px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633424653422146338" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-lKxqPt9dw0c/Ti3x4AgnsyI/AAAAAAAAAWQ/ysSq7j48Fjs/s320/Picture1.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-lKxqPt9dw0c/Ti3x4AgnsyI/AAAAAAAAAWQ/ysSq7j48Fjs/s1600/Picture1.png"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Muchas de mis futuras entradas consistirán en el 50% del diálogo que tendré con él (el otro 50% será suyo) a lo largo del futuro. Esta es la primera. Nuestro diálogo será sobre temas sencillos y ordinarios. La peculiaridad que lo caracterizará es que cada quien escribirá desde su mundo. El mío, uno de abogados, maestros y escritores. El suyo, pues el &lt;em&gt;suyo&lt;/em&gt; que ya comenté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profundizaremos sobre nuestras perspectivas de la vida y de las vidas. Y sobre los días, las noches, los sueños, las alegrías, el arte, el cine, los comics, los libros que se venden y los libros que no venden pero 'AH QUÉ BUENOS LIBROS' (frase regia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dinamismo de los ambientes en donde nos movemos se interpondrá de maneras -creemos- interesantes y creativas. Ya dirán ustedes.&lt;br /&gt;___________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Óscar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito [de] tu ayuda. En quince días (exactamente) inicia la materia de Direcciones del Pensamiento Jurídico que voy a dar en la Libre de Derecho. Te escribo porque tú vendes y yo necesito vender. Y, bien lo sabes, no sé hacer eso. Yo lo que sé hacer es leer en mi Kindle, escribir sobre mis traumas y mis recuerdos en mi blog, revisar contratos, y hablar con amigos sobre películas bien reiteadas en imdb.com como &lt;em&gt;Shawshank Redemption&lt;/em&gt;. Según yo nunca iba a necesitar aprender técnicas o trucos para vender. Consideraba que el mundo de la empresa y el de las ventas era un mundo extraño y lejano al mío, uno que yo no habitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, después de un año de experiencia laboral en un ambiente comercial, un montón de preguntas me angustian y me revuelven: ya entendí que todo mundo vende algo. Si quieres -si quieren- usa otra palabra puesto que vender implica casi siempre un producto. O un servicio. Lo mío, en cambio, sigue otros caminos y se expresa de maneras diferentes... pero en el fondo es muy parecido a lo que tú haces. A lo que todo mundo hace. A lo que hace una madre al educar a su hijo, a lo que hace un zapatero, a lo que hace un periodista día a día cuando toma notas y redacta las noticias de la local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué vendo yo? Busco animar a mis alumnos -de quien hablaré un poco delante-. Busco interesarlos en un tema que se lee gris en papel: las distintas corrientes de pensamiento jurídico. Venga, el mero nombre de la materia suena a filosofía y a abstracciones aberrantemente aburridas. Suena a complicado, a inservible, a relleno, a guey que está viajando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien quiera enseñar esto -o cualquier materia- tiene que seguir una estrategia específica para plantear sus ideas de la mejor manera. Sí, he dado clases durante algún tiempo. De catecismo mientras estaba en prepa, de historia mientras estudié la carrera, de civismo a unos niños de primaria (donde ocurrió la famosa anécdota del dinousaurio que habitaba en casa de un niño pequeño), y de teoría política e historia del derecho a futuros abogados (año 2010). Sí, pero ahora me siento diferente. Ahora busco hacerlo de la mejor manera posible, busco hacer que el público se entusiasme por los temas de mi clase. ¿Por qué? Porque estoy convencido de que si voy a hacer algo, lo voy a hacer bien, lo voy a hacer BIEN. Debo poner todo mi empeño para hacer de esto la mejor fucking clase de Direcciones del Pensamiento Jurídico que tengan mis alumnos en ésta y en cualquiera de sus otras vidas. Que salgan convencidos de la grandeza, magnitud e importancia de nuestras conversaciones en el salón. ¿A cuántos profesores buenos recuerdas? Yo a muy pocos. Pero qué bárbaro, qué profesores. Uno de mis profesores en la Libre preparaba sus clases con tanto cuidado que logró motivarme por su aburridísima materia. Otro logró iniciarnos en la lectura y en la pasión por la historia. Otro infundió por primera vez en ese grupo tan difícil el gusto y el asombro por la filosofía, y el aprecio a las preguntas importantes de esta vida. Bueno, si vamos a ser profesores, debemos ser uno de esos. Hoy escuché a un respetable y no tan joven abogado decir: 'Tu abuelo, el Lic. Bernardino Oliveros, fue uno de mis mejores profesores de la carrera'. Quiero ser uno de esos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito tu ayuda. ¿Cómo (me) vendo? ¿cómo preparo mi estrategia? Supongo que el primer aspecto a considerar es la naturaleza de mi público. No es lo mismo hablarle a adultos que a niños, que a ingenieros, que a doctores en derecho, que a gente hambrienta, que a personas del siglo XVI, que a maestros de la SEP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El receptor de mis clases tiene un ethos peculiar, único e irrepetible. Las circunstancias de su edad, del tiempo que dura la clase, de la hora en que se llevará a cabo, de la cultura que tengan, de su formación intelectual y de la música que escuchan configura la peculiaridad de la mixtura (sí existe la palabra &lt;em&gt;mixtura&lt;/em&gt;). Mi público -alumnos de tercer semestre- vuelven a clases después de su primer verano como estudiantes de derecho. En dos semestres cursaron doce materias, primer (gran) paso de una travesía que nunca termina. Algunos empezarán a trabajar este semestre, lo sé (or más que la Libre recomiende a sus alumnos iniciar sus prácticas hasta quinto semestre, muchos de ellos empiezan desde segundo o tercer semestre). Otros dedican su tiempo completo a la carrera... y a pasarla bien. Estoy casi seguro que muy pocos leen. Van al estadio y de antro los fines de semana. Y, no tengo ninguna duda, tienen en su cabeza grandísimos proyectos profesionales. Y están llenos de sueños e ilusiones... y de esto me tengo que agarrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres, cuéntame cómo vendes. Cualquier cosa: un proyecto, una marca, un nombre. O bueno, cuéntame cualquier cosa, seguro me sirve algo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1387403132509437798?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1387403132509437798/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1387403132509437798' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1387403132509437798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1387403132509437798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/venderte.html' title='Vender(te)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-lKxqPt9dw0c/Ti3x4AgnsyI/AAAAAAAAAWQ/ysSq7j48Fjs/s72-c/Picture1.png' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8321873650447521064</id><published>2011-07-18T20:05:00.004-05:00</published><updated>2011-07-19T08:38:21.064-05:00</updated><title type='text'>¿Quiéres saber cómo empezó todo?</title><content type='html'>De camino a mi casa lo entendí. No podía retrasarlo un día más. La película había sido muy obvia conmigo: las líneas y los gestos del personaje principal seguían intercalándose de manera interminable en mi cabeza. ¿Era posible una coincidencia? No creo. Las ideas que flotaban alrededor de mi subconciente encontraron en la personalidad de ese actor un globo de piedra que las unió y las azotó contra el suelo del realismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despedí de mi amigo con un gesto vago, equívoco y arcano, como el de los héroes borgianos. Abrí la puerta de mi departamento con mucha dificultad. Las manos me temblaban y mi cabeza se hallaba bajo los efectos de una extraña fiebre. La memoria estaba bloqueada por la brutalidad del presente: un presente crudo, tremendo y, sin embargo, muy familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi habitación me pareció enorme. La sencilla alcoba de pocos metros cuadrados parecía haberse ensanchado mágicamente. El espacio vacío se llenó de mi pesadumbre mental que se desdobló hacia todas partes. Los recuerdos se agolparon y se multiplicaron &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;ad infinitum&lt;/span&gt;: cada cuadro, cada libro y cada mueble hablaba de mí y de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi, en la pared occidental y justo encima de mi cama, el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Napoleón en su trono imperial&lt;/span&gt; de Ingres. El hieratismo de su rostro y la parafrenalia de su atuendo me hablaron, como siempre, al corazón. Desde que mi padre leyó la biografía de Napoleón escrita por Emil Ludvig nació en él una pasión desmedida y absurda por el general de Córcega. Gran parte de mi educación giró en torno a las gestas heroicas del Emperador francés: sus batallas, su habilidad política y su comprensión jurídica del mundo, sus virtudes, su camaradería...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desvié la mirada. Cerré la puerta y encendí el ventilador. Hacía mucho calor y mi piel estaba a punte de incendiarse. Mientras encendía mi computadora, tomé un libro al azar y lo abrí en una página cualquiera. Leí lo siguiente: "Entonces Palas Atenea infundió a Diómedes Tidida valor y audacia, para que brillara entre todos los argivos y alcanzase inmensa gloria, e hizo salir de su casco y de su escudo una incesante llama parecida al astro que en otoño luce y centellea después de bañarse en el Océano. Tal resplandor despedían la cabeza y los hombros del héroe cuando Atenea le llevó al centro de batalla..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puse el cursor sobre el iTunes y presioné enter para activar el shuffle: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Primer Movimiento de la Tercera Sinfonía de Beethoven (Heroica)&lt;/span&gt;. Recordé mis clases con Gualberto y pensé en la grandeza de la historia humana, pensé en todos los libros que se han publicado, pensé en el arrepentimiento de Raskolnikov, pensé en Andrew Dufresne y en Frodo Baggins, pensé en Churchill y en los monjes que evangelizaron Europa a principios del medioevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vibró mi BlackBerry. Un amigo me había enviado un mensaje por BlackBerry Messenger: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;¿Ya lo hiciste?&lt;/span&gt; Le contesté que no, que todavía no reunía el valor suficiente. Me contestó: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Es ahora o nunca. Todo lo que eres, todo lo que serás, todo lo que has sido... todo eso converge en este momento. No desaproveches la oportunidad de aferrarte al mejor de los futuros&lt;/span&gt;. Le &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;tiré&lt;/span&gt; la R pero no le contesté. Apagué mi BlackBerry. Esta decisión sería mía y de nadie más. Lo que estaba en juego no era ni el destino ni la vida de otros: era mi futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevé las manos a la cabeza. Suspiré profundamente. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Pensar que todo empieza aquí&lt;/span&gt;. Recordé las palabras de mi padre cuando me fui de la casa: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La vida se encara con el rostro de Bonaparte en su Paso por los Alpes&lt;/span&gt; (&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Primera Versión de Versalles&lt;/span&gt;)&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento me acobardé. Pensé que sería más fácil salirme a hacer ejercicio o ir a la Ghandi. Pero en el fondo sabía que, en realidad, no sería más fácil. Huir nunca es más fácil. Tarde o temprano volvemos a encontrarnos con las decisiones o con las consecuencias de no haber decidido. En eso apareció en mi iTunes el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Primer Acto de la Consagración de la Primavera&lt;/span&gt;. Pensé en aquella escandalosa escena parisina en su estreno de 1913.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La memoria empezó a regresar poco a poco. Los momentos importantes de mi vida comenzaron a agolparse en torno a mi imaginación que los engrandecía y los llenaba de misterio y de gloria. Si vine a este mundo, vine a cumplir una misión. Los recuerdos fluían como un torrente. Las sensaciones chocaban unas con otras -miedo, esperanza, odio, melancolía, valor- y surgían combinaciones primitivas y desconocidas para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión ya estaba tomada. No había marcha atrás. Pero... necesitaba un empujón final. Entonces apareció &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Les augures printaniers&lt;/span&gt;. Y sucedió: recibí la inspiración en ese momento. Estaba dispuesto a todo. Con toda la fortaleza adquirida a través de los años y de muchas lecturas -y de mucho sufrimiento-, decidí hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerré los ojos un momento. Cuando los abrí de nuevo, la luz brillaba con colores nuevos. Di un gran suspiro, te busqué, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;y te agregué a Facebook&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8321873650447521064?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8321873650447521064/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8321873650447521064' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8321873650447521064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8321873650447521064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/quieres-saber-como-empezo-todo.html' title='¿Quiéres saber cómo empezó todo?'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1578874081831724143</id><published>2011-07-14T23:28:00.014-05:00</published><updated>2011-07-18T18:07:04.740-05:00</updated><title type='text'>Nombre y Profesión</title><content type='html'>Hola. Mi nombre es Andrés Oliveros González. Es mío porque lo recibí, porque lo he ostentado durante más de veintisiete años, y porque he puesto todo mi empeño en convertirme (diventare, en italiano) en ese nombre -o en construirlo-. Es mío, aunque otros lo posean, tanto o mejor que yo. Supongo que al final de la vida se organiza -no tengo claro quién lo producirá- un concurso para ver quién, de los que compartieron nombre-apellidos, se merece de manera más exacta ese registro alfabético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se llevaría a cabo este torneo? ¿cómo juzgar quién cumplió mejor con su nombre? He ahí una pregunta de difícil respuesta. El autor -osea, uno- no cuenta con los elementos suficientes para contestar satisfactoriamente esta embromada cuestión. Pero sabe que la pregunta carece de necedad: una persona no puede ser la misma que otra. Y el nombre es un elemento esencial para poder describir a una persona y a la hora de ejercer su voluntad, a la hora de obligarse. Sin nombre es imposible tomar decisiones. Porque, ¿quién la tomaría? ¿quién ejercería esa voluntad? &lt;em&gt;Tal, ese de ahí&lt;/em&gt; podría comentar alguien. Pero, ¿quién &lt;em&gt;es&lt;/em&gt; él? ¿de dónde &lt;em&gt;viene&lt;/em&gt;? ¿cuál es &lt;em&gt;su&lt;/em&gt; historia? Por eso creo que cada nombre debería ser único. Claro, habría que preguntar si la lengua humana podría dar con, digamos, 15,000,000,00 de nombres diferentes (suponiendo que en toda la historia humana hayan existido 15 billones de personas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi caso, si busco convertirme en el mejor -o en el más acertado- Andrés Oliveros González, tendría que ser el mejor de los Gonzalos. Para más información, leer &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2006/09/gonzalo-de-iturrigaray.html"&gt;esta&lt;/a&gt; entrada que publiqué hace casi cinco años. Tienes que aceptar que es una buena entrada. Read it.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi profesión -aunque no mi vocación- es &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;abogado&lt;/span&gt;, o &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;ser abogado&lt;/span&gt;, no sé cómo se dice. Una de las primeras ventajas de mi profesión es su antigüedad y probada [in]fam[i]a y trad[-d]ición hist(ri)ór(-r+n)ica. A diferencia de algunas profesiones nuevas, la profesión jurídica es una constante en las sociedad humanas... aunque una constante equívoca. Su definición, su trabajo, su prestigio y su papel en las diferentes culturas es dinámico. En algunas sociedades los abogados son venerados al grado de cargar sobre sus hombros el peso del (prudente) gobierno prudente. En otras, pregúntenle a Burke lo que pensaba de los abogados en la Francia revolucionaria de fines de siglo XVIII, no recibían esa veneración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchos tipos de abogado. Por ahora, soy... bueno no, &lt;em&gt;me dedico&lt;/em&gt; al derecho corporativo, también conocido -roughly- como derecho de la empresa. En realidad, el término abogado corporativo es ciertamente equívoco porque el que se ostenta como tal puede dedicarse a asuntos de lo más distintos entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos, para hacer de esto algo mucho más claro y preciso, que soy un abogado de empresa que se especializa (que lo especializan) en contratos y negociaciones. También es cierto que veo algo de propiedad intelectual (que es algo más amplio que propiedad industrial) y algo de derecho societario, pero mi trabajo se limita frecuentemente al mundo de los contratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es un contrato? Difícil pregunta, no tanto por lo que &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;de facto&lt;/span&gt; &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;es&lt;/span&gt; un contrato -un acuerdo de voluntades, muchas veces de forma escrita, muchas veces de forma verbal-, sino por lo que significa dedicarse a elaborar/revisar contratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo reviso que los acuerdos tomados entre &lt;em&gt;mis&lt;/em&gt; empresas y otras empresas, a través de sus y nuestros representantes legales, se registren por escrito. Ahora bien, mi trabajo no se delimita a eso puesto que estos escritos tienen que ser aprobados por otro &lt;em&gt;abogado&lt;/em&gt; (si nos fue bien, si no, el que sea que se encargue de los contratos) que trabaja en la empresa con quien buscamos vincularnos a través del contrato. Deviene posteriormente la parte de la negociación: luchar para que las cláusulas beneficien más a la empresa que me ha contratado, que a la otra empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tema interesante. ¿Porqué poner todo por escrito? Cuando una persona se obliga con otra, es decir, cuando una persona se compromete a dar, hacer o no hacer algo a/con la(s) otra(s) persona(s), la voluntad es clara: &lt;em&gt;vamos a hacer esto y esto, esto sí se puede, esto no&lt;/em&gt;. El espíritu humano se encuentra facultado para realizar acciones como ésta: acciones que van más allá del mero poder físico corporal, de las meras facultades materiales-espaciales relacionadas directamente con una persona de carne y hueso. Cuando se compromete a algo a favor de alguien, la persona ejerce -pone en práctica- su libertad y su confianza en la otra persona. De entrada, no habría razón para poner por escrito las circunstancias de ese acuerdo. ¿Por qué hacerlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta tiene muchos matices. Y muchos de estos matices son tristes: se pone por escrito y se firma (la &lt;em&gt;firma&lt;/em&gt;, otro elemento curioso), entre otras razones, para que quede claro los pormenores del acuerdo. No vaya a ser que una de las partes -por maldad, precariedad, miedo, necesidad, etc.- decida dar al traste con su promesa. Si todo está por escrito, es más fácil que un tercero -una &lt;em&gt;aucthoritas&lt;/em&gt;, que no necesariamente una &lt;em&gt;POTESTAS&lt;/em&gt;- convenza a la parte que no quiere cumplir su prometida voluntad de hacerlo. Y, si la parte sigue rehusándose, podría obligar el cumplimiento del contrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este incumplimiento va más allá del sentido común que nos hace respetar unas leyes naturales (sí, leyes &lt;em&gt;naturales&lt;/em&gt;... y esto va dirigido especialmente a mis futuros alumnos que conoceré en agosto) inscritas en nuestra razón. ¿Por qué vamos a fallar en el cumplimiento de nuestra voluntad? ¿por qué vamos a desdecirnos de esa sacra decisión que involucró nuestro espíritu humano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi trabajo consiste en asegurarme que queden por escrito estos acuerdos -no de personas físicas sino de (y aquí va una #$%&amp;amp; ficción del derecho) &lt;em&gt;personas&lt;/em&gt; &lt;em&gt;morales&lt;/em&gt;. Pongo en cursiva &lt;em&gt;personas &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;morales&lt;/em&gt; por distintas razones. No veo porqué son personas, ni veo porqué el adjetivo sustantivizador de &lt;em&gt;morales-&lt;/em&gt;. Es decir, mi trabajo es asegurarme que la voluntad de &lt;em&gt;mis&lt;/em&gt; empresas se respete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto pueda, sépanlo, mudaré de ocupación, y me dedicaré a La Creación.&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1578874081831724143?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1578874081831724143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1578874081831724143' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1578874081831724143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1578874081831724143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/de-yo-y-de-mi-hacer.html' title='Nombre y Profesión'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7217504480554728526</id><published>2011-07-07T16:14:00.005-05:00</published><updated>2011-07-07T17:31:47.642-05:00</updated><title type='text'>A toda costa</title><content type='html'>'Cuando me muevo devengo sabio' es el leitmotiv del kinestésico. Esta frase va conmigo. Mientras estudiaba la licenciatura entendí que el movimiento era &lt;em&gt;mi&lt;/em&gt; secreto para abrir los surcos de mi memoria y de mi capacidad de conceptualización que me facilitan el aprendizaje. Otros estudiaban en grupo y entendí que lo hacían por la facilidad con que absorbían las ideas a través de las palabras dichas en voz alta. Yo nunca pude concentrarme o seguir su cadencia: mi ritmo de aprendizaje es relativamente lento. Mi método de estudio consistía en encerrarme en mi pequeño cuarto y escribir en mi computadora (antes Palm y teclado). La verdad es que toda mi vida he aprendido al mismo tiempo que realizo labores mecánicas de manera simultánea, como escribir (o caminar, dibujar, etc.). Hoy, mientras caminaba por el segundo piso de la oficina donde trabajo, entendí algo. No fue una gran idea ni una inspiración profunda. Fue un empujoncito del demiurgo, o acaso una comprobación -no sé si fraudulenta- de que Malebranche tenía razón al proponer su teoría del ocasionalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para explicarme a profundidad debo añadir una serie de antecedentes. Desde hace poco tiempo -quizá desde que retomé el ejercicio, quizá desde que retomé el sincero interés por las artes a principios de este año-, he querido retomar mondoli. Para tal efecto me he puesto a leer un poco de todo. Uno que otro cuento de Jan Neruda, un par de páginas de Kierkegaard, algunos capítulos de Guitton, el planteamiento de &lt;em&gt;Moonstone&lt;/em&gt; de Collins, un blog de una buena amiga et al., han sido aliciente para re-encender esa capacidad empolvada y algo empantanada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, los resultados no han sido los que esperaba. Ni en calidad ni en tiempo. Mi intención era retomar ese espurio e incumplido propósito que un primero de enero articulé y asumí de escribir diariamente. &lt;em&gt;Bueno&lt;/em&gt;, pensé, &lt;em&gt;al menos cada tres días&lt;/em&gt;. Y nada. Resulta que la razón y la sensibilidad andan adormecidas, aletargadas con tanta distracción audiovisual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y HOY, mientras caminaba, ENTENDÍ (o recordé) que escribir no es análogo a ver películas, ni a jugar Playstation, ni a hacer ejercicio. Es una labor que requiere muchísimo más esfuerzo intelectual, emocional y físico. Lo había olvidado. Y estos días, bajo la excusa de &lt;em&gt;no estoy inspirado&lt;/em&gt;, he evadido el tremendo reto de escribir, de construir textos palabra por palabra, de hilar con desvelo y pasión cada enunciado, de unir y vincular meticulosamente cada idea con una direccionalidad concreta. &lt;em&gt;Pues no papito, no pain no fucking gain&lt;/em&gt;. O me siento a trabajar en serio por las noches, una vez que termine mis labores diarias (de mis diversos trabajos), o no lograré nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vengan, pues, los obstáculos y los espíritus anti-creativos que atacan sin cesar al que pretende ser poeta o, al menos, escritorcillo &lt;em&gt;dilettanti&lt;/em&gt;, como es mi caso (renuncié a la poesía hace varios años). Nadie dijo que esto sería sencillo. Sé cuáles son los pasos para escribir (leer mucho más de que tu tiempo te permita cada día, pensar y reflexionar en esos intermissions de tiempo, buscar a &lt;strong&gt;toda costa&lt;/strong&gt; los espacios y las circunstancias necesarias para parir textitos como éste o, mejor aún, textos buenos y de calidad). También conozco las complicaciones que suelen sobrevenir. Y he leído varias veces los consejos que Jean Guitton dirige al que trabaja con libros. Uno de ellos dice: 'El trabajo intelectual exige dos cualidades contrarias: la lucha contra la distracción, la cual sólo es posible concentrándose, pero también requiere un distanciamiento respecto a su trabajo, puesto que la mente debe alcanzar su altura, deber ser mantenida igualmente (...) por encima de su obra'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, mi buen amigo Post-pluma, o el Premonizador (más te vale que revivas tu blog YA... es más, pongo el &lt;a href="http://post-pluma.blogspot.com/"&gt;link &lt;/a&gt;para evidenciar que tienes mucho tiempo sin escribir) y yo traemos unas ideas interesantes que implican ESCRIBIR MUCHO, así que más me vale iniciar el ascenso cuanto antes, por más trabajoso que sea el despegue. Debe ser como retomar el ejercicio después de meses de vivir la vida como un couch-potato consagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Posdata&lt;/em&gt;. Escribí esto después de escribir el siguiente texto que pongo justo abajo de éste. El sinsentidismo es adrede. No hay metáforas ni sublimaciones, sólo palabras en franco caos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7217504480554728526?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7217504480554728526/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7217504480554728526' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7217504480554728526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7217504480554728526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/toda-costa.html' title='A toda costa'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-805847369322484465</id><published>2011-07-07T14:16:00.003-05:00</published><updated>2011-07-18T23:30:15.145-05:00</updated><title type='text'>Fuentes azules</title><content type='html'>&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mi reloj se descompuso. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La gravedad lo atrajo hacia el duro, cruel y gris concreto a una velocidad de nueve punto ochenta y dos metros por segundo por kilo por luz al cuadrado ocasionando la desprensión de los minirectangulitos que –anteriormente– un hombre extranjero y extraño a mí y a todo el imaginario colectivo que me circunda había colocado con -quizá- la angustia de saber que su hijo nunca volvería a Taiwán porque ¿qué haría ahí con ellos? su verdadero y nuevo hogar eran las montañas de Nueva Zelanda donde trabajaba en la producción del nuevo filme jacksoniano inspirado en la obra de aquél británico nacido en Bloemfontain pocos años antes del cambio secular que tantas &lt;em&gt;lectures&lt;/em&gt; leyó –no pido perdón por la redundancia pues es adrede y sintácticamente adecuada– en Merton y en Exeter College durante la gestación del Hobbit (publicado en 1937) y luego del Señor de los Anillos (terminado en 1950 pero publicado entre 1954-1955) cuya hermana aún continúa viva, según me comentó un inglés en una bus stop contigua a Wolvercote, el cementerio oxfordiano donde reposan los santos restos de ese buen escritor tan querido por muchos y tan poco leído por los liberales de mentalidad tan cuadrada y rectangular como los doce rectangulitos que colocó en forma de círculo aquél taiwanés que trabajó en mi reloj sin saber que algún día la gravedad y un concreto sin sentimientos los sacarían de su lugar para arrojarlos a un vacío para el cual no estaban ni preparados ni diseñados ni pensados pero al cual hicieron frente con grande esfuerzo y pulcra elegancia parecida a la de aquel barón prusiano que en el Tratado de Fontainebleau exilió al bueno de Napoleón a ese pequeñísima Isla de Elba donde fue nombrado Emperador y gobernó con &lt;em&gt;iron fist&lt;/em&gt;, tal como Darth Vader gobernaba, como estipulan las letritas amarillas en la introducción de Episode IV. Desde ese momento, mi reloj se retrasaría cada cinco o seis o dos mil minutos gracias a que uno o varios de los rectangulitos desprendidos se interponían en el camino lógico de la manecilla larga (la minutera) y le impedían obedecer a los impulsos de los engranajes que misteriosamente trabajan cual soldadillos infatigables que con inmenso ardor buscan morir por su patria ya sea en feroz batalla, ya sea en labor de escritorio (&lt;em&gt;papeleo&lt;/em&gt; le llaman ahora, según escuché en una plazoleta del Madrid de antaño cuando dirigía a las tortugas siniestras en su paso por la pletórica eternidad de la conmoción momentánea), ya sea en oscura traición sin término ni retorno –la torva faz del que peca es reflejo nítido del alma que eligió equivocadamente de manera contumaz–. Durante varias semanas porté mi reloj de mano izquierda como adorno y como persistente recordatorio de la fugacidad del tiempo que a todos alcanza y a todos rebasa por más que logremos sobreponernos a quienes somos y a quienes queremos ser. Mi terquedad no fue en vano: muchos me juzgaron diferente y con un tono mucho menos benevolente amparados acaso en los soliloquios wagnerianos que todos producimos en nuestros sueños. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Por eso no entendí lo que sucedió ayer en el comedor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-805847369322484465?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/805847369322484465/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=805847369322484465' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/805847369322484465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/805847369322484465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/07/fuentes-azules.html' title='Fuentes azules'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8420331079937132342</id><published>2011-06-29T17:28:00.010-05:00</published><updated>2011-07-03T22:38:39.541-05:00</updated><title type='text'>De resortes</title><content type='html'>Mujer,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sequía -no importa si deviene por aridez psíquico-mental o por falta de voluntad manifiesta- no debe asustarnos. Si hemos escrito lo seguiremos haciendo. La apasionada sensibilidad del que (alg)una vez se erigió como cauto observador de la realidad y de sus realidades internas permanecerá debajo del escombro que busca arrebatarnos la serenidad, virtud necesaria del testigo. Es comprensible: las ocupaciones más ruidosas del mundo (de ese mundo cuyas raíces suben por las paredes de nuestra conciencia y, casi, de nuestros cuerpos) queman las primeras hojas del florecer emocional-creativo con su frío burocratismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no te preocupes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preocúpate cuando &lt;em&gt;esa&lt;/em&gt; lucecita que te hace preguntarte de cuando en cuando sobre la verdadera belleza -lucecita que se configura tan distintamente en cada persona (en la tuya desborda feminidad)-, ni siquiera aparezca en el horizonte. Preocúpate cuando el rostro suplicante del pobre se tope con el desinterés de tu semblante. Preocúpate cuando el drama de los demás te parezca lejano y extraño. Preocúpate cuando la amistad sea para ti una colilla de cigarro, una botella rota, un libro maltratado, una oración distraída, una sonrisa hipócrita. Preocúpate cuando tus deseos y tus sueños se conviertan irreparablemente en metales oxidados y sucios (y si empiezas a preocuparte recuerda que &lt;em&gt;siempre&lt;/em&gt; puedes recomenzar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que parece un alud de tareas y de labores no es sino eso: una montaña de ocupaciones que podrían -quizá involuntariamente- ahogarnos en la dialéctica del tedio ordinario, envenenando nuestros &lt;em&gt;yos&lt;/em&gt; más épicos, románticos y hasta simpáticos con la horrible ponzoña del aburrimiento (de ahí su raíz latina: &lt;em&gt;abhorrere&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;horror a&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;aversión a&lt;/em&gt;). Una agenda llena de pendientes, juntas, reuniones. Un Outlook pletórico de correos sin abrir, drafts mediocres y attachments. Un desktop en el que pululan .xls', .pdf's, .docx's y .ppt's. Un 3com desbordante de unreviewed messages y de missed calls. Un escritorio sobrecargado de folders, cartas, correos impresos, tablas y facturas. Una oficina exenta de rincones de feliz memoria. Una cabeza angustiada por proyectos, peticiones de clientes y órdenes de superiores. Un día (y otro, y otro, y otro, y otro, y otro, y otro...) gris de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo otro, eso que brilla discreta pero perennemente en el tremendo abismo de tu interioridad... volverá a adueñarse de todo, volverá a colorear los rincones más empolvados de tu casa, volverá a mover esas fibras y esos resortes. Es cuestión de tiempo. Y es cuestión -sería ingenuo negarlo- de las circunstancias (temporales). Y es cuestión de poner diariamente un poquito de esfuerzo en no quitar la vista del cielo ni de los atardeceres -al menos un ojo-, ni de las amistades, ni de la familia, ni de las gracias que hemos recibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas somos polvito que va y que viene. Un día tenemos frente a nosotros un pasillo lleno de puertas abiertas. Al día siguiente, la mitad de las puertas se han cerrado y la otra mitad se abre a caminos llenos de ceniza y de tierra. Un tercer día sabemos con claridad que una puerta concreta es la nuestra, la que debemos cruzar. Un cuarto día desaparecen todas las puertas. Un quinto día el pasillo es un laberinto. Y quizá -casi siempre será así-, todo ha sucedido en nuestra cabeza. Nuestro humor y nuestras expectativas ante la vida son -depende de nuestra personalidad... aunque sé que la tuya y la mía suelen reaccionar con matices dramáticos ante el más mínimo cambio inesperado- volátiles. "Podríamos ser como los demás y entonces todo sería más fácil", lo has pensado y lo he pensado yo. Pero... una conciencia fría, lógica y demasiado calculadora tiene su precio: el no tener acceso (o al menos un acceso restringido) a ese mundo de estrellas, a esa sensibilidad que nos habilita para exprimir la vida y la existencia. A esa sensación tan fuerte de ser dueños y actores de nuestras propias vidas. A esa certeza de saber que nuestro futuro lo construimos nosotros mismos y nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya volverá la inspiración... Toma un buen libro -ese libro que tanto has disfrutado y que puedes leerlo mil veces- y verás como las letras de otros te encienden el hemisferio derecho del cerebro y te prepara para retomar esa sensibilidad que a veces duerme bajo el sopor de la jornada. Salte a caminar una tarde fresca de viento. Habla con esa persona que siempre te abre horizontes. Vete a una Iglesia y enciérrate con Él, y no salgas hasta que le hayas dicho TODO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo olvides: estamos hechos para cosas grandes. Que el polvo del camino no te haga olvidarte quién eres y para qué estás aquí. Nuestra condición de personas humanas te tiene que llevar a la cumbre de las montañas más altas, a los lugares más bellos que te puedas imaginar, a las ilusiones más impoosibles. Recuerda que no vienes a revisar números: vienes a buscar la belleza y la bondad. Hay que sacudirnos los días (los meses, los años, los momentos) malos. No vale la pena dejarse vencer. Nadie gana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8420331079937132342?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8420331079937132342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8420331079937132342' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8420331079937132342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8420331079937132342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/06/de-resortes.html' title='De resortes'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3508881952043259300</id><published>2011-05-14T12:14:00.001-05:00</published><updated>2011-06-30T12:18:42.604-05:00</updated><title type='text'>Replegarme</title><content type='html'>Nunca me conmuevo más que cuando me repliego a mí mismo y, cerrando los ojos, accedo a ese mundo tan vivo y me sumerjo en el infinito mar de sensaciones privadas en las que reconozco quién soy, quién he sido y qué puedo llegar a ser. No es difícil hacerlo. Sólo necesitamos sortear las pequeñas angustias surgidas en las tensiones diarias del mundo laboral que son como diminutas luces imprudentes que arruinan la majestuosa y personalísima serenidad de la reflexión interior. Uno tiene que conocerse para saber cuál es el camino de regreso a nosotros mismos. Yo me escapo de la materialidad y, frente al teclado, busco la música adecuada y el lugar preciso para –una vez más– replegarme hasta ese abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad es amarga sólo los primeros segundos. Pronto aparecen los colores, la armonía, la sonrisa discreta pero apasionada, el ceño fruncido por el peso de la pasión por vivir al máximo, el nudo en la garganta y la respiración alterada. Unos segundos bastan para colorear el horizonte de la(s) propia(s) existencia(s) con matices divinos, matices llenos de esplendor humano y espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me reconozco. Me siento libre y me siento ágil y nuevo. He vuelto a casa y lo siento en el aire. La memoria se agudiza y la sensibilidad se vuelca. El pasado, el presente y el futuro dejan de presentarse como realidades distintas y se unen en un instante poderosísimo y a la vez eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Qué hago aquí? ¿Qué hago allá? ¿Dónde debo estar?&lt;/em&gt; No lo sé, y dudo llegar a una respuesta convincente mientras habite este cuerpo material. La certeza es algo más frágil que una flor: nunca estamos seguros de nuestro camino, ni siquiera de nuestra realidad. En un mundo de sueño y en un sueño de mundo oscilamos y existimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el borde del universo se encuentra el vínculo entre el mundo material y el mundo espiritual… pero ese borde no está allá donde se acaban las estrellas. Ese lugar está dentro de nosotros, en lo más profundo de nuestros corazones, en lo más profundo de nuestros deseos, aspiraciones y temores. Sólo en ese mundo somos quienes en verdad somos. Sólo replegándonos hasta ese extremo lugar recordamos el verdadero sentido de la vida. Sólo ahí entendemos el amor, la muerte, el dolor y la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy, una vez más, me repliego hasta ahí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3508881952043259300?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3508881952043259300/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3508881952043259300' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3508881952043259300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3508881952043259300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/05/nunca-me-conmuevo-mas-que-cuando-me.html' title='Replegarme'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2713191893110265538</id><published>2011-04-04T22:51:00.007-05:00</published><updated>2011-04-05T09:07:47.549-05:00</updated><title type='text'>Cuando volvemos a ser únicos</title><content type='html'>No sé si fue aquel día en la playa cuando decidí cambiarme el nombre. Las sombras dicen que sí, que fue en ese momento. Pero yo creo que ese día fue solo uno de tantos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O cuando obtuve mi BlackBerry. Por varios días supuse que un teléfono como estos me acercaría a todo mundo. Tardé algunas semanas en darme cuenta que me estaba alejando de mí mismo y de los que convivían conmigo. En realidad fueron meses: cuando esa otra BlackBerry entró en resonancia con la mía e inició una explosión de frecuencias. Con el tiempo me acostumbré al intermitente foquito rojo y a los distintos tipos de beeps que alertaban al portador la presencia de un importantísimo correo, sms, notificación de Facebook, twitter mention, BBM, whatsapp, llamada, llamada mientras hacía una llamada, alarma, cronómetro, appointment, o simple y sencillamente la poca batería restante: cualquier mensaje que, a lo más, me alejaría de mí mismo y de mi novia, o de mi familia, o de mis amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O el día que abrí Twitter, hace unos meses. Nunca he confesado la verdad sobre esto. Nunca he dicho con claridad qué fue lo me motivó a hacerlo. No tuve una motivación común y ordinaria: llegué tarde y me guardé mis razones. Aunque, ahora que lo pienso, nadie me preguntó por ellas. Con más razón decidí comportarme como si nada, como si la idea del Twitter me hubiera golpeado un día por la mañana. Supuse que mi ingreso a esta red de multitudes pasaría desapercibido. Quizá unos cuantos followers de un día a otro, y luego llegarían de manera más esporádica. Nunca me planteé la posibilidad de buscarlos: de añadir hashtags y lugares comunes para aparecer ante la vista de los demás como un buen tuitero. Pero poco a poco comencé a hacerlo, más inconciente que voluntariamente. La soberbia humana se desborda hacia todos los rincones, incluso hasta los rincones artificiales y/o tecnológicos: a fin de cuentas no son más que invenciones humanas. Pero eso sí, sigo sin manifestar mis verdaderas razones (en caso de que yo entienda con claridad cuáles son éstas o si existen). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O cuando dejé de escribir, creyendo que esa época había quedado atrás, como quien supera el miedo a la oscuridad o a la soledad -si es que se pueda superar el miedo a la soledad-. Me llegué a convencer que escribía sólo por carencia en vez de por plenitud. (Sí, cada tantas semanas o meses sentía en los ojos la necesidad de poner por escrito lo que registraban día a día. Pero, ahora lo veo, la presión no era en los ojos. Era más bien en esos abismos infinitos de espiritualidad de donde sacamos energía cada día para sonreír, para levantarnos, para rezar y para callarnos) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O cuando empecé a convencerme de que la Avenida Munich sustituiría esos huecos oscuros de tiempo muerto en los que la sensibilidad, mis gustos, mis sueños, mis libros, mis conversaciones, mis amigos, mis motores y mis atardeceres serían sustituidos por, qué sé yo, hojas blancas y o mensajes de operaciones/sistemas/comercial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sé que en un momento determinado dejé de ser &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;ese&lt;/span&gt; para convertirme en &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;uno&lt;/span&gt; que no soy yo. La transición ha sido amarga, dura, ruidosa y divertida... pero no ha sido -no tengo ninguna duda- algo que me acerque a la plenitud. Sólo me he vuelto un poco más como los demás. Un poco más como todo mundo es, y cada vez menos como yo soy, como yo quiero ser. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy vi &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Never Let Me Go&lt;/span&gt;. Fui solo pues necesitaba una catarsis. Y ésta llegó con matices familiares y conocidos que tardé reconocer. Mis ojos estaban como esperando a alguien más, y ésta persona nunca llegó. La que se presentó fue, ya decía, un recuerdo casi olvidado y empolvado que se coló hasta esos recovecos del subconciente. Y a los pocos segundos impregnó esta capacidad melancólica que dormía en el lago de la memoria y los lugares lejanos. Una que otra nube me parecieron similares a las que he visto últimamente, pero esas montañas, esos prados, esas riberas que antaño recorría se presentaron como imágenes sólo vistas en la infancia (en una de tantas infancias). Never Let Me Go me hizo pensar en la autenticidad. Y vaya que el mensaje permeó hasta muy abajo y muy adentro. El golpe fue tan fuerte que, como le comenté a un amigo, tuve que arrastrarme hasta mi casa. Y en el trayecto, la luz y el viento me parecieron nuevos y llenos de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única manera de ser con plenitud es siendo nosotros mismos. Es difícil porque implica, en muchos sentidos, ir contra corriente. Contra la corriente de toda esa información y todo ese ruido y toda esa red de prejuicios que vamos creando y en los que nos vamos insertando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché a un amigo decir hace poco: No pidas (tantos) consejos a la hora de buscar a alguien. Sé tú y ya. Si no responde, no es para ti. Es mejor eso a ir por la vida aparentando y jugando juegos que no llevan a nada. Juegos que, en el mejor de los casos, retrasan y complican una relación. Creo que es un punto de vista interesante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Después de estas letras vaya que dormiré en paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posdata. En realidad no estoy tan mal. No puedo estarlo: nuestro YO más real brota constantemente por más que intentemos ocultarlo. Estoy pasando por uno de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;esos&lt;/span&gt; momentos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2713191893110265538?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2713191893110265538/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2713191893110265538' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2713191893110265538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2713191893110265538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/04/cuando-volvemos-ser-unicos.html' title='Cuando volvemos a ser únicos'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1309585064478885119</id><published>2011-04-04T11:08:00.000-05:00</published><updated>2011-04-04T11:12:16.609-05:00</updated><title type='text'>'¿Para dónde Señor Presidente?' - Pte. I</title><content type='html'>&lt;span style="color:#000000;"&gt;Prólogo: escribí esto en la Isla, pero no lo había publicado porque está incompleto. Lo escribiré en dos partes.&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;-----&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(255,0,0)"&gt;Chopin - Nocturno #1&lt;/span&gt; Muchos saben hacia dónde (quieren) ir. No tienen claro el último destino ni el penúltimo, pero pueden reconocer el aroma que los llevará allá. Algo muy dentro de ellos grita, y el eco de ese grito resuena en las paredes de sus almas: es un grito lleno de pasión y de voluntad el que los mueve, el que los hace arrojarse a las inciertas aguas del &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;deseo&lt;/span&gt;. La corriente es fuerte, lo saben, pero esa conocida voz es terca y no se cansa. No se puede ignorar para siempre. Siempre vuelve -quizá en los momentos menos pensados- y se manifiesta con claridad. En mi trabajo convivo con (casi) puras abogadas. Dos de ellas saben qué quieren en la vida, al menos desde la perspectiva profesional. Una quiere crecer hasta donde se le permita. Lo veo en sus ojos y lo destilo de sus palabras, tanto en forma como en fondo. Cualquier persona con tres dedos de frente puede leer en ese corazón la pasión por el trabajo. Y puedo decir con gran certeza que va por el camino adecuado. Son muchos los años que ha dedicado a lograr este tipo de metas y ya comienzan a verse. &lt;span style="COLOR: rgb(255,0,0)"&gt;Chopin - Nocturno #2&lt;/span&gt; La otra también tiene metas profesionales pero no están en el primer escalón sino que se encuentran supeditadas a otras. Lo sabe, lo acepta y no lo preocupa expresarlo de esta manera, ni siquiera con la otra. Y así muchos más: Óscar sabe lo que quiere, mi hermano sabe lo que quiere, Tito sabe lo que quiere, Mario Vázquez sabe lo que quiere, Chilo sabe lo que quiere, mi madre sabe lo que quiere, &lt;span style="COLOR: rgb(255,0,0)"&gt;Chopin - Nocturno #3 &lt;/span&gt;el Dr. Estrada sabe lo que quiere. Y todo el que convive con ellos también lo sabe porque es evidente. Su direccionalidad es visible y, aunque muchas veces se guarde de manera discreta, la pasión desborda sus palabras y sus acciones. Yo... ¿sé lo que quiero? Creo que sí. Hace unos meses Daniel me preguntó: &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;¿cuándo te dejarás de cosas y te pondrás a hacer lo que te gusta?&lt;/span&gt; Las últimas semanas he vuelto a pensar en esto. Cada cierto tiempo (nunca menos de dos semanas ni más de un seis) pienso en esto. Suelo ser muy analítico, aunque mi clara falta de precisión intelectual me lleve a trabajar de la mano con algo que quizá tenga más desarrollado: mis sentimientos. A Daniel le dije que pronto, pero todavía no lo hago. Mis planes era iniciar a hacerlo este año pero diversas circunstancias se intercalaron y matizaron (¿retrasaron?) mi gran decisión. &lt;span style="COLOR: rgb(255,0,0)"&gt;Chopin - Nocturno #4&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1309585064478885119?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1309585064478885119/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1309585064478885119' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1309585064478885119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1309585064478885119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/04/para-donde-senor-presidente-pte-i.html' title='&apos;¿Para dónde Señor Presidente?&apos; - Pte. I'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-2716299778688439809</id><published>2011-03-03T16:02:00.008-06:00</published><updated>2011-03-03T19:01:34.221-06:00</updated><title type='text'>Mi piso y yo</title><content type='html'>Hace un par de semanas descubrí que la entrada a mi cuarto era impedida por una superficie rectangular. Una pequeña esfera dorada conectada a un cilindro diminuto irrumpían en la blancura del objeto, justo a media altura y un poco cargada a la izquierda. La esfera no giró más allá de los 10° por más que apliqué moderadamente una fuerza razonable. Entonces expresé una idea en voz alta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Guey, mi puerta está cerrada con seguro. ¿Tienes la llave, o sabes dónde la puedo conseguir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi interlocutor era mi hermano. Me comentó que no. Y para asegurarse (mi familia es así conmigo porque saben que soy distraído), subió las escaleras y revisó si efectivamente la puerta de mi cuarto estaba cerrada con seguro. La puerta de mi cuarto estaba cerrada con seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que subirme por la parte de atrás y, con un desarmador, abrir el mosquitero mientras guardaba el equilibrio en la pequeñísima repisa del segundo piso. Me introduje en mi habitación no sin antes ensuciar mi escritorio. Luego abrí la puerta por dentro. Luego me lavé las manos porque estaban sucias. Luego me sequé las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego dormí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente desperté (con normalidad) y me preparé para el trabajo. Cuando ya estaba listo (ducha, vestimenta, aerosoles, jabones y accesorios) bajé las escaleras para encontrarme con... un inmenso charco que iba desde el antiguo cuarto de mi hermana (antes lavandería) hasta la puerta de vidrio que conecta el comedor con el patio. Sonreí. Y escuché.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llegó el rumor del agua (o &lt;em&gt;de agua&lt;/em&gt;, no sé cómo redactar la idea). Abrí el excuarto de mi hermana y el rumor de agua (del agua) se hizo mayor. Luego abrí la puerta que había (y que sigue habiendo) a mi derecha y... el rumor del agua (de agua) se hizo ensordecedor. Era como si mil presas se rompieran en un instante. Como si cien mares mezclaran sus aguas. Como si quinientos millones de océanos se precipitaran en un abismo de billones de kilómetros luz por newton al segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso según yo. No soy la persona más habilidosa ni más práctica de este planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua venía de la tubería que desemboca en el retrete secreto. El retrete secreto es un retrete que nadie conoce y que jamás ha sido usado por nadie (salvo que mi hermana me desdiga). Un metro por encima del retrete hay una llave de agua. La cerré. El agua siguió saliendo a borbotones de la tubería que desembocaba en el retrete secreto. Mis zapatos y mi pantalón ya comenzaban a humedecerse por el contacto directo con la fuente de agua. Me (ar)remangué las extremidades circulares de cada uno de mis pantalís (dos pantalís = un pantalón) y, con valentía, quise cerrar la llave de la tubería que desembocaba en el retrete secreto. La manga derecha de mi camisa blanca quedó marcada con la señal del agua. Osea que se mojó un chingo. Mi fuerza, desmedida y brutal, no fue suficiente para oponerme a la resistencia que ofreció la llave de la tubería que desembocaba en el retrete secreto que hay en el cuarto que está del otro lado de la puerta que hay a la derecha que está en el excuarto de mi hermana que colinda con la cocina y que da a la parte sur del departamento que alberga a mi hermano y a mí desde el año de Gracia dos mil nueve de la década transcurrida entre el dos mil y el dos mil diez. Me quité la vestimenta que cubría la parte superior de mi cuerpo y quedé semidesnudo. Pude notar que el agua era fría y que aun siendo cierto que el día apenas nacía era de llamar la atención que en menos de media hora había caído dos veces agua sobre mi torso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que ir por una herramienta que se llama llave &lt;em&gt;boeuf bourguignon&lt;/em&gt; (hay muchos nombres de llaves y no conozco el de esa llave, por eso la denominaremos así). La usé como el hombre primitivo y pude cerrar la llave AQUELLA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, volví a la cocina. El agua se había desparramado como suele hacer y había ocupado la superficie de casi el 50% de la planta baja de nuestro departamento. Noté que en todas partes el agua llegaba a la misma altura. Y llegué a la conclusión de que alguien tendría que trapear. El reloj marcaba las 7.52 (entro a las 8.00 horas) pero no podía dejar a mi hermano todo el trabajo. Tomé el trapeador e hice lo que pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al (intentar) trapear me enfrenté con una tremenda realidad. Es fácil que el agua vaya del piso a cada una de las trenzas/hebras/látigos/fibras del trapeador. PERO NO ES FÁCIL QUE ESE (ESA) AGUA VAYA DE LAS EXTENSIONES DEL TRAPEADOR A LA CUBETA. Mientras determinaba la mejor manera de llevar a cabo este proceso sucedió otro evento que me hizo reír. Por la ventana de la cocina comenzó a llover en grandes cantidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Qué extraño&lt;/em&gt; pensé, todavía con el rostro marcado por la risa: &lt;em&gt;la parte del cielo que puedo ver tiene un azul bellísimo, no sé cómo pueda estar lloviendo con ese cielo&lt;/em&gt;. Y la verdad es que todo el cielo tenía ese color. Salí de mi casa (no sin antes cubrir la parte superior de mi cuerpo a la manera convencional del hombre occidental) y vi que el agua del tinaco del segundo piso se estaba desbordando a cántaros, tanto que por todas partes caía agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí las escaleras y toqué en el cuarto de mi hermano. No escuché aceptación o permiso alguno pero aun abrí la puerta (lo de &lt;em&gt;no escuché&lt;/em&gt; tuvo que ver con el ruido que causaba la tormenta del tinaco). Le dije muy rápidamente lo que estaba sucediendo. Me di cuenta que había tenido una mala noche porque no articuló nada inteligente. Entonces volví a salir de la casa y cerré la (que yo creí que era la) llave de paso. Volví a mi departamento, me vestí adecuadamente y salí a toda prisa hacia mi trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Posdata&lt;/em&gt;. Luego continúo mi relación: tengo que preparar clase porque mañana sustituiré a un compañero de mi trabajo. A las 7am daré clase de Derecho Constitucional a sus alumnos de la UDEM.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-2716299778688439809?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/2716299778688439809/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=2716299778688439809' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2716299778688439809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/2716299778688439809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/03/mi-piso-y-yo.html' title='Mi piso y yo'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8722777528860591836</id><published>2011-03-01T22:33:00.012-06:00</published><updated>2011-03-02T09:44:41.950-06:00</updated><title type='text'>Una vez más</title><content type='html'>Mi pasión por escribir cayó en un sopor durante el semestre pasado. Lo que llegó a ser un torrente de amplio caudal se convirtió en un pequeño arroyo... que nunca se secó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay varios proyectos de entradas que murieron antes de nacer, abrumados por una dispersión incontrolada e incontrolable. Las ideas estaban ahí pero no me concedía el tiempo necesario para cultivarlas. Las fui amontonando en el ático del subconciente (y de blogspot, como por ejemplo ésta que inicié la semana pasada: "Ayer fui a correr. Lo disfruté bastante. El oxígeno lo limpia todo (o en palabras de Tyler Durden, te droga)", o esta otra de mayor tamaño garabateada a principios del otoño: "El otoño es implacable. Los calores más horrendos detienen su furia cuando éste se asoma por las laderas del horizonte. Sólo precisa sugerir su cercanía en lontanza para detener el torrente de vapores veraniegos. Hoy estoy de buenas", o ésta de claro perfil existencialista incoada en noviembre del año pasado: "Hay, principalmente, dos grandes maneras de entender la historia: la versión de los que sostienen que es cíclica y la de los que argumentan que es lineal. Para los orientales, la historia se repite cada cierto tiempo. Los vértices evolutivos de la humanidad degeneran necesariamente en nadires implacables, depresiones que no sorprenden a nadie cuya perspectiva sea moderadamente objetiva. No se atreven a señalar un momento de creación ni un momento final. Más bien reducen todos los acontecimientos y los convierten en meros eslabones de un ciclo. Todo retorna, todo se repite, todo vuelve a empezar. Los historiadores occidentales (al menos hasta principios del siglo XX) distinguen, partiendo de la tradición judeocristiana y muchas veces de manera inconciente, un inicio y un final en este gran mapa espacio/temporal que es la historia. Ellos argumentan que hubo (hay) un creador que de la nada dio la existencia a la realidad material (o si no existió tal creador al menos sí hubo un inicio aka Big Bang) y que todo llegará a su fin en un futuro (distante o no) cuando todo explote. Para los cristianos este momento lleva el nombre de apocalipsis. Pues ninguna de las dos me convence. Esto de existir es tan extraño y tan (...)"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy vuelvo, aunque sea someramente. Estos dos meses del 2011 me embriagaron: escuché muchas voces, vi muchos colores y percibí sensaciones antiguas que me supieron a nuevas. Por eso retomo mondoli: siento que se aproxima un periodo de creación literaria como el que empezó a principios del 2010 (aunque en esta ocasión me abstendré rotundamente de prometer un programa como el de hace 14 meses). La luz resplandece con destellos llenos de melancolía, estado que potencia y magnifica mi capacidad de asombro y reflexión. Algo me dice que a la vuelta de la esquina encontraré paz para escribir y leer. Y me da algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me urge. Tengo mucho que debo (necesito) exteriorizar. La vida es un instante y hay que fabricar nuestros futuros con lo que tenemos: sensibilidad, memoria y deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto. Este fin de semana fui al DF y lo pasé muy bien. Hice como el 20% de lo que hubiera querido hacer pero estoy convencido que fue suficiente. Hasta me tomé la molestia de ver &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;American History X&lt;/span&gt; y la mitad de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;The King's Speech&lt;/span&gt; (ya pude verla completa) y de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;V for Vendetta&lt;/span&gt;. Dato curioso: Óscar Ramírez me recomendó el museo Soumaya de Grupo Carso. &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Perfecto, vamos a verlo&lt;/span&gt;. Llegué (lo visité el domingo 27 de febrero de 2011), y... pues: &lt;a href="http://www.milenio.com/node/659451"&gt;esto&lt;/a&gt;. Lo que no sabíamos es que visitamos la sede nueva, la que todavía no se inauguraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras cosas: estoy descubriendo la música que escucharon los habitantes de Europa continental entre los siglos XVII y XX. Y... no sé qué decir. Es como si un anciano abriera los ojos por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir tanto más... pero no lo haré porque me asusta el síndrome de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;la primera vez&lt;/span&gt;, que en este caso es un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;come back&lt;/span&gt; y porque las cosas que digo nunca son importantes (sólo para mí). Por eso corto aquí y clamo a mí mismo que quiero volver a escribir regularmente en este espacio. Me hace tanto bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Posdata&lt;/span&gt;. Sé que esta entrada es un desorden. No me pidan mucho: las ideas y las sensaciones se atropellaron mutuamente entre sí y viceversamente combinadas se unieron y cada una impidió a la otra ordenarse meticulosamente, dando como resultado una confusión integral y heterodoxa que dificultó la precisa y clara enunciación de ellas vistas en perspectiva y como a través de un espejo que todo lo une y lo divide y lo cambia y lo convierte en dos y en uno. La relación que llevo con mondoli es larga, simbólica y sintomática. Quien quiera entender qué he sido de septiembre 2005 a marzo de 2011 puede obtener una impresión muy pintoresca, pletórica de imágenes plásticas. Gracias a todos y pasen la voz porque voy en serio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8722777528860591836?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8722777528860591836/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8722777528860591836' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8722777528860591836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8722777528860591836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2011/03/una-vez-mas.html' title='Una vez más'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4162911882839225810</id><published>2010-10-20T08:58:00.004-05:00</published><updated>2010-10-20T09:04:47.417-05:00</updated><title type='text'>Alcanzarme</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un instante. Veo y escucho constelaciones: abigarradas luces y confusos ruidos configuran el horizonte de sentido contemporáneo. Sí. El tráfico es postmoderno. Y kafkiano. &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es kafkiano en todos sus sentidos. Miles de autos avanzan por las modernas veredas de piedra conducidos por miles de humanos que arriesgan sus vidas recorriendo distancias gran velocidad. En el tráfico no caben la reflexión ni la creatividad: ahí todo es movimiento, dinamismo, ruido. Las máquinas toman control de la espiritualidad humana y la someten a su mecánica. ¿Qué es un accidente de tráfico? La colisión de dos masas de metal que detienen el flujo de otras masas de metal. Recuerdo que hace un par de años sufrí un percance en una avenida concurrida y cientos de conductores gritaron consignas de no buen gusto. Lo entiendo: yo maldije de la misma manera hace un mes que dos tipos chocaron en Gonzalitos. Lo entiendo pero no lo justifico pues es una actitud colectiva verdaderamente nefasta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hoy camino al trabajo me dieron náuseas. Me di cuenta que entre el trabajo y el tráfico se atorado mi vida interior: llevo mucho tiempo sin sentarme a pensar quién soy, qué quiero o qué debo hacer. Las cavernas antes habitadas por voces internas son ahora cavidades huecas. Las reservas almacenadas de poesía se van drenando con los mails, las juntas, los semáforos y los teléfonos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿De qué sirven la literatura, la oración, y la contemplación en este &lt;em&gt;modus vivendi&lt;/em&gt;? No hay tiempo –ni interés muchas veces– para enriquecer el espíritu con arte, con Dios o con la tranquila serenidad que proporciona una conversación sostenida entre amigos, pero lejos del antro o del bar (asunto difícil: la gente se aburre). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Supongo que todo tiene que ver con el &lt;em&gt;rush&lt;/em&gt; diario. La prisa, el estrés, la urgencia y los pendientes someten mi existencia más presente a una persistente vigilancia. Supongo que es normal para los que hemos elegido vivir en una ciudad tan industrializada como Monterrey. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;No sé si estoy en paz conmigo mismo: ni siquiera me he tomado la molestia de averiguarlo. Estoy demasiado ocupado con el trabajo, las clases y las tareas. A veces las sombras me susurran en la oscuridad y me recuerdan que, como diría el Principito, lo esencial es lo invisible a los ojos. Los recovecos del día me sugieren guardar un poco de tiempo y de atención para contemplar el silencio y hacer una introspección. Unos minutos para acceder a la sonrisa espiritual, a la serenidad del sosiego. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Me encantaría poder combinar ambas existencias: la pacífica y la acelerada. Todavía no me quedan claras las posibilidades de lograrlo. Todavía no sé si puedo alcanzarme. Voy demasiado rápido. Y poco a poco se va desgarrando el alma. Sé que se puede remendar si se actúa a tiempo. Pero no tengo tiempo de detenerme. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;em&gt;Posdata&lt;/em&gt;. Sé que esta crisis es un rebote al perfecto fin de semana que tuve: me fui con ella a Zacatecas y lo pasamos increíble. Disfrutamos demasiado la ciudad. Nos divertimos de una manera insuperable. Volver al trajín diario después de esos días no ha sido fácil. Les debo una crónica del viaje. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4162911882839225810?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4162911882839225810/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4162911882839225810' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4162911882839225810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4162911882839225810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/10/alcanzarme.html' title='Alcanzarme'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7751606245404505121</id><published>2010-09-30T15:40:00.007-05:00</published><updated>2010-10-20T12:02:02.730-05:00</updated><title type='text'>Liszt</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;em&gt;Imposible dejar de escribir&lt;/em&gt;. Me lo sugirió mi subconsciente mientras atravesaba el letargo del mareo post-cigarro. Un guiño casi imperceptible de la espesa realidad me llegó tan fuerte que fue imposible someter el deseo de poner por escrito cualquier cosa, cualquier cantidad de letras ordenadas al ritmo de Franz Liszt (sugerido –quizá– por el &lt;em&gt;search&lt;/em&gt; de iTunes que me arrojó la súbita tentación de escuchar &lt;em&gt;Lisztomania&lt;/em&gt; de Phoenix). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Las tres de la tarde. Nada invita más al sueño que un hambre satisfecha y una epidermis cómoda con el aire acondicionado de mi oficina y la amable presión que sostiene mis sentaderas de manera paralela al suelo del segundo piso. El efecto de la nicotina detiene &lt;em&gt;sui generis&lt;/em&gt; la ingente &lt;em&gt;cantidad&lt;/em&gt; de sueño (a veces el sueño es tan pesado que, literalmente, se vuelve &lt;em&gt;pesado&lt;/em&gt;) que podría envolverme con facilidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y entonces, le digo que sí a mi verdadera pasión, descuidada casi al grado de olvido. Es mucho lo que quiero decir, mucho lo que quiero registrar mediante la interacción de 1. mis diez dedos, 2. mis ojos que sólo &lt;em&gt;a posteriori&lt;/em&gt; descubren la fluida creación que brota alegremente de 3. mi cabeza, hechicera de oriente y del mundo presocrático, y de 4. la tecnocrática interfase del curioso teclado, potencia de mil historias y mil vidas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Es poco lo que puedo decir pues es mucho lo que he vivido en estos meses. Me supera por entero la capacidad de dar cuenta fidedigna: más fácil es ver mi rostro reflejado en los furtivos espejos ordinarios para emitir un veredicto que pretenda sintetizar el maremágnum de impulsos eléctricos o –de una manera más cristiana y clásica– de sensaciones, emociones y raciocinios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Me encuentro trabajando en un lugar y en un oficio que no se vislumbraban en el horizonte de mis días. Y no, no por sorpresivos merecen repudio o rechazo. En cambio, me han comenzado a brindar nuevas posibilidades, nuevos espacios, nuevos colores que combinados con las variaciones de mi memoria (pasado) y de mis sueños (futuro) dan origen a piedritas brillosas que llaman en algunos lugares &lt;em&gt;preciosas&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La última vez que pasé por este lugar dejé a una persona suspendida en la liviandad de la incertidumbre. Hoy puedo testificar, en esa línea (aunque de manera mucho más realista), que mi configuración interna, mi hardware más melancólico y tamaresco (encontrado en los libros de Susanna) devela facetas insospechadas que iluminan de manera tenue y sublime a la vez los vértices más dantescos del alma que irradia vida en este que escribe. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Más que nunca digo: &lt;em&gt;fuck&lt;/em&gt; a la pregunta de &lt;em&gt;¿dónde te ves en cinco, diez años?&lt;/em&gt; Pregúntale al piano de Liszt: así es el futuro. Muy pocas son las cosas que tengo claras. Las puedo contar con los dedos de una mano. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Una de ellas es escribir. No puedo y no quiero dejar de escribir. El taller literario (el esfuerzo literario) es núcleo y columna vertebral del proyecto de vida que le copio a los existencialistas: vivir intensamente. En el quehacer del escritor he encontrado –para no dejarlo jamás– una manera de existir tan densa y tangible que me embriaga. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pero esta embriaguez no es torpeza ni esnobismo. Mucho menos es ostracismo o complejidad de carácter: es agua que filtra el tedio, el pesimismo y la pesadez. Es dinamismo que me impulsa a interactuar con esto que llaman vida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En fin: que busco resucitar a Mondoli. Quiero retomar este hábito que me impide convertirme en alguien más. Quiero escribir porque no quiero olvidar quién soy. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La novela sigue ahí, dormida en la página número cuarenta. Me dice que cuándo conversamos, que cuándo nos vemos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;De Liszt pasé –otra vez– a Lisztomania. Le decía a ella que esta canción me recuerda y me sabe a abril, ese mes mágico. Es impresionante los recovecos que tiene cada canción: ahí se guardan olores, imágenes, sonidos y abrazos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7751606245404505121?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7751606245404505121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7751606245404505121' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7751606245404505121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7751606245404505121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/09/liszt.html' title='Liszt'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-7212761184913142597</id><published>2010-06-08T11:37:00.003-05:00</published><updated>2010-06-08T12:16:49.804-05:00</updated><title type='text'>Afuera estaba ella</title><content type='html'>1. Afuera estaba ella, esperándolo. No hubiera podido precisar si lo hacía de pie o sentada o caminando de manera inquieta con un cigarrillo en la mano. De cualquier forma él tenía claro que no miraba el reloj con frecuencia. No era su estilo -y en cambio sí era el suyo-. Ella se limitaba a esperar. Su mente, habituada a la existencia presente, tenía que hacer un esfuerzo para entornar los ojos y escudriñar el futuro. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Era un futuro&lt;/span&gt; -se había dicho varias veces mientras manejaba al trabajo- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bonito, un futuro que yo quería.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro personaje, en cambio, escribía en la computadora. Con la mano derecha se tapaba los ojos húmedos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Otra vez el vértigo&lt;/span&gt;, pensaba. El vértigo de lo sublime, del estruendo, de la cruda y hermosa realidad.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sufría con las sensaciones fuertes. Fue por eso que un miércoles de hace muchos años decidió cerrar la fuente de emociones y regirse por la cabeza. Todo lo veía a la luz del gélido y glacial intelecto.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto es peligroso porque la cabeza habla un idioma soberbio y erudito, entendible sólo de manera fragmentada. Se toma las cosas muy en serio y, tanta es su pedantería que impone nombres a cada una de las realidades que percibe. Cree que lo sabe todo, que lo conoce todo, que lo intelige todo. No existe dato o teoría que le parezca totalmente desconocida o ajena: siempre tiene palabras para controlar o confundir. La realidad es compleja pero la cabeza siempre puede esbozar una explicación, aunque sea discreta y paupérrima. Recurriendo a asociaciones y a recuerdos puede decir algo sobre lo conocido o desconocido.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a pensar que la vida se jugaba de esta manera; con la cabeza. Todas sus relaciones interpersonales, todas sus ocupaciones, todas las situaciones por las que pasaba tenían como principio de acción el intelecto.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por años fue la cabeza la que llevó las riendas de su vida. Tampoco es que él fuera muy listo. Sin embargo, tenía claro que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pensando&lt;/span&gt; todo se solucionaba. No había problema que un buen raciocinio reflexivo no resolviera. Por más embromado que pareciera un asunto él confiaba que un tiempo de silencio era necesario para dar con la respuesta.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más específicamente, creía que escribiendo podía desmenuzar la realidad en trozos digeribles. A veces se indigestaba pero nada que una pastilla o el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bálsamo de las almas heridas&lt;/span&gt; no curara.     Pero la existencia es más rica que nuestras ficciones. Un día, cansado, decidió reinaugurar el centro sensible de su alma. Y desde entonces su vida había cambiado esencialmente.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha sido fácil acostumbrarse a esta nueva vida. Escribir, sin embargo, le ha ayudado a canalizar los espasmos que lo embriagan. Desde hacía muchos años tenía totalmente claro que escribir le dosificaba el sufrimiento -que muchos decían imaginaba-.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. En esta ocasión, nuestro personaje buscaba con el ceño ligeramente fruncido la combinación de palabras más adecuada para explicarse a sí mismo y describirse en unas cuantas palabras. Quería hacerlo para descomplicarse y entregarse por completo.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde las cosas se volvían problemáticas era cuando tenía que describir una sensación. Por varios años lo había logrado de manera modesta: pasar un examen, ver a un amigo después de meses de no verlo, entristecerse con la miseria ajena...     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estas sensaciones eran un baladí –eran nada, eran polvo, eran ceniza– comparándolos con los torrentes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esos meses&lt;/span&gt; que lo habían dejado como borracho y aturdido. Y feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esos meses&lt;/span&gt; fueron los meses en los que recayó la fuerte sacudida sobrevenida por el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acontecimiento de los cuattrocento&lt;/span&gt;. Pocos sabían -los asistentes y un par de personas más- lo que había sucedido aquél día.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A él no le importaba dejar todo envuelto en un manto de misterio. Siempre alardeaba de enigmático y prudente aunque su torpeza e indiscreción emocional era a todas luces evidente. Todo mundo podía leer en él lo que sentía en un determinado momento. Su rostro era una fibra transparente compuesta de luces y sombras que brillaba en tales momentos y se ensombrecía en otros. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eres un libro abierto&lt;/span&gt; le había dicho su director espiritual, su hermana, la panadera y el taxista. Bastaba con sentirse aceptado y abría su intimidad. Claro, por más imprudente que nuestro personaje fuera también entendía que había niveles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acontecimiento de los cuattrocento&lt;/span&gt; había supuesto un drástico cambio en su vida. No tanto por lo que había sucedido específicamente sino por las puertas que se habían abierto esa noche, y por los caminos que se habían trazado. Dos meses después podía distinguir con claridad la luz que había surgido de ese encuentro fortuito. Y la luz había engendrado un propósito, y el propósito una conversación, y la conversación un abrazo, y el abrazo un beso, y el beso un te quiero, y el te quiero un no te vayas. Las cosas habían madurado mucho durante esos dos meses. Construyeron una amistad entrañable, al grado de que la gente les preguntaba si se conocían desde hacía años.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero él sabía que su alma era quebradiza. Ella también lo sabía; llegó a decirle &lt;span style="font-style: italic;"&gt;te quiero independientemente de tus desequilibrios&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dificultad anímica estaba presente desde pequeño. Su hipersensibilidad le causaba fuertes conmociones que nadie entendía desde que era un niño. No era alguien débil: dificultades objetivas habían cruzado por su vida de vez en cuando. Su problema era accidental. No sabía sentir. Nunca le habían enseñado a hacerlo y esto había producido un amor/odio a las sensaciones fuertes, incrementadas por su capacidad sensible. Exteriormente era alguien normal, quizá un poco disperso. Evidentemente no reflejaba el torbellino interior que lo arrebataba de la realidad de vez en cuando.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que ella le dijera que lo quería, pronto se dio cuenta que él tenía que resolver&lt;span style="font-style: italic;"&gt;se&lt;/span&gt; a sí mismo. Entonces, para que él pensara mejor las cosas, ella tomó la decisión de esperarlo afuera. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aprender a sentir &lt;/span&gt;le dijo al oído&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;antes de salir.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese &lt;span style="font-style: italic;"&gt;aprende a sentir&lt;/span&gt; significaba –se daría cuenta después– muchas cosas. Entenderlo sería labor de una vida entera. El primer paso consistía en, simplemente, sentir más y pensar menos. El segundo, estrechamente vinculado al primero, consistía en aprender a pensar juntos. Se trataba de acceder a la realidad de una manera muy distinta. Ahora, el aprendizaje –el verdadero aprendizaje– no surgía al contacto con las cosas. Tenía que dialogarlo con ella si quería llegar a un conocimiento nuevo.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendió esto cuando, ya tomada la decisión de seguir conociéndola, se vio inundado de lágrimas un viernes por la noche. La cabeza quiso retomar sus fueros perdidos y con los antiguos andamios de su antiguo yo quiso reconstruir su pasado cercano. La conclusión era plausible. Los juicios no eran tan complicados. Los datos eran contundentes.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo ese castillo de silogismos en la cabeza le dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tenemos que hablar&lt;/span&gt;. Cuál sería su sorpresa –y qué grata sorpresa– cuando descubrió una enorme grieta en su sistema racional: la grieta de su Presencia. La grieta de sus abrazos. La grieta de sus ojos. Frente a ella, diría luego, la compleja ramificación de argumentos y conclusiones se desbarató. El mismo instante que las palabras salían de su boca perdían su solemnidad. Y su sentido, y su significado. Se dio cuenta que lo que fundamenta una relación no son los raciocinios sino la voluntad de querer, la generosidad de amar.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendió que siempre habría dificultades –reales y ficticias– entre dos personas que buscan caminar juntos. Sin embargo, la mayoría de las dificultades se resolverán no en el silencio de la reflexión interior sino en la luminosidad del diálogo. Es ahí, mirando el brillo de sus ojos, donde descubrió la falacia de sus argumentos. Donde se dio cuenta qué tan incompatible era el egoísmo en una relación como ésta. Descubrió que el vértigo de la incertidumbre era mayor ahora que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pensaba&lt;/span&gt; las cosas con el corazón en la mano, ahora que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pensaba&lt;/span&gt; las cosas de la mano de esa otra persona que buscaba hacer feliz. Y lo entendió: el vértigo nunca desaparecería pues &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los riesgos&lt;/span&gt;, se dijo a sí mismo, eran necesarios en esto de las relaciones sentimentales… si ellos no se podría seguir.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró la computadora. Entendió, una vez más, que la realidad es más grande que un esquema más o menos complicado de ideas y enunciados. La realidad requiere del cariño mutuo para ser digerida. Y el cielo le sonrió, y con esa sonrisa se le iluminó el rostro. Se puso de pie y se acercó a la puerta para encontrarse con ella.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se dio cuenta que ella no estaba afuera. Había estado a su lado todo el tiempo, susurrándole al oído.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-7212761184913142597?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/7212761184913142597/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=7212761184913142597' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7212761184913142597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/7212761184913142597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/06/afuera-estaba-ella.html' title='Afuera estaba ella'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-9091729041299742201</id><published>2010-06-07T14:34:00.007-05:00</published><updated>2010-06-07T17:59:46.385-05:00</updated><title type='text'>Del negro al blanco</title><content type='html'>Hace poco más de seis meses dejé de vivir en MR. Timbré en el departamento de mi hermano un miércoles cualquiera. Él ya me esperaba. C. hizo lo posible por restarle importancia a mi llegada. Me abrió la puerta y me dijo que ya estaba la comida. Volvió a la estufa y yo crucé el umbral de mi nuevo hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí las maletas a mi cuarto y bajé a comer. Comimos como si nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté vivir normalmente las semanas que siguieron. ¿Porqué no? Me despertaba rodeado de soledad en un cuarto recién inaugurado. Desayunaba cereal y me iba al Liceo o a la Libre. Comía en mi antigua casa o en la nueva. Volvía al trabajo por la tarde y sostenía conversaciones ordinarias con todos. Por las noches me tendía en mi cama con los brazos cruzados detrás de mi cabeza y miraba al techo envuelto en la oscuridad. Los rayos de la luna se filtraban de manera tenue por la ventana y rasgaban la sombría quietud del cuarto. Mi respiración se había restablecido y mi sonrisa poco a poco recuperaba su sentido original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para principios de enero tenía claro que la idea que me había forjado de mi vida se había roto como un espejo. Ya no reflejaba la realidad que yo estaba viviendo. Dos personas vivían dentro de mí y se debatían mi cabeza, mi piel, mis ojos y mi sentido inmunológico. Así que dije: basta de dramas. Lo que se tiene que hacer se hace. Y lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vino un periodo difícil. La ansiedad de entender con clarividencia que tu vida está en tus manos. Que debes cargar con las consecuencias de lo que haces. Que debes decidir, decidir y decidir. Tú, porque tú quieres. Porque &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tú lo quieres&lt;/span&gt;. Y si no actúas, alguien más lo hará por ti. Me invadió un sentimiento inefable. Me embriagué de libertad, y agradecí ser cristiano y no griego. Agradecí vivir bajo el régimen de la misercordia Domini y no bajo el frío destino de los dioses del Olimpo. En mi mundo existe el dolor y la desesperación, pero ahí está la cruz y la Gracia. En el de ellos existió la hybris y la hamartía... con una esencial diferencia: ahí todo final es trágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente, la eucatástrofe. Después de estos meses de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;uneasiness&lt;/span&gt;, la opacidad ha abierto paso a una realidad que brilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De principios de abril a principios de junio sucedió algo sorprendente. El universo entero se vomitó a sí mismo. La gran masa de existencia material decidió volcarse totalmente en un mágico instante. Todos (nadie) escucharon un estrepitoso bum pero no pudieron decir exactamente qué había ocurrido. No era tan difícil descifrar el misterio: todo se había invertido. Lo que parecía una caída libre era, en realidad, un ascenso indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, una serie de rayos electromagnéticos nuevos se reflejan en el fondo de mi alma formando combinaciones de colores nunca antes vistos. La traspasan y la inundan de un algo misterioso y grande. La elevan y la estrujan. Le dicen que salga, que se atreva a gritar. Que escuche el sonido de esa tradición milenaria, esa música liberadora que da sentido a cualquier vida (la entrega). La toman de la mano y la arrojan al abismo de lo posible. Y ahí es donde precisamente nos aferramos a la vida. Ahí es donde el ser humano da cuerda al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me duelen los pies. No era otro el resultado esperado: caminar por la vereda de la realidad es difícil.  Los pies se quejan de la dureza del suelo. Nos sentimos, a veces, apesadumbrados por la crueldad de la existencia. Pero sabemos que esa es la única manera  de caminar directamente hacia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;aquello&lt;/span&gt;. Hacia la certeza. Hacia la felicidad ordinaria, que es la más sincera, la más humana. La que ennoblece al ser humano. La (única) que nos acerca a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y poniendo los pies en la tierra es la única manera de poner la cabeza y el corazón en otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;. El camino del negro al blanco no es cuestión de días, ni de semanas, ni de años. Es cuestión de vidas y de actitudes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-9091729041299742201?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/9091729041299742201/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=9091729041299742201' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/9091729041299742201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/9091729041299742201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/06/del-negro-al-blanco.html' title='Del negro al blanco'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-63955885642185018</id><published>2010-05-04T11:03:00.007-05:00</published><updated>2011-12-14T16:06:35.341-06:00</updated><title type='text'>De las cosas de cada día</title><content type='html'>Creo que mis textos son pesados. No sé si yo los leería la mañana-de-un-martes-cualquiera como break del trabajo. Me parece que preferiría echar un ojo al nytimes, al Facebook o al Twitter (que por cierto abrí y luego cerré en menos de dos semanas: no logré encontrar la homeostasis entre la interfase twittera, mi BB, el tiempo dedicado, la paz mental y el output recibido), o a cualquier cosa que entretenga esa parte de mi conciente encargada de la atención inmediata, facultad que pierde la frescura cada una o dos horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre los empiezo como quien empieza un viaje épico tipo Frodo, o tipo Harry Potter subiéndose por primera vez al tren que lo lleva a Hogwarts, o tipo Luke Skywalker teniendo en sus manos por primera vez una Lightsaber, o tipo Maximus Decimus Meridius, o tipo Neo cuando descubre que sí existe la Matrix. Luego la idea inicial desaparece TOTALMENTE para dar pie a cualquier idea que pase por mi cabeza mientras escribo. Y entonces queda una mezcla curiosa: el inicio es solemne, el desarrollo no tanto (aunque a veces sugiera la existencia de insospechados horizontes de belleza surgidos de frases que leí en libros de verdad o conversaciones con personas sorprendentes) y el final es como un Deus ex machina, no porque así lo haya querido sino porque los caminos del cerebro y del subconciente son oscuros. A veces llegamos a lugares que no queríamos visitar. A veces nos alejamos tanto de nosotros mismos que perdemos el camino de vuelta. A veces nos caemos en los hoyos de nuestra memoria y aparecemos en otro tiempo, en otro espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Que hoy quería escribir libremente. Tengo muchas cosas de las que quiero hablar pero no pienso hacer un esquema de ellas. Me dejaré llevar por el caos de las ideas. Espero que, al menos, aparezcan en esta entrada colores y armonías que rescaten el desorden (y hasta lo salven).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar me gustaría decir que renuncié al despacho. A mediados de diciembre decidí probar suertes en este mundo sabiendo que las probabilidades de disfrutarlo eran escasas. Me movía un interés por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;aprender qué es lo que significa el derecho para la sociedad&lt;/span&gt;. Fui a juzgados, redacté demandas, encargué notificaciones, pagué estacionamientos, desayuné en lugares folklóricos, releí artículos del Código de Comercio, Código Civil, et al., pedí hablar con secretarios para apurarlos y un laaargo etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir que uno de los objetivos principales se cumplió: aprendí mucho. Vi the &lt;span style="font-style: italic;"&gt;real world&lt;/span&gt;, yo que estoy acostumbrado a conocer el mundo a través de conversaciones entrañables, libros milenarios, cine francés y diálogos con el Creador. No tiene nada de malo hacer estas cosas, pero defintivamente no es lo mismo que pararte en la calle y dejar entrar por tus pupilas el exacto y crudo reflejo de lo que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;las cosas son&lt;/span&gt;. Y no tengo miedo en decir: no me gustó. Prefiero el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;otro&lt;/span&gt; real world, el de los mundos internos (amistades, alegrías profundas, conversaciones sobre el amor y la generosidad, la paz del fin de semana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pues sí pero eso no te da de comer&lt;/span&gt;. ¿Ah no? Pues ya veremos. El mundo académico y el literario (los mundos en los que me moveré) tienen mucho que ofrecer si tú les ofreces mucho. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mark my words&lt;/span&gt;. Voy a ser feliz haciendo lo que me guste, y voy a ser tan feliz haciéndolo que seré el mejor. Y el mundo siempre recompensa a los mejores. Whatup?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sí, he estado viendo How I Met your Mother (HIMYM) y lo estoy disfrutando. Y ya que acabo de cambiar el tema de manera grosera, aprovecho para poner un tema sobre la mesa (inga con esta expresión). Resulta que en esta última semana que he estado viendo HIMYM y, misteriosamente, me he acordado de El Extranjero de Camus. Migas se río de mí: ¿qué tienen en común esa obra literaria y esa serie? Muy poco en el tono pero mucho, y aquí ya es una interpretación particular, en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;objetivo&lt;/span&gt;. Las dos intentan ser un reflejo vivo y sincero de dos grupos de personas; por un lado está, principalmente, Mersault y sus amigos, por otro lado están Ted, Barney, Marshall, Lily y Robin. Camus intentó hacer de Mersault un filme transparente. En las páginas de El Extranjero lo vemos discurrir de un tema a otro sin ninguna emoción, sin ningún interés. Su realidad es chata y gris. Todo le da igual, todo le tiene sin cuidado. Él vive al día y no se preocupa de las consecuencias de sus actos ni de la realidad del pasado. Es un extranjero en este mundo: nada lo mueve, nada lo agujera, nada lo cimbra. Las cosas son como son y en esa estridente y nítida existencia él se desenvuelve. No hay rodeos, no hay apariencias, no hay double thoughts. No hay nada más que el instante presente. No tiene nada que fingir, nada que ocultar. Claro, Ted es totalmente distinto en este punto... pero no en cuanto a que lo vemos -y me refiero a nosotros como público- tal cual es. A través de gestos, de close-ups, de miradas, de voces en off y de otros recursos cinematográficos lo vemos transparente, aunque siempre piense las cosas de más (y en esto me parezco a él: necesito a un Barney que me diga 'do not think, just do'). Igual a sus amigos. Entre ellos se dicen todo -aunque no les guste hablar de cosas serias, tipo Ted y Marshall hablando del departamento mientras juegan xbox- porque están juntos todo el tiempo. Entre ellos se conocen lo más que se puede conocer a una persona. Y así es nuestro conocimiento de Mersault. No hay dobleces. Su mente es un libro abierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, la gran diferencia entre los dudes de HIMYM y la cabeza de Mersault es la actitud ante el mundo. ¿Cuál es mejor? No podemos contestar esa pregunta hasta que nos contestemos hacia dónde queremos ir, qué queremos para este mundo. De Mersault me quedo con su cruda sinceridad y su capacidad para acceder a la verdad -aunque de una manera muy pesimista-. De Ted, Barney, Lily, Marshall y Robin me quedo con su humor (aunque a veces me causa algo de problema su superficialidad) y manera de visualizar la amisad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho para decirles que tengo un grave problema con mis amígdalas (que ha alcanzado el nervio del oído izquierdo). Desde hace veinte años me enfermo mínimo una vez al mes; se me inflaman las amígdalas, me da gripa y luego fiebre. Ahorita me encuentro, probablemente, en una de las crisis más agudas de este problema. Estoy tirado en mi cama con un intensísimo dolor de amígdalas. Le decía a una amiga que me siento como si me hubiera quemado los pies, me hubiera puesto limón, y luego hubiera corrido un maratón en Ciudad Valles (a mi amiga le dije Hermosillo pero creo que es en Valles donde he sentido más calor en mi vida, y más específicamente, en Axtla) descalzo. A lo que voy es que no puedo tragar saliva porque de hacerlo me quema intensamente. De verdad me dan ganas de llorar. Por eso, desde hace más de dos horas que no paso saliva: simplemente me deshago de ella. En fin: tengo cita con un doctor a las 15.45, a ver qué me dice. He exteriorizado que quiero deshacerme de mis amígdalas. Voy a llegar y así me voy a presentar: 'Hoy soy Andrés, ¿me puede quitar las amígdalas? Ya no las quiero'. Si me dice que no, me las voy a extirpar con una cuchara. And that's that. Bueno, luego les digo qué tal avanza esta circunstancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Circunstancia que aprovecho para retomar el tema ante-anterior: ¿qué voy a hacer ahora sin el despacho? Aprovecharé el verano para acabar mi tesis de maestría. Digo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acabar&lt;/span&gt; porque soy optimista y derramo esperanza. El verbo adecuado es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;empezar&lt;/span&gt; la tesis de maestría. Pero no voy tan mal. Tengo veinte fuentes (35% de ellas leídas), un índice aprovado por mi asesor, el Dr. Rafael Estrada Michel, uno de mis guías académicos, una introducción que delimita con precisión los objetivos y alcances (y límites) del trabajo que llevará por título&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los esfuerzos de Edmund Burke por delinear el pensamiento conservador inglés entre 1789-1797 para hacer frente a la doctrina armada de los jacobinos franceses y a su concepción abstracta de los derechos del hombre"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Snap! Wow! Bang! Banjo-Kazooie! Superfun! Cowabunga! Great title! Digno de un bestseller que encontrarás traducido al inglés en la sección de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Politics&lt;/span&gt; de cualquier &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Barnes and Noble&lt;/span&gt; de la unión americana (no vayas ahorita, dame un par de años antes de ir a buscarlo). La verdad es que el semestre pasado le avancé bastante. Además, mi asesor está entusiasmado con el proyecto y ya he rebotado varias ideas con él. Y dar Teoría Política este semestre no me pudo haber caído mejor: mi vocabulario se ha enriquecido notoriamente con conceptos de Locke, Rousseau, Hegel, Kelsen, Tocqueville, Bobbio, Arendt and so on. Esto me va a facilitar la redacción y la hilación de ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de la tesis de maestría aprovecharé para preparar la clase de Historia del Derecho y de las Instituciones Sociales III (Edad Media y Moderna) que voy a dar el próximo semestre. Voy a leer decenas de libros para llegar a la clase super preparado con un sólo objetivo: que los alumnos se den cuenta que el derecho como lo conocemos ahora surge principalmente de la Ilustración. PERO RESULTA QUE EL DERECHO, LA IDEA DE DERECHO, es mucho más antigua. Y al enriquecernos con nuestro pasado podremos, sugerentemente, evocar una idea del derecho más perfecta. Y cambiar este sistema (parecen lyrics de Rage Against the Machine).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También, y es lo que me emociona más, voy a escribir algo en serio. Digo, literariamente hablando. Creo que ya he tenido suficiente entrenamiento y he puesto suficientes excusas para seguir retrasando este momento que llevo saboreando desde hace diez años. Me voy a dejar de cosas y voy a empezar a escribir una novela o un cuento largo o cualquier cosa. Pero va a ser algo serio. Le voy a dedicar el esfuerzo que nunca le he dedicado a un texto. A ver qué sale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si retomar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Esfera&lt;/span&gt; o empezar algo totalmente nuevo. Creo que no me importa tanto la trama; le voy a dedicar muchísimo más esfuerzo y tiempo a los personajes. Con buenos personajes las buenas historias surgen naturalmente. Piénsalo: cuando estás con tus amigos o con esa persona no importa tanto qué estés haciendo. Lo importante es estar ahí con ellos, con ella. Fuck the rest. El asunto es que me siento como que listo para escribir algo profundo, algo con qué la gente pueda reflejarse y vibrar. Algo verdaderamente humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también voy a empezar clases de italiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el verano será LEGEN -wait for it- DARY!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;. Aprovecho para invitarlos a todos a la tocada que está preparando el Autóctono (Mike, Chuck, Santi, Ricky y yo) y Jukers (Ruby, Chuck, Pollo y Jorge Luis) para el viernes 21 de mayo. Hay buena vibra en los ensayos y creo que daremos una buena fiesta. Luego les paso el dato de dónde es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata 2&lt;/span&gt;. No les conté ni de la Ópera que fui a ver el jueves, ni del artículo que me publicaron en una revista de Guadalajara sobre el Federalismo norteamericano, ni de la palabra 'Factura' que tengo por todas partes de mis brazos, ni de Los Amigos Invisibles el sábado antepasado (o lo que me sucedió cuando íbamos de salida), ni de lo que tiene disminuida mi capacidad literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata 3&lt;/span&gt;. Acabo de tragar saliva. Neta I'm in pain.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-63955885642185018?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/63955885642185018/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=63955885642185018' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/63955885642185018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/63955885642185018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/05/de-las-cosas-de-cada-dia.html' title='De las cosas de cada día'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3989318984155325313</id><published>2010-04-27T09:39:00.003-05:00</published><updated>2010-04-27T11:25:30.658-05:00</updated><title type='text'>Van Gogh</title><content type='html'>Estoy dentro de un cuadro de Van Gogh. Los trazos de color se funden en espirales de cielo, de flores, de noche, de campo. No hay lugar para la línea recta: aquí todo es curva, dinamismo y cadencia. La caótica armonía de las formas crea un paisaje perfecto, tan imaginario como real. Los sueños se despliegan con naturalidad en un espacio infinito. Aquí todo es movimiento ordenado, fuego templado, sombra luminosa. Aquí todo tiene sentido aunque sea irracional. Los relieves en apariencia estridentes son suaves y melodiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las noches, mientras la magia que da vida duerme, puedo alejarme un poco del óleo. Entonces puedo ver con más serenidad lo que me envuelve. Me cruzo de brazos y sonrío mientras distingo con claridad los elementos de la obra: por ahí veo alegrías, por acá algo de melancolía. En la parte superior se vislumbran confusiones que se aproximan a la fuente de luz. En fin, logro distinguir -no con la razón sino con la sintética y aguda sensibilidad espiritual- quién soy, de dónde vengo y por dónde voy pasando. Pero sólo de noche y cuando estoy en silencio. Los días, en cambio, son vendavales llenos de furor. Van Gogh lo entendió y trabajó toda su vida para explicarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito del día y de la noche. Pero es evidente que mi esencia despliega su potencialidad durante el día pues es aquí donde se van configurando el presente y el futuro. Las decisiones que tomamos se marcan en nuestra alma y la destinan hacia el horizonte que hemos elegido seguir. Las voces proféticas de nuestra Fe nos dicen si vamos bien o si es necesario corregir el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la noche también tiene lo suyo. Es aquí donde descubro que las estrellas tienen mucho que decirme. De entrada, me dicen que hay un Cielo, un lugar mucho más grande que esta tierra. También me dicen que el camino es largo y difícil: necesitamos vivir una vida heroica y ponernos metas altas, tan altas como ellas. Además, si aparecen nubes nocturnas que desdibujan el panorama siempre podemos comunicarnos con el día (neta la BB es un invento poderoso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;. Desde que empecé a escribir esta entrada estoy sufriendo mareos. La computadora ha estado moviéndose violentamente. La única manera de detener el mareo es detenerme, pero no lo voy a hacer. Espero que no sea laberintitis como aquélla del 2006. Wow, de verdad me siento mal. Pero voy a seguir escribiendo a ver hasta dónde llego. Si muero moriré haciendo lo que me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata II&lt;/span&gt;. Hoy subiré otras dos entradas. Wait.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3989318984155325313?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3989318984155325313/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3989318984155325313' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3989318984155325313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3989318984155325313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/04/van-gogh.html' title='Van Gogh'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-5924330320767529578</id><published>2010-04-27T08:39:00.000-05:00</published><updated>2010-04-27T11:23:47.943-05:00</updated><title type='text'>Crónica Muse</title><content type='html'>Mi avión aterrizó en la capital de todos los mexicanos a las 11 aeme del martes pasado. Le mandé un SMS a Ime diciendo 'Ya llegué a la Gran Tenochtitlán' (aprovecho para decir que a muchos les parecieron peculiares mis skinny).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé el metro y me bajé en el Zócalo. El último metro al que me había subido era el Tube londinense. Como era de esperarse, noté muchas diferencias, no tanto en la tecnología sino en la gente. Pero habría que escribir una entrada completa sobre esto y no es mi intención por ahora así que dejaré toda esta información en el tintero (como diría Salatiel).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré a Misa de doce y luego deambulé por los interiores. Me gustó. Salí y decidí caminar por la calle 5 de mayo. Me sorprendí gratamente por la arquitectura de muchos edificios. Además, las calles estaban limpias y hacía un agradable Sol (después haría un picoso Sol). Me fumé un cigarrillo mientras escudriñaba (escudriñabaaa) las obras virreinales. Llegué hasta el Banco de México. Le marqué a Naka y el burócrata-funcionario salió a saludar a un ciudadano común y corriente. A un hombre común (ntc. Naka, tú eres más común que yo). Entré al Sanborn's de los azulejos que no visitaba desde junio de 1997 y me gustó. Después entré a Bellas Artes. Los murales me dieron náusea (pensé: esto representa solamente a un grupo pequeño de mexicanos). Preferí la exposición de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Magritte"&gt;René Magritte&lt;/a&gt;, un surrealista belga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí fui a los Juzgados Familiares (Ime estaba en el #37) y luego de encontrarnos partimos hacia su depa. Comimos con su padre y luego tomamos un Starbucks. Después visitamos la UP y nos conmovimos en unas escaleritas porque un espinoso asunto académico se arregló. Ahí nos vimos con la famosa Mariana Tamez y abordamos el metro. Estoy seguro que ese viaje ha sido el más apretado y sofocante de mi vida. Pero lo tomamos con buen humor. El metro nos dejó enfrente del Foro Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Red Bull. Cigarrillo.&lt;br /&gt;Caminamos una eternidad hasta llegar a nuestro acceso pues teníamos boletos para la Zona A. Esperamos a un amigo de Ime porque tenía uno de nuestros boletos y entramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uff.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMum4GRkI/AAAAAAAAAUw/U22nAHkQdyw/s1600/fc95c903-9bc2-4122-9544-601949d6cb2d.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMum4GRkI/AAAAAAAAAUw/U22nAHkQdyw/s400/fc95c903-9bc2-4122-9544-601949d6cb2d.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464850667686741570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMqlrLxKI/AAAAAAAAAUo/4UOSTjVF0K0/s1600/8eaa86a2-0fd4-46b0-8d61-6195682bee47.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMqlrLxKI/AAAAAAAAAUo/4UOSTjVF0K0/s400/8eaa86a2-0fd4-46b0-8d61-6195682bee47.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464850598644663458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMlncZMMI/AAAAAAAAAUg/5SEhG8KLNd8/s1600/0ce7ba42-1ee3-44d5-b824-1d38f2898ad0.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMlncZMMI/AAAAAAAAAUg/5SEhG8KLNd8/s400/0ce7ba42-1ee3-44d5-b824-1d38f2898ad0.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464850513220153538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Playlist:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uprising Resistance&lt;br /&gt;New Born&lt;br /&gt;Map of the Problematique&lt;br /&gt;Supermassive Black Hole&lt;br /&gt;Interlude&lt;br /&gt;Hysteria&lt;br /&gt;MK Ultra&lt;br /&gt;Nishe&lt;br /&gt;United States Of Eurasia&lt;br /&gt;Feeling Good (Original de Nina Simone)&lt;br /&gt;Helsinki Jam&lt;br /&gt;Undisclosed Desires&lt;br /&gt;Starlight&lt;br /&gt;Unnatural Selection&lt;br /&gt;Time Is Running Out&lt;br /&gt;Plug In Baby&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encore&lt;br /&gt;Exogenesis: Symphony Part 1 (Overture)&lt;br /&gt;Stockholm Syndrome&lt;br /&gt;Knights Of Cydonia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matthew es GRANDE. Toca increíble en vivo. Mejoró cada solo y los riffs que se aventaban entre canción y canción electrizaron a los más de 55,000 tipos que había ahí. La música fenomenal. La producción magistral. El performance excelente. La conexión con el público única. Ime hizo que todo estuviera más divertido. Nonononono, buen buen concierto. De verdad que entre el concierto y otras cosas que han pasado estos días mi capacidad literaria se ha disuelto: es mucho más emocionante la realidad. De verdad que me está costando mucho trabajo poner mis ideas por escrito después de todo esto. Me siento como niño chiquito que no sabe hablar. Pero bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego nos quedamos al After con un DJ buena onda. Perla Negra e Indio se llevan chistoso dejen les digo. Salimos de ahí casi a las 2 aeme. Obvio ya no había metro. Caminamos un buen y luego tomamos un taxi. También tomamos agua mineral, luego ya nos dormimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, dormimos. Yo dormí una hora. A las 4 y cuarto a eme me levanté, me duché y salí a las calles capitalinas. Mi avión salió puntual, llegué a Monterrey, mi padre pasó por mí, me cambié en mi depa y, antes de las 9 aeme estaba trajeado y oliendo a gente bien en los atrios de la Libre de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un millón de likes, como diría Rod. No tengo palabras. Por eso puse las imágenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-5924330320767529578?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/5924330320767529578/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=5924330320767529578' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5924330320767529578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5924330320767529578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/04/cronica-muse.html' title='Crónica Muse'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/S9cMum4GRkI/AAAAAAAAAUw/U22nAHkQdyw/s72-c/fc95c903-9bc2-4122-9544-601949d6cb2d.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1272853018362154262</id><published>2010-04-26T22:19:00.002-05:00</published><updated>2010-04-27T10:21:55.557-05:00</updated><title type='text'>_</title><content type='html'>Too many changes in very few days. I love this. Everything.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1272853018362154262?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1272853018362154262/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1272853018362154262' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1272853018362154262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1272853018362154262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/04/blog-post.html' title='_'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4435376557347725783</id><published>2010-04-18T11:33:00.005-05:00</published><updated>2011-12-16T11:47:27.881-06:00</updated><title type='text'>3.17</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;A mediados del año 2001 tuve una plática con una amiga mientras caminábamos de Vallecinemas al HEB. Recuerdo pocos detalles pero la idea central giraba en torno a esta idea: 'me causa angustia saber qué quiero hacer con mi vida y saber que tiene que mediar un cierto tiempo entre hoy y &lt;b&gt;ese&lt;/b&gt; futuro'.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;El argumento -y todo el concepto- es absurdo. De entrada porque yo estaba equivocado sobre ese proyecto de vida -rectifiqué una vez y luego volví a rectificar-. Pero, principalmente, porque no podemos cifrar nuestras esperanzas en determinadas cotas a lo largo de nuestra existencia. Más bien tendríamos que aprender a disfrutar cada elemento del camino: el inicio, los descansos, los momentos de duda, la cima (más bien las distintas cimas, pues nunca dejamos de avanzar), las miradas furtivas al horizonte o a las nubes.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;Pues con todo y esto, me está pasando por la cabeza esa misma idea del 2001, con la diferencia de que ahora me encuentro sumido en la indeterminación, en una embriagante indeterminación que estoy disfrutando gota a gota, minuto a minuto. Soy yo quien voy pensando en el siguiente paso. Si gente desea dirigir una empresa o ser presidente espero que antes se hayan dado cuenta de lo que tienen en sus manos: sus propias vidas. Y en la balanza, estas vidas pesan mucho más que el destino de entes artificiales (empresas, estados).&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;Supongo que el origen de este torrente interno del que les hablé en la entrada anterior es rastreable. Las últimas dos semanas&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;he leído&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&amp;nbsp;libros de verdad, no libros de ensayo -política, historia, derecho- y eso siempre dispara la creatividad y la elocuencia. Pero también porque han sido días mangíficos, magnánimos, magentosos y magistrales. Muchos viajes (y el martes voy al DF a ver a MUSE), mucha gente, muchas experiencias, mucho trabajo, mucha vida, muchos cigarrillos.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Que por cierto. Dice mucho de alguien cómo apaga sus cigarrillos. Y aprovecho para aceptar mi falta de experiencia en este campo. Probé por primera vez el cigarro a los veinte años. No lo hice antes por oscuros complejos puritanos que me inventaba. Nunca pensé que fuera malo pero algo me detenía a hacerlo. Fue en el patio de casa de mis papás una noche veraniega del año 2004 cuando fumé por primera vez. Recuerdo que me tardé en dormir -y en despertar-. Soy novato en la generalidad y en los detalles del vicio. Soy novato, por ejemplo, para bajar los cigarros y para sostenerlo en mi mano. Soy novato para soltar el humo y para prenderlo. Pero donde queda claro mi inexperiencia es en mi manera de apagarlos. Una amiga los apaga con la suela del zapato. Yo empecé a hacer lo mismo porque esta amiga es cool y es alternativa y yo no. Sin embargo, me he topado con una espinosa cuestión. Hace un mes me compré unos tenis que tienen la suela delgada y de plástico. Hoy vi que de seguir con este método terminaré quemándome las plantas de los pies y eso no lo quiero hacer. Tengo que buscarme un nuevo método. También quiero aprender a hacer ruedas de humo y a soltarlo como lo hacen en las películas. Aprovecho para decir que cualquiera podría jurar que soy un geek después de leer este párrafo. Pero qué le voy a hacer. Así soy y no tengo ningún reparo en que me conozcan como en verdad soy. Mejor para mí: mis amigos serán amigos de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;mí&lt;/i&gt;&amp;nbsp;y no de alguien que aparento.&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;Cambiando de tema (y esta entrada va a ser como una cadena de eslabones cuya única relación será su forzosa interconexión y su mismo origen), el jueves pasado fui a casa de una compañera de la maestría a hacer una tarea atrasada. Teníamos que contestar unas preguntas usando como bibliografía principal un ensayo titulado&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;Pulchrum&lt;/i&gt;&amp;nbsp;(que me enteré es el libro de cabecera de Don José Castaño). Me emocioné fuertemente leyendo este párrafo que transcribo:&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote class="tr_bq"&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;"Se puede afirmar que el uso más alto de la inteligencia es aquel en que se conoce lo más rico de&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;verum&lt;/i&gt;, es decir, la persona humana. No hace falta detallar que la historia en la que se expresa la persona no es simplemente la infinidad de hechos mecánicos que se pueden advertir en su conducta. La inteligencia más propiamente personal se mide por la capacidad que tiene cada persona para saber&amp;nbsp;&lt;i&gt;qué ha pasado&lt;/i&gt;&amp;nbsp;en un trance determinado, en el sentido de saber qué hechos han configurado su vida. Las inteligencias más preclaras se manifiestan no por su capacidad de pensamiento conceptual abstracto, ni tampoco por su capacidad de pensamiento instrumental o matemático, sino por su capacidad de alcanzar lo máximamente significativo, es decir, la realidad de la persona. Como la persona se conoce en su historia, debemos reconocer que la forma más alta de inteligencia es la&amp;nbsp;&lt;i&gt;narrativa&lt;/i&gt;&amp;nbsp;en sentido amplio (contar una historia, narrar una vida, entender una situación dilucidar una coyuntura, etc),&amp;nbsp;&lt;i&gt;saber qué ha pasado&lt;/i&gt;, saber contar una película, entender su trama humana".&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt; &lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;Triple like. Pienso que en verdad es mucho más difícil -y a la vez más interesante y más encarnado- explicar la relación que existe un padre y su hijo, la relación entre un matrimonio que lleva años casados, el dinamismo que ocurre entre dos nuevos amigos, el cegador y hermoso efecto de un enamoramiento, que cómo funciona el&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_colisionador_de_hadrones" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: #1155cc; text-decoration: none;"&gt;Large Hadron Collider&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&amp;nbsp;(y aprovecho para solicitar su ayuda en entender esta interesante máquina).&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;Y es que las relaciones personales son las que dan sentido a nuestra vida... o las que la arruinan. Depende de nosotros. Hace poco escuché una canción de Slipknot que me hizo pensar. Las lyrics&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lyricstime.com/slipknot-people-equal-shit-lyrics.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: #1155cc; text-decoration: none;"&gt;aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;. O igual, pregúntale a Precious y seguramente llegó a pensar lo mismo que los enmascarados de Slipknot. Y al revés igual: nunca he estado frente a gente más emocionada, ilusionada, entusiasmada que alguien enamorado.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;En las relaciones interpersonales descubrimos quienes somos en verdad. No concuerdo con la perspectiva de Camus porque me parece injusta. Es verdad que los seres humanos somos egoístas, convenencieros, salvajes y desgraciados. Pero siempre podemos levantar la mirada al cielo. Siempre podemos encontrar la luz, tanto en nosotros como en los demás. La luz siempre está ahí: de no ser así padeceríamos de una ceguera invencible.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;Lo que más me emociona de todo es que la vida es algo demasiado grande, y sólo toma lugar en el hoy, en el presente más descarnado y brutal. En el efímero instante. En el inasible flash de luz que imprime en nuestra cabeza y en nuestro corazón la realidad más actual y evidente. En el misterioso roce de nuestras almas con el tiempo. En el coqueteo de nuestra intimidad con las vísceras del mundo. En el golpe que une fatalmente nuestra percepción y la realidad externa. En ese&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;snap&lt;/i&gt;&amp;nbsp;existimos y amamos. En ese&amp;nbsp;&lt;i&gt;click&lt;/i&gt;&amp;nbsp;sonreímos y desbordamos vida. Y ese instante es tan fuerte que genera otro instante, y ese a su vez genera otro, y otro...&lt;span style="color: #333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="background-color: rgba(255, 255, 255, 0.917969);"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;span style="color: #222222;"&gt;El reloj de la estufa del departamento de Chuck en SPI ejemplifica esto perfectamente. Siempre son las&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="il"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;3.17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. No importa a qué horas llegues, a qué horas te levantes, a qué horas prendas la tela, a qué horas decidas salir a recibir la húmeda brisa del mar, a qué horas decidas abrir los Doritos, a qué horas decidas tocar la única canción que te sabes en la guitarra -desafinada-, siempre son las&amp;nbsp;&lt;span class="il"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-image: initial; background-origin: initial;"&gt;3.17&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Pero, y aquí se cifra todo el enigma que envuelve ese extraño reloj, el 7 está a punto de convertirse en 8. Es ahí, en la concavidad de ese hueco atemporal donde&amp;nbsp;&lt;i&gt;somos&lt;/i&gt;.&lt;span style="color: #222222;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4435376557347725783?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4435376557347725783/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4435376557347725783' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4435376557347725783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4435376557347725783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/04/317.html' title='3.17'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-5750875418604182965</id><published>2010-04-16T10:32:00.010-05:00</published><updated>2010-04-18T15:10:50.157-05:00</updated><title type='text'>Metamorfosis</title><content type='html'>Es cada vez más frecuente sorprenderme a mí mismo haciendo algo que no suelo hacer: cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es extraño, en primer lugar, porque tengo una memoria auditiva de pollo (no sé cómo sea la memoria auditiva de los pollos pero supongo que muy pobre, claramente inferior a la de los zenzontles). No me sorprende, por ejemplo, que tenga muchísimos problemas para seguir direcciones o instrucciones de oído. Hace poco uno de mis jefes se enojó porque siempre que me dice algo empiezo a anotar. Le dije que lo siento, que así es mi estilo. Si no lo tengo por escrito lo olvidaré al instante. Y en cambio, si lo registro visualmente ese recuerdo durará hasta la eternidad (bueno, al menos hasta que me muera... no estoy del todo informado cómo funcionará la memoria cuando mi alma habite otro lugar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es que esta memoria de pollo obstaculiza mi aprendizaje de letras de canciones. Esta carencia se ha magnificado debido a mi manera de escuchar música. Mi interés siempre ha estado en los instrumentos al grado de disfrtuar particularmente la música instrumental. Creo que eso explica un poco mi falta de atención a las voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, es extraño que cante tomando en cuenta mi estado emocional. Las huellas de mi cambio de vida comienzan a sentirse, pues a diferencia de las normales -las que quedan en la nieve, en la playa, en la tierra- éstas se van hundiendo en mí y me hacen sangrar. Y no es que sangrar sea malo. Durante el siglo XIX fue muy practicada la sangría para curar pacientes de múltiples dolencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última semana ha corrido por mi cabeza un inacabable torrente de sensaciones, sueños, angustias y confusiones. Y, aunque he intentado encausarlo y ponerlo en orden, la corriente es tan fuerte que no he logrado mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martes pasado delimité una entrada para el blog con algo que me embargaba. A alguien que lee le esto le envié un mensaje diciendo &lt;em&gt;ya no quiero ser yo&lt;/em&gt;. Con estas palabras resumía varias ideas que rondaban por el laberinto de mi interioridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Razones? Me desesperé conmigo mismo por ser como soy: complicado y, no sé si lo parezca tanto exteriormente pero definitivamente lo soy, excéntrico, al menos en mi manera de vincular inteligencia y afectividad. Soy demasiado susceptible al mundo externo y eso me trae muchísimos problemas. Por ejemplo, me enojé con alguien con quien me es imposible hablar. Yo me esfuerzo y me desvivo por sacar temas de conversación y esta persona simplemente se limita a exisitir. No encuentro una pizca de reverberación, ni el más lejano rumor de eco. Y esto me es difícil porque es alguien que aprecio mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me inquieta mi vocación profesional. Sé con toda mi alma que quiero ser escritor. Es lo que -profesionalmente- mueve las fibras más profundas de mi perpleja existencia. Pero también sé que es una ocupación difícil de compaginar con la vida personal que quiero. Y fuck, de verdad me cuesta trabajo entender porqué me gusta esto y no algo normal y común como hacer negocios. Sería mucho más fácil ser &lt;em&gt;como los demás&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, me quiebra la respiración que me desespero con las pláticas de muchos grupos sociales. ¿Porqué no me gusta limitar mi conversación -como sucede en gran medida- al futbol, a la fiesta del fin de semana pasado, a la carrilla pesada contra gente que no está presente, a las noticias más superficiales que nos arroja la prensa localesca (localesca se oye más chido que local haha)? ¿seré un pedante insoportable? ¿llegué tarde al mundo? ¿tendría que haber nacido en tiempos de Cervantes, de Dostoiyewski, de Cicerón, de Jesucristo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer hice unas vueltas a dos juzgados, los menores y los familiares. Me estacioné a la mitad de los dos. Caminando de un juzgado al otro comencé a sonreír en un espiral ascendente. Primero sonreí porque pensé en &lt;em&gt;El Extranjero&lt;/em&gt;, de Camus. En cierta manera comparto su perspectiva (sin el matiz pesimista que generalmente tiene el existencialismo). Me siento un extranjero porque me encuentro lejos del mundo común pero también porque a veces me alejo de mí mismo. La sonrisa se delineó cuando vi mi sonrisa reflejada en un vitral -además de que traía mi traje favorito- que flanqueaba parte de la lluviosoa banqueta que recorrí en dirección a los juzgados familiares. Metí la mano derecha a la bolsa mientras sostenía mi carpeta con la izquierda. Empecé a silbar no recuerdo qué canción mientras esquivaba los charcos con pequeños saltitos. Entonces sentí que el mundo era mío. Que era invencible. Que soy libre y que puedo construir y deconstruir lo que quiera en mi cabeza. El tercer punto que me hizo sonreír fue lo siguiente: no pude resolver en mi cabeza un problema matemático. No pude decir si estaba recorriendo más o menos distancia al ponerme en medio de los dos juzgados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Metamorfosis&lt;/span&gt; de Kafka. Y sonreí todavía más: a veces pienso que me gustaría levantarme convertido en alguien totalmente diferente. Quizá las cosas serían más fáciles. Pero pues, como dijo alguien, &lt;em&gt;qué chiste tendría&lt;/em&gt; dejar de ser tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en Gómez-Palacio. Vine -estoy casi seguro que es la última ocasión- por un asunto jurídico (no vendría de vacaciones ni aunque se queme toda Europa). Llegué a las 10 am y en el Registro Público me dijeron que fuera en una hora. Pregunté por un cybercafé y aquí estoy. La mejor manera de aprovechar este tiempo que podría ser perdido, pensé, es escribiendo. Me corren las ganas de hacerlo. Y es que es verdad: las venas me palpitan cuando dejo de escribir por un tiempo. En verdad que soy adicto a esto. Y en verdad que dije como el 5% de lo que realmente quiero decir el día de hoy. Necesito alguien que aguante mi eterno rollo. O de plano necesito metamorfosearme en alguien de pocas palabras, de pocos sentimientos, de poca creatividad. Alguien &lt;em&gt;flat&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que irme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Posdata&lt;/em&gt;. Recibí buenos comentarios de mi última entrada. Buenos no significa aprobatorios en su totalidad. Creo que necesito abundar mucho más en ese importantísimo tema de la comunicación. No porque crea tener las respuestas: ni siquiera logro vislumbrar dónde empieza o dónde termina este tema. Más bien a manera de catarsis y de experimento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-5750875418604182965?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/5750875418604182965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=5750875418604182965' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5750875418604182965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/5750875418604182965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/04/metamorfosis.html' title='Metamorfosis'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-826460930446668422</id><published>2010-03-28T22:46:00.004-06:00</published><updated>2010-03-28T23:48:15.696-06:00</updated><title type='text'>Treinta segundos</title><content type='html'>Hoy pisé la calle. No lo hacía desde el viernes. Me había empezado a desesperar en la prisión de mi sinusitis que me tiene encerrado en casa. Y nada de rebeliones: de fingir que estoy sano se sucedería una enfermedad aún más grave. Por eso he tenido que limitarme a estos muros de hormigón. Las únicas tres ventanas que tengo en este recinto son la Mac, la BB y la televisión. A través de ellas permanezco conectado con el círculo social que se extiende fuera de mi familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero son ventanas que engañan, pues hacen creer que el mundo se puede vivir y se puede conocer desde ellas. &lt;a href="http://enriquegdelag.blogspot.com/"&gt;Kiks&lt;/a&gt; decía del Facebook: "nos hace creer que la  vida está ahí, encerrada, que es una cajita llena de sorpresas (...)".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no, qué tontos somos. Continúa Kiks: "La vida está afuera, está en una  cabellera de fuego, en la lumbre de un cigarrillo, en el humo del café,  en el ardor de las palabras que junto con un timidísimo sol  septentrional comienza a derretir la nieve devenida en acero de hielo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, harto de cincuenta horas de arresto domiciliario decidí salir a sacar la basura. El aire fresco arropó mi aventura. Desde los primeros pasos sentí una gran fuerza que se activó dentro de mí al contacto con el exterior. Busqué a Floppy sin resultado. Dejé la basura y volteé a ver la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucedió algo mágico. No podría explicar con palabras la experiencia vivida pero puedo hacer un velado intento -un balbuceo acaso- por colorear la palidez ordinaria de un texto escrito. ¿Qué otro ideal mueve a los escritores sino el de poner en papel las bellezas del mundo? ¿qué otro sueño distinto al de plasmar con perfección las experiencias cognoscitivas, volitivas y sensitivas humanas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luna, llena, estaba en el cenit. Y lo puedo decir porque yo estaba en el nadir del mundo. El cielo, aunque oscuro, estaba tejido de nubes tenuemente iluminadas por la luz de la luna. El viento del oriente acentuaba la sensación de dinamismo que irrumpió en mi alma: las nubes se movían en capas pero la luna siempre quedaba inmóvil en primer plano. Además, su posición y su capacidad iluminadora la convertían de manera natural en punto de fuga del cual todas las demás figuras partían. La luz que irradiaba en esta noche única era radiante y omnicomprensiva: los demás éramos seres insignificantes en relación a su dominio. Unas cuantas estrellas miraban el espectáculo desde sus lejanos tronos y parecían sonreír paternalmente con deferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me pasó por la cabeza una idea que había leído por la mañana en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Anima Mundi&lt;/span&gt; de Tamaro. Walter, mientras visitaba con su abuelo un campo donde él había combatido durante la Gran Guerra, pensó que ese mismo cielo había sido testigo del exterminio narrado por el abuelo. La luna que yo estaba viendo era la misma que vieron Borges -mientas podía ver-, Carlomagno, Keats, y Moisés. La misma que verán nuestros descendientes. Y yo aquí sacando la basura de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces entendí -ya se me estaba olvidando- que la vida está fuera, en esa luz de luna llena, en esas nubes, en esa nitidez, en esa frescura, en esas estrellas, en esas personas que iluminan mis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dije: ya no quiero estar enfermo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-826460930446668422?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/826460930446668422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=826460930446668422' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/826460930446668422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/826460930446668422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/treinta-segundos.html' title='Treinta segundos'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1436085810797709560</id><published>2010-03-26T20:59:00.003-06:00</published><updated>2010-03-28T21:23:07.379-06:00</updated><title type='text'>Mondoli so far</title><content type='html'>Redactar Mondoli en años pasados había sido muy distinto. Pensaba una entrada, buscaba el tiempo adecuado para empezarla, interrumpía la redacción, volvía después con ideas repensadas y corregía el color del texto. Durante los días siguientes a la publicación de cualquier entrada regresaba para cambiar adjetivos, verbos, artículos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la experiencia del 2010 ha sido en extremo diversa. Escribo con prisa, sabiendo que debo hacerlo con intensidad y profesionalidad mientras tomo en cuenta que difícilmente podré volver a los textos antiguos. Mi relación con Mondoli es como la que tiene un artesano con sus jarrones: sabe la cantidad diaria a realizar, pero eso no impide una especial dedicación a cada uno. En sus jarrones -que llegarán lejos- está su prestigio. En sus jarrones está su firma y su huella. En sus jarrones está él mismo, y aunque debe apresurarse no puede descuidar las cosas pequeñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con toda la prisa que implica escribir diariamente, puedo decir que no voy tan mal. Sí, como dicen varios de ustedes, muchas de mis entradas de Mondoli parecen estar escritas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;para cumplir&lt;/span&gt;. Pero tampoco abundan, o tampoco abarcan la mayoría. Hoy estuve leyendo diversas entradas del 2010 que desconocí: las escribí tan rápido que no dejaron huella en mi memoria. Y como quiera, encontré vida en algunos párrafos menores, en algunos enunciados escondidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho de menos -y espero no se vuelva un vicio permanente, irremediablemente arraigado después de trescientos sesenta y cinco días de hacerlo- la paz y la serenidad que se necesitan para escribir un texto bueno (pienso en &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2010/01/cinco-y-media-de-la-manana.html"&gt;Cinco y media de la mañana&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2010/02/ntensidad-nobleza.html"&gt;(intensidad)(nobleza)&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2010/02/edad.html"&gt;Edad&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2010/03/sobre-lo-que-tenemos-dentro.html"&gt;Sobre lo que tenemos dentro&lt;/a&gt;, y otro par por ahí perdidos... y no lo digo yo, lo dice el número de visitas de esos días). Pero no tengo ese tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni modo: debo aprender a vivir con esta realidad. Mondoli es algo que -todavía- no puedo poner como prioridad en mis deberes profesionales. Antes vienen muchas otras cosas más aburridas y más tediosas (y más redituables).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1436085810797709560?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1436085810797709560/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1436085810797709560' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1436085810797709560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1436085810797709560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/mondoli-so-far.html' title='Mondoli so far'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-8473281484032284565</id><published>2010-03-25T20:48:00.001-06:00</published><updated>2010-03-28T20:59:08.528-06:00</updated><title type='text'>Jueves cualquiera</title><content type='html'>Me despertó la BB. Tenía varios correos nuevos. La mayoría de ellos giraba en torno a un aviso: se cancelan las misiones por cuestiones de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé la BB en mi mesita de noche y fijé mi vista en el blanco techo. Mi mente estaba en blanco. Luego comencé a visualizar las implicaciones y magnitud de este aviso. De entrada podría descansar todo el día de hoy. Seguía enfermo y no debía levantarme. Sin embargo, había acordado estar a las tres en casa de Gabriela para empacar el material que nos íbamos a llevar. Bueno, eso ya no se iba a hacer. Otra consecuencia de la cancelación podía formularse de esta manera: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿y ahora qué voy a hacer en Semana Santa?&lt;/span&gt; Pensé en Axtla. Jacinto, Paulina y muchos más me esperaban esta SS. Doce ocasiones no son suficientes: al contrario. Después de tantas visitas se han formado vínculos fuertes de amistad. También pensé en San Antonio: mis padres me habían invitado a irme con ellos a partir del miércoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi BB seguía sonando con mails nuevos de amigos que se habían enterado de la noticia. Contesté unos y borré otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monologué sobre mi enfermedad. La gripa adquirida por resfríos, desvelos y cansancio apareció en la noche del martes y hasta ahora seguía igual. ¿Síntomas? Dolor de garganta, cuerpo cortado, ataques de tos, calentura (sólo ayer). Pero esto no iba a ser obstáculo para irme a Zapote, Durango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me di cuenta de la posibilidad de quedarme en Monterrey. Maldita sea. Suceda lo que suceda no me quiero quedar en Monterrey. Quiero alejarme de la BB, de la Mac, de Mondoli, del MSN, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Mala noticia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-8473281484032284565?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/8473281484032284565/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=8473281484032284565' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8473281484032284565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/8473281484032284565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/jueves-cualquiera.html' title='Jueves cualquiera'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1964063046241974233</id><published>2010-03-24T20:53:00.002-06:00</published><updated>2010-03-24T20:58:08.024-06:00</updated><title type='text'>Ausentismo</title><content type='html'>Mondoli está enfermo y preocupado. No está preocupado por estar enfermo sino porque en menos de 48 horas partirá hacia Zapote, un pueblo perdido en medio de la Sierra de Durango. Mondoli no se quiere perder por nada del mundo ese plan -y no se lo va a perder-. Lo que tiene que hacer es dormirse para cortarle la inspiración a la gripuschka que le inicia. Por lo mismo aviso en este foro que Mondoli no escribirá el día de hoy más que estas palabras. Y tiene otro aviso, más agudo, penetrante y extendido: Mondoli se va a ausentar de Mondoli del día viernes 26 de marzo al domingo 4 de abril. De regreso escaneareá cosas que habrá escrito en su exilio y las colocará en este espacio. Buena suerte a todos. Buena suerte Mondoli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mientras los animo a vivir una Semana Santa según las tradiciones de nuestra Madre la Iglesia. Aprovecha para reencontrarte con Dios y contigo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ánimo y felices Pascuas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1964063046241974233?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1964063046241974233/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1964063046241974233' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1964063046241974233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1964063046241974233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/ausentismo.html' title='Ausentismo'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-6231322724543513725</id><published>2010-03-23T18:10:00.001-06:00</published><updated>2010-03-23T18:13:27.616-06:00</updated><title type='text'>10%</title><content type='html'>En la mañana tuve una discusión con J sobre el papel que tiene el derecho en nuestras vidas. Todo empezó porque, hablando del matrimonio civil, J dijo: es el que vale. Yo apunté: civilmente sí. Pero el religioso también vale, y para mí tiene una importancia esencialmente superior. J continuó: el civil es el que vale. Yo contesté que el derecho positivo tiene poca relación con mi yo más profundo. El derecho es como el 10% de mi vida.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J no estaba de acuerdo: el derecho abarca toda tu vida. Le dije que si es bien es cierto que el derecho escrito (estatal) tiene mucho que decir en muchos ámbitos de nuestra existencia, también lo es que esto no ha sido siempre así. Antes de 1804 el derecho estatal era mínimo y marginal. Desde el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Code Civil&lt;/span&gt; el Estado ha querido monopolizar el derecho y se ha sentido con el derecho de ser el único creador de derecho. Y más aún: se siente con el derecho de regular todos los aspectos de la vida humana, toda la riqueza de relaciones y articulaciones sociales. Lo que antes era algo subsidiario y supletorio se volvió un arma política de cohesión y un programa ordenador (típico del pensamiento moderno).    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que sus intentos han sido muy fructíferos, pero como se trata de algo artificial e impuesto le dije que poco a poco veremos cómo pierde fuerza. J negó mi comentario diciendo que nuestro Código de Comercio es del siglo pasado y sigue igual. Que la Constitución y el Código Civil son de principios del siglo pasado. Sí, comenté, pero se han reformado innumerables ocasiones. Sí, innumerables. Me dijo que el espíritu de ambos sigue siendo el mismo.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entendí cómo pero la conversación viró (o pareció virar) de sentido. De repente nos encontramos hablando contra el formalismo jurídico mexicano. De vivir en la URSS o en la Cuba de los setentas nos hubieran condenado por sedición y rebelión; estábamos criticando el sistema.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J decía que el formalismo jurídico mexicano es absurdo y dificulta todo el sistema de justicia. Entonces conecté con el tema anterior y le dije: precisamente. Todo este formalismo surge de la veneración que le tenemos a las leyes escritas por el Estado. Pero como ustedes saben, yo no soy bueno argumentando oralmente y perdí la discusión.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto me dejó pensativo: soy abogado pero detesto el derecho positivo (desde el 2003) y el sistema procesal mexicano (desde diciembre de 2009). Disfruto mucho más la creatividad que permite la literatura, la armonía que presenta la música, la risa que envuelve una amistad cualquiera, la tradición de la religión que se alimenta de un torrente oculto de espiritualidad, los vínculos sanguíneos, los atardeceres de fuego que mueren pasivamente, el viento que mueve las hojas secas, las buenas historias que cuentan en el cine, las endorfinas de una tarde de ejercicio, el humo de un buen tabaco, los honguitos del Super Mario Bros. Wii, y un infinito etcétera. Y en todo esto el derecho no pinta.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Entonces porqué no me dedico a hacer sólo estas cosas? Porque no soy rico. Esperemos que algún día pueda dedicarme a hacer lo primero (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la creatividad que permite la literatura&lt;/span&gt;) y desde ahí cambiar a México y sacar adelante a los míos. Por lo pronto tengo que seguir demandando gente y persiguiendo actuarios (para hacer algo que tendrían que hacer por ley) y contestando absurdos requerimientos de los jueces y solicitando inscripciones de embargos en el RPPC y…    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convoco a todos los que están frustrados con nuestro sistema de justicia a una noche de ironía y buen humor en la que sólo diremos cosas malas del sistema. Algo que sirva como desahogo, en compañía de unas cheves. Esa noche no tendremos como objetivo cambiar nada sino quejarnos privadamente: será privado no por miedo sino para agregarle patetismo. Ya se anotó Brends.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-6231322724543513725?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/6231322724543513725/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=6231322724543513725' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6231322724543513725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/6231322724543513725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/10.html' title='10%'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1756591355386371947</id><published>2010-03-22T15:11:00.006-06:00</published><updated>2010-03-22T21:38:16.900-06:00</updated><title type='text'>Torreón de Metal - The Last Stand (Pt. I: De libros, películas y revistas)</title><content type='html'>Y aquí nos encontramos de nuevo en Gómez-Palacio. La diferencia es que esta vez nos quedamos a dormir. Me traje dos libros y una película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer libro (y lo menciono primero porque pienso dedicarle más tiempo a éste) &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nixon and Kissinger, Partners in Power&lt;/span&gt;, un libro que me prestó Checo Ramos hace un año y que si no leo ahorita que acabo de ver la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nixon/Frost&lt;/span&gt; nunca lo haré. La trama me pareció interesante cuando me dijo Checo que se lo había comprado. Me recuerda a mis años de Historia BI con Gualberto. Durante cerca de un año estudiamos la Guerra Fría. En mi memoria están marcadas las principales etapas de este acontecimiento (semi)bélico que impregnó las relaciones internacionales por casi cincuenta años: los bloqueos de Berlín pre y post Muro, la guerra de Corea y los impulsos de MacArthur ("yo quería arrojar cuarenta o cincuenta bombas atómicas al sur de China y en la Indochina para acabar con el comunismo"), los conflictos de Medio Oriente (Egipto, Israel, PLO, Afganistán), la independencia de Vietnam y la posterior guerra del Vietcong con los EEUU de Kennedy, Johnson y Nixon, las labores de Kissinger en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;détente&lt;/span&gt;, la crisis de los misiles, la pereistroka y la glasnost, la caída del Muro... Me recordó también a pláticas que tuve con Rodolfo Valdés y Diego Cantú sobre la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diplomacy&lt;/span&gt; de Kissinger, y la monografía de BI de la que me habló el Abuelo en la que el autor hizo una comparación entre un cuento del Dr. Seuss y la Guerra Fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como terminamos nuestros asuntos temprano tuve toda la tarde para leer y recorrer Galerías Laguna varias veces. Decidí leer de las 17 a las 19 horas en unos sillones que hay junto a la alberca que hay en la terraza del Fiesta Inn. El aire fresco y el cielo del atardecer me cayó de maravilla. Leí lo que alcancé del libro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nixon and Kissinger&lt;/span&gt;. Me quedé con una buena idea de su contenido. No pienso leer más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo libro que me traje es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Aleph&lt;/span&gt; de Borges, que también me recuerda al BI. Yanil nos pidió que lo compráramos en clase de TOK. Recuerdo que me enamoré del cuento &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Inmortal&lt;/span&gt; (y que no entendí nada) y del cuento que lleva el nombre del libro. He vuelto a leer este libro varias veces. Cuando digo que Borges es mi prosista favorito lo digo pensando en este libro. Su manera de acomodar palabras, ideas, imágenes y hechos (a)históricos es única. Es casi perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me traje la película de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Shinning&lt;/span&gt;. La empecé a ver ayer en la noche y la tuve que dejar antes de la primera hora (la verdad es que la detuve por primera vez cuando aparece el río de sangre por primera vez; luego la seguí viendo y la volví a detener cuando entran a la alacena de la cocina). Me causa un extremo pavor sugestionarme y esta película es prolija en esto. Por cierto, recuérdenme de platicarles mi experiencia con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Blair Witch Proyect&lt;/span&gt; que vi el 31 de octubre del año 1999. Creo que es la única vez en mi vida conciente que recuerdo haber tenido serios problemas para dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de leer decidí dar una vuelta a Galerías Laguna. Pasé frente al cine y nada me llamó la atención. Fui a Sanborns y me puse a ver revistas. Me gustaría suscribirme a una pero ninguna me llama completamente la atención. Mis opciones son &lt;a href="http://www.foreignaffairs.com/google"&gt;Foreign Affaris&lt;/a&gt;, Historia y Vida, &lt;a href="http://www.letraslibres.com/"&gt;Letras Libres&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.que-leer.com/"&gt;Qué-Leer&lt;/a&gt;. Pero no sé. La sensación de sentirme atado cada mes a una publicación de cincuenta/sesenta páginas salpicadas de textos que no quiero leer me causa algo de inquietud (bueno, cada quien tiene sus manías, ¿no?). Quizá no me suscriba a ninguna y siga discurriendo mi tiempo reflexivo/cultural/interno/solitario entre libros y películas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mondoli, flotando por encima y envolviéndolo todo. Es razonable: todo lo anterior converge en mondoli.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1756591355386371947?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1756591355386371947/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1756591355386371947' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1756591355386371947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1756591355386371947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/torreon-de-metal-last-stand-pt-i-de.html' title='Torreón de Metal - The Last Stand (Pt. I: De libros, películas y revistas)'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4351882175848043388</id><published>2010-03-21T19:03:00.007-06:00</published><updated>2010-03-21T19:38:36.265-06:00</updated><title type='text'>Snapshots de ayer</title><content type='html'>Gran noche la de ayer. Mucho qué contar, poco tiempo para hacerlo. En vez de narrar los hechos pensé que podría poner algunas imágenes que resuman y sinteticen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Llego al lugar. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este no es mi estilo&lt;/span&gt; pienso. Pero lo pienso fuertemente. Gente, ruido, humo, rostros. Camino hasta encontrar a mis amigos. Saludos diversos. Algunos ya están &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cansados&lt;/span&gt;, por decirlo de alguna manera. M me recibe y me dice que qué chido que vine. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿No es tu estilo verdad? No, no lo es&lt;/span&gt;. Pero intento que, al menos por esa noche, lo sea. Al paso de unos minutos me dice M: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿qué onda tu mood? Espera, déjame terminarme este vaso&lt;/span&gt;, contesto. Y creo que el resultado fue un éxito rotundo. Me divertí muchísimo. Durante cuatro o cinco ocasiones pensé&lt;span style="font-style: italic;"&gt; esto va para mondoli&lt;/span&gt;. No sé qué tan sano es razonar de esta manera, pero a mí me parece divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* M llega con una bebida morada. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Y esa?&lt;/span&gt; le preguntamos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ah, es de la mesa de allá&lt;/span&gt;. Ah ok. Unos minutos después alguien llega a nuestra mesa y, así como si nada, toma nuestra botella y comienza a servirse. Abucheos masivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Estamos afuera. M, S, A, A, P y yo. Dos de ellos están acabados literalmente. Lo más chistoso es que uno de ellos da tips al otro de qué hacer. En eso, pasa una camioneta Nissan con cuatro o cinco niños de prepa. Cuando pasan cerca de donde estamos nosotros tocan el claxon. P y S les gritan. No recuerdo bien las palabras exactas pero sí la idea: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿porqué nos pitan, gente miserable?&lt;/span&gt; La camioneta se detiene. Se abren dos puertas. M y yo nos volteamos a ver y pensamos lo mismo mientras formamos una tímida sonrisa nerviosa: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;si alguien se va a pelear somos nosotros, los demás no están en condiciones&lt;/span&gt;. Pero pues M y yo no somos muy peleoneros. Más bien todo lo contrario. En esas estamos cuando A se adelanta y les pide que se vayan, que no queremos problemas. Los tipos ceden y se van. Yo estoy muerto de la risa por dentro y por fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Volvemos al bar. Un grupo toca música pop. Los tres estamos tomamos Modelo (pues no venden de otra). El grupo de música pop termina e inicia uno de música norteña. Todo está un poco borroso. Decidimos regresar al salón donde pasamos la gran parte de la noche pues la música es mejor. No hay nadie. Y qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* M y yo nos dirigimos al cajero automático para pagar el ticket de estacionamiento. Ya es (muy) tarde. Inserto el boleto en el lugar adecuado. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Son $25.00&lt;/span&gt;. Bien. Intento insertar un billete de $50. No entra. Supongo que ya no tiene feria. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vamos al Oxxo, M&lt;/span&gt; (por segunda vez en la noche). Compramos unos rancheritos que M. se acabó. Nos dan feria, incluyendo un billete de $20. Regresamos al cajero y repetimos la operación. El billete no entra, fuck. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, vamos a otro cajero, al que está cerca del KFC&lt;/span&gt;. Tampoco. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, vamos al de Sanborns&lt;/span&gt;. Tampoco. ¿Y ahora qué hacemos?&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Tenemos que sacar mi carro&lt;/span&gt;, le dije a M. Nos acercamos caminando a la pluma del estacionamiento. Medí un par de distancias. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mmm... bueno, se me ocurre esto M. Espérame aquí, voy por mi carro&lt;/span&gt;. Voy por mi carro con una peculiar euforia. No me costó encontrarlo; era el único en el sótano de Plaza Fiesta. Subo. M me está esperando junto a la pluma, escondido detrás de un árbol. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno&lt;/span&gt;, le digo a M, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vas a&lt;/span&gt; "..." Y ya, logramos salir. Pero cómo nos reímos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4351882175848043388?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4351882175848043388/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4351882175848043388' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4351882175848043388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4351882175848043388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/snapshots-de-ayer.html' title='Snapshots de ayer'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-1823872833672181579</id><published>2010-03-20T17:17:00.000-06:00</published><updated>2010-03-21T20:59:32.671-06:00</updated><title type='text'>Más sobre la empatía</title><content type='html'>Esta entrada será para un público más amplio que &lt;a href="http://mondoli.blogspot.com/2010/03/sobre-lo-que-tenemos-dentro.html"&gt;Sobre lo que tenemos dentro&lt;/a&gt;. Quiero hacer un esfuerzo por poner en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;highlight&lt;/span&gt; los elementos más indiscutidamente comunes en la atracción entre dos personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretenciosa y equivocada puede sonar la idea; no se puede poner por escrito o en un silogismo lógico los pasos o las etapas en la relación que existe entre dos personas por estar fuera de los límites de la inteligencia en razón de falta de competencia. Es decir, no se puede explicar racionalmente todos los impulsos, juicios, juegos y decisiones del corazón porque inteligencia y afectividad tienen objetos distintos. Sus procesos son distintos, tan distintos como sus medios, sus virtudes, sus vicios, sus conceptos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, creo que de igual manera podemos intentar una aproximación fenomenológica a los procesos que sigue el corazón a la hora de enamorarse. Los resultados de este estudio no pretenden ser académicos -como nada de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mondoli&lt;/span&gt; pretende serlo- sino literarios.  Es decir, aunque nunca dejo de buscar la verdad, mi manera de hacerlo es -casi- siempre a través de las formas literarias. El pulchrum se me presenta como un trascendental que en muchos casos puede representarse por escrito. A lo que voy es que no pretendo ser exhaustivo en esta materia -ni siquiera visualizo cerca este utópico propósito-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar me gustaría anotar que existen muchas diferencias en el proceso que sigue un hombre que al que sigue una mujer. Ambos buscan, en nuestro ejemplo, encontrar a alguien con quien crear un proyecto en común. Sin embargo, las prioridades, prejuicios y actitudes de cada uno son claramente diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría limitar mi análisis al proceso masculino por ser éste el que me es más familiar. Y lanzo la propuesta al gremio femenino invitándolas a hacer algo parecido a lo que yo voy a hacer aquí desde el punto de partida de las mujeres. Pondré en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mondoli&lt;/span&gt; los mejores comentarios en este respecto en una entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que los varones estamos de acuerdo en que la apariencia física es muy importante en los primeros encuentros. Después también lo será, pero de otra manera. Es importante al principio porque los hombres -lo voy a decir de una manera elegante- somos muy sensibles a la belleza exterior. Una chava guapa siempre llama la atención. Pero qué error tan grande dejarse llevar simplemente por esto. La belleza exterior atrae, pero esto es sólo el principio. La conversación, el trato y la comparación de valores internos tienen un peso mucho mayor en la decisión que tomamos de profundizar en la amistad o de retrasarla y hacerla distante. Ahora, también es importante decir que esa belleza exterior irá cambiando con el tiempo. Es muy diferente -y sin embargo todas son formas del pulchrum- la belleza de una niña de cuatro años, de una joven de veinte, de una mujer de cincuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La belleza exterior es sólo un primer elemento. Y no me da miedo decir que en un alto porcentaje, la belleza exterior engaña. Lo que verdaderamente buscamos es la belleza interior. Evidentemente, la belleza exterior siempre es algo bueno, y se puede decir que más o menos se puede desligar de la belleza interior (y digo más o menos porque una gran mujer siempre tendrá un atractivo exterior que brota de su riqueza interior). Pero qué difícil es pensar en el futuro con alguien que no tenga buena conversación, buen trato, buen humor. Como diría Cervantes, qué difícil es pensar en un proyecto común con una mujer poco &lt;span style="font-style: italic;"&gt;discreta&lt;/span&gt; (y recomiendo leer a Cervantes prestando atención en lo que tiene que decir sobre este adjetivo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esto me han dicho muchos amigos que en un antro no buscas a alguien con quien formar una relación duradera y personal. Ahí sólo te quedas con el elemento externo. Lo interno queda velado, encerrado detrás del ruido, del humo, de las luces y de los pistos. Ahí encuentras hologramas, ilusiones e imágenes que no suelen corresponder a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un primer encuentro tiene que haber muchos otros para lograr permear en el verdadero yo de la otra persona. Ayer me platicó un amigo que se casa este año cómo fue que conoció a su futura esposa. Un día la vio con una amiga en común. Intentó sacarle algo de plática pero no llegaron a mucho. Unos días después se animó a invitarla al cine con otra pareja. Normal. Digo, plan divertido pero hasta ahí. Un par de semanas después decidió invitarla a cenar. A la mitad de la cena se dijo: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esto no me está gustando. La plática no se está dando espontánea ni cómodamente. No me termino de sentir agusto con ella&lt;/span&gt;. Un par de semanas volvió a cenar con ella. Y fue ahí, a los diez minutos de esa segunda cena cuando se inició un fuego, un fuerte vínculo entre ambos. Sí, un vínculo subterráneo y muy poco visible, pero las cosas habían prendido. Después de esos primeros diez minutos pensó: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;quiero andar con ella&lt;/span&gt;. Quizá, dice, fue porque la plática tuvo un tema principal muy entrañable para mí: la educación que recibimos en casa de nuestros padres. Siguieron semanas y un mes o dos después comenzaron a andar. Se casan pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, me pongo a pensar, ¿qué hubiera pasado si mi amigo se hubiera dado por vencido después de la primer cena? La relación hubiera muerto. Y no, tuvo paciencia y amplió la oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada une tanto como hablar de las cosas más íntimas. Por eso importa tanto que haya una empatía entre los ideales más profundos. Sí, existen relaciones entre personas muy diferentes. Pero me parece que lo común es que la atracción sincera comience a darse cuando los dos se dan cuenta de lo empatados que están sus jerarquías de valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que existe un acuerdo tácito en los ideales comunes la relación pasa a otro nivel. Ahora tienen que decidir si pasan por alto los defectos y manías que tiene la otra persona. Y poco a poco se van entremezclando las intimidades y los proyectos personales. Hasta que toman la decisión: somos compatibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto es sólo el inicio: es necesario que pase un tiempo razonable adecuado para que conocerse más o menos bien. Si no existe este tiempo dudo que se pueda dar un verdadero vínculo por la mera razón de que no se puede amar lo que no se conoce. Por supuesto, los dos deben estar dispuestos a cambiar en ciertos ámbitos, es decir, el dinamismo de la relación funciona en gran medida por el esfuerzo que ambos pongan. Pero este tiempo es básico para descubrir la sinceridad y capacidad de entrega que tiene la otra persona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-1823872833672181579?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/1823872833672181579/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=1823872833672181579' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1823872833672181579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/1823872833672181579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/mas-sobre-la-empatia.html' title='Más sobre la empatía'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4056866529314633899</id><published>2010-03-19T18:20:00.000-06:00</published><updated>2010-03-21T20:59:15.289-06:00</updated><title type='text'>Grand Theft Auto for real</title><content type='html'>Allá en 1998 me topé con el primer Grand Theft Auto (GTA) para la PC. El juego me brindó cientos de horas hermosas. Tenías la total libertad de robar cualquier carro, atropellar gente, dispararle a los policías, saltar de techo a techo en motocicleta y causar un tremendo caos urbano. El juego era muy divertido y pegó muchísimo por la amplitud de opciones que tenías; podías cumplir misiones como delincuente o simplemente vagar por la ciudad causando cualquier cantidad de fechorías sin orden o propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego salió el GTA2 (que no tuvo tanto pegue como el primero). También me gustó. La vista -en Wikipedia le llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cenital&lt;/span&gt;- era igual. Las gráficas habían mejorado bastante y el gameplay también. Pero el GTA3 revolucionó el mundo de los videojuegos. Yo lo jugué mucho menos de lo que me hubiera gustado. Y lo mismo me ha sucedido con los demás que le han seguido (San Andreas, Vice City, GTA4, etc.). No tengo XBOX ni PS3 (y qué bueno porque soy tan adictible como un niño de 10 años).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PERO NUNCA PENSÉ QUE ESTO SUCEDIERA DE VERDAD EN UNA CIUDAD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que estamos viviendo es Monterrey va más allá de mis &lt;span style="font-style: italic;"&gt;wildest dreams&lt;/span&gt;. Que unos tipos provoquen 33 bloqueos en un día es verdaderamente increíble. Creo que ni en GTA podías causar tanto caos sin que te persiguiera todo mundo (con cinco estrellas). Que una gran parte de la policía estatal y policías municipales apoyen a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bad guys&lt;/span&gt;... ni en GTA sucedía. Que el ejército -que han hecho tanto bien por Nuevo León- mientan sobre los dos estudiantes del tec fallecidos. Que se bloquee la carretera de Reynosa. Que un grupo de tipos comiencen a golpear carros en la carretera con varillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osea, es que visualízalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas en camión por Miguel Alemán. En un rojo se suben tres tipos con bates y le dicen a todo mundo que se baje. Entonces uno de ellos atraviesa el camión a lo ancho de la ciudad y luego se van corriendo. Tú corres despavorido, al igual que todos. En eso, pasan dos camionetas Lobo cerca de donde estás tú y un camión del ejército detrás. Comienzan a sonar disparos y te tiras al suelo. Volteas para atrás y ves cuatro interminables filas de carros detenidos por el camión. Dos sicarios caen al suelo abatido por las balas de los militares. Un helícoptero se aproxima a la distancia. Otras tres camionetas vienen en sentido contrario. Te pones de pie -ya acabó la balacera- y corres hacia el camellón. Uno de los sicarios se levanta y comienza a correr. Una patrulla de la policía estatal se acerca a toda velocidad y le dice al sicario que se suba. El sicario obedece y se sube. Un grupo de personas se ha bajado de sus carros por el bloqueo y comienzan a aproximarse al camión. Inicia otra balacera, pero ahora no puedes decir quién contra quién o qué tan lejos de donde ya estás pues ya es un poco de noche. Escuchas por primera vez la explosión de una granada y escuchas vidrios rotos. El sicario comienza a disparar hacia la gente que está detrás del camión por la ventana de la patrulla de la policía estatal. Escuchas un choque en la dirección que habían huido las primeras dos camionetas. Ahora puedes contar hasta tres cuerpos en el pavimento. Otro camión del ejército se aproxima por una calle alterna. Por primera ves en tu vida escuchas el sonido que hace un lanzamisiles y un lanzagranadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Half-Life, Resident Evil y el mismo Doom se quedan cortos. No creo que esto se resuelva pronto. Vivimos, verdaderamente, un momento difícil. Yo recomiendo rezar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4056866529314633899?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4056866529314633899/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4056866529314633899' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4056866529314633899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4056866529314633899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/grand-theft-auto.html' title='Grand Theft Auto for real'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-4520343137247908362</id><published>2010-03-18T23:40:00.005-06:00</published><updated>2010-03-19T11:00:02.855-06:00</updated><title type='text'>Hoy duermo</title><content type='html'>Empecé esta entrada de tres maneras diferentes; un párrafo introductorio en torno a una idea. El primer intento era sobre el cansancio que tiene secuestrado mi cuerpo y cómo Chipinque me dejó agotado, el seguno iba a ser una simple queja -la típica queja de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tengo que hacer algo con mondoli, no puedo estar desvelando diariamente por escribir&lt;/span&gt;-, el tercero era sobre el enrarecido y deprimente aire que se respira en los juzgados de Monterrey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se me ocurrió un cuarto: ¿qué es el amor humano? ¿cómo se interconectan los seres humanos en el dinamismo del tiempo? ¿cómo juega esto en la vida de las personas? ¿cuál es su relación con la felicidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero me ganó un quinto: estoy verdaderamente cansado. Mañana será un nuevo día, un nuevo panorama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy a dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-4520343137247908362?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/4520343137247908362/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=4520343137247908362' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4520343137247908362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/4520343137247908362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/hoy-duermo.html' title='Hoy duermo'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3152259347850699437</id><published>2010-03-17T00:38:00.001-06:00</published><updated>2010-03-18T09:42:45.234-06:00</updated><title type='text'>Sobre lo que tenemos dentro</title><content type='html'>Mi hermana me regañó por radical. Dice que es absurda esta idea mía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;'Me cuesta mucho trabajo crear una amistad con alguien que no le interese leer, pensar o escribir, no por el mero hecho de no hacerlo sino porque &lt;span style="font-style: italic;"&gt;habitualmente&lt;/span&gt; viven vidas poco profundas y superficial. No puedo entrar en sintonía con alguien que no viva intensamente su existencia'&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le digo que no, que no se trata de algo voluntario. Esto es más de química:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; alguien me parece interesante&lt;/span&gt;, profundizo en el trato en aras de formar una amistad.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Alguien no me parece interesante&lt;/span&gt;, hago lo posible por sonreírle y por hacerle pasar un buen rato. Pero hasta ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser superficial es no apreciar la capacidad humana de transformar la realidad externa e interna en riqueza interior. Una persona poco profunda es alguien que malbarata los tesoros que lleva dentro. Prefiere el ruido constante al silencio intermitente. No le gusta la quietud porque ello conlleva pensar, y pensar implica complicarse la vida, hacer un gran esfuerzo por llegar a la verdadera raíz de las cosas. Es alguien que no está interesado en crear vínculos estables, duraderos y profundos con las personas que les rodean. Se sienten como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;étrangers&lt;/span&gt; que están de paso en esta vida, con la gran diferencia de que Camus y los existencialistas se pusieron a pensar sobre qué es ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;étranger&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, el que es observador, el que se interesa por las personas, el que se detiene a leer en el libro de la vida o en cualquier obra de literatura relatos vivos de otros que ya pasaron por aquí tiene la capacidad de reflejar la riqueza ajena. Entonces los tesoros reverberan y aumentan permanentemente: veo tu amabilidad y me lleva a ser amable. Tú ves mi amabilidad y te decides a ser generoso. Veo tu generosidad y comienzo una conversación con Dios. Te veo conversando con Dios y yo decido hacer lo mismo a la vez que ayudo a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persona que piensa las cosas es alguien que se siente y se sabe hecho para cosas grandes, para cosas nobles. Busca trascender y dejar solera en este mundo. Por eso mismo entiende que las personas son seres increíbles por los cuáles vale la pena desgastarse. Y está dispuesto a entregarse a su familia. Busca la felicidad ajena en vez de la propia... y entonces consigue la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éstas últimas semanas he entrado en sintonía con varias personas de alma fulgurante. Gente que ve más allá del presente y de la materia. Gente que brilla por dentro y transmite luz y confianza. En ocasiones se les escapan algunos destellos de oscuridad y de angustia, pero en vez de ennegrecer el panorama lo pulen y lo templan. Gente que ha decidido tomar las riendas de su vida con una sincera sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy comí con V., hablé con T. y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;escaipié&lt;/span&gt; con M. (que está en Australia). Las tres conversaciones fueron entrañables. En cada una de estas personas encontré rasgos y vivencias muy parecidas a las mías. En cada uno de ellos descubrí partes y elementos de mi vida. En ellos veo reflejados mis problemas y mis felicidades. Y es lógico: uno decide qué amistades cultivar. En la segunda casi llegamos a las lágrimas intentando escudriñar los más densos secretos de nuestras almas (dedicamos varios minutos a explicar cómo se conjugan el amor humano con el amor a Dios). No es fácil hacerlo, pero definitivamente es imposible sin la compañía de amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer nos juntamos I., R. y yo para ensayar algunas canciones para el coro de Misiones. Primero cenamos y luego subimos a la azotea para cantar. La noche estaba un poco fría pero agusto. Cantamos hasta que nos dieron las 00.00 (y por cierto lo grabé en mi BB). Entre las notas de la guitarra, el viento y las dos voces de I. y R. descubrí que la música es algo muy grande y más si se comparte con amigos: se vuelve humana y traspasa nuestras capas más externas e insensibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo me tomé un café con D. Hablamos de arquitectura y de nuestras vidas. Y nos dimos cuenta que en nuestras vidas hay colores que se asemejan a paredes y a terrazas, a porches y a escaleras, a ventanas y a entradas. Es normal: no somos inmunes a lo que nos rodea. Nos reímos y nos acordamos de conversaciones pasadas. Concluimos que el tiempo pasa muy rápido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde nos juntamos a ensayar para la tocada que estamos organizando por mi cumpleaños. Mis amigos rockstars son lo mejor: nos divertimos mucho escogiendo canciones y haciendo música. La armonía que se creó entre los cuatro que estábamos ahí nos unió a todos y nos convirtió en algo más. No somos inmunes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado fui a casa de A. De ahí caminamos hasta el centrito y luego a un parque que está atrás de Avispones. Ahí nos sentamos frente a un pequeño laguito y luego en una banca. Hablamos de lo importante que son los niños y los parques y los atardeceres en una sociedad. Hablamos de mil y una cosas y estuvo increíble. Nos dimos cuenta que tenemos muchas cosas en común. En determinado momento le dije que ya, que yo había hablado mucho. Y me contestó que no, que siguiera hablando. Luego fuimos a su casa y nos pusimos a hablar de la rejita que hay en la parte superior del frontispicio del vecino. Le dije que estaba horrible. Me dijo que su papá la había diseñado, pero pensaba lo mismo. De nuevo, sentimos que las almas de ambos son parecidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la noche tuvimos junta de misiones en el depa de T. La junta terminó casi a las 2 am. Estuvo muy divertido. G., V. y T. organizaron un juego para que cada quien sacara verdades y secretos. Nos reímos demasiado. Poco a poco nos vamos convirtiendo en seres interdependientes; al menos durante Semana Santa esto será 100% cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que voy es que, aunque mi hermana diga que soy un radical, mis amistades son como yo quiero porque así las he buscado: todos son personas que buscan, que aman, que leen, que profundizan, que quieren. Personas que saben encontrar a Dios en lo que llevan dentro. Personas que saben encontrar a Dios en los demás. Personas que saben descubrir belleza en cualquier parte porque la llevan siempre con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, aquí me detengo. Quería escribir desde mi yo más auténtico pues llevaba varios días sin hacerlo. Muchas de mis entradas pasadas suenan un poco forzadas o académicas; supongo que es normal cuando escribes tan seguido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3152259347850699437?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3152259347850699437/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3152259347850699437' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3152259347850699437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3152259347850699437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/sobre-lo-que-tenemos-dentro.html' title='Sobre lo que tenemos dentro'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3639251801906081906</id><published>2010-03-16T15:54:00.000-06:00</published><updated>2010-03-17T16:07:24.392-06:00</updated><title type='text'>Tres meses en películas</title><content type='html'>Los últimos tres meses he visto varias películas que considero muy buenas. Sólo he hablado de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Citizen Kane&lt;/span&gt; –nominada al Oscar por mejor película–, probablemente la que más me ha gustado. De las demás no he siquiera opinado.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En diciembre vi &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=sECzJY07oK4"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amélie&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, ganadora del Oscar a mejor película extranjera. De Amélie me quedo con la fotografía y la música. Los colores saturados y amarillentos de la película le dan un toque melancólico que se impregna en la memoria. Los ángulos y las tomas hechas con grúa salpican la película de matices delicados y sugerentes. La música marca la pauta seguida por el guión. Las notas del piano y del acordeón se enredan con los gestos y las manías de los personajes franceses. También disfruté de la edición. Los cortes, los recursos narrativos, el narrador… must see. Me llegaron a cansar las obsesiones de cada uno. Llegan a ser un poco estridentes.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco vi &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Z-8Ik27_6Uw"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Münich&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de Spielberg, nominada al Oscar por mejor película. Lo que parecía un suspense/thriller en realidad resultó ser un buen esfuerzo de Spielberg por explicar lo que sucedió después del atentado contra el equipo Israelí en las olimpiadas de 1972. La escenografía y vestuarios son buenísimos. La crudeza de los asesinatos es mostrada explícitamente. El papel de Eric Bana, líder de la Mossad que se encarga de vengar a los atletas, no es un hitman cualquiera. Es un hombre casado que espera una hija. Sus creencias religiosas no son tan fuertes como sus tradiciones culturales y sionistas. Bana no es un asesino despiadado –al menos no al principio… y sobre esta transformación gira mucho la película– sino un judío conciente de la ley mosaica. El último cuadro de la película es buenísimo. Spielberg es muy cuidadoso de enfocar ‘algo’ en el skyline de New York a finales de los setenta.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=qn9IMe5jmf0"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;An Education&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; (nominada a Oscar por mejor actriz principal) es una película producida por la BBC que toma lugar en el Londres de mediados de 1950s. Los planos de la sociedad inglesa están claramente delimitados; de un lado está la clase media conservadora y lockeana mientras que del otro se encuentra David Goldman, un judío de la high class. Las divergencias son impresionantes. La película está muy bien ambientada. El drama interior de Jenny está expuesto magistralmente; ¿matarse estudiando para ser aceptada en Oxford o vivir la vida de David, una vida de clubs de Jazz, de fastuosos conciertos, de perfumes Coco Channel, de glamour? El final no me llenó. No por hollywoodesco –no lo es– sino por carecer de un momento clímax. De igual manera me parece muy buena película.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de semana pasado empecé a ver &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Ibxs_2nDXUc"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frost/Nixon&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, nominada a Oscar por mejor película . No he terminado de verla (y aprovecho para hacer un paréntesis… es común que abandone las películas por desinterés o desesperación. Si las abandono por desinterés las abandono para siempre. Si es por desesperación generalmente las retomo luego. Tengo un trauma que me impide ver películas enteras de una sentada. Mi cerebro y mis sentidos internos se saturan muy rápido y debo retirarme de la televisión. Si la película es buena regresaré a ella) pero me está gustando muchísimo. La trama política está muy bien lograda. Nixon es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;statesman&lt;/span&gt; y tiene las tablas necesarias para manejar cualquier situación. Frost -host de un talk show- sabe esto y él, junto a su equipo de producción, tienen que cruzar por encima del expresidentes. La producción de la película –y de la entrevista– es muy buena. Actuaciones impecables, great storytelling, excelente guión. Los temas que hay escondidos en cada escena son infinitos. Hoy estuve hablando con Puertas durante casi media hora sobre cine. Gran parte de la conversación fue sobre esta película de la cual él es fan. Me dijo que la entrevista Frost/Nixon tuvo gran importancia en la vida real. Fue el único momento postpresidencial en el que se puso a Nixon entre la espada y la pared. Habrá que ver la entrevista original.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3639251801906081906?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3639251801906081906/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3639251801906081906' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3639251801906081906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3639251801906081906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/tres-meses-en-peliculas.html' title='Tres meses en películas'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-3554166601906130733</id><published>2010-03-15T21:46:00.006-06:00</published><updated>2010-03-15T22:19:55.760-06:00</updated><title type='text'>Carbono '04</title><content type='html'>Escribí este pequeño ensayo en el año 2004. Mi estilo ha evolucionado notoriamente desde entonces pero aún quiero transcribirlo. La idea central es un intento por entender cuál es el proceso que siguen los que se rebelan contra Dios. Hay muchas ideas a medias o sobreentendidas. Así las dejé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después de pensar en cada uno de nosotros, en cada uno de nuestros nombres, en cada una de nuestras personalidades, en cada una de las vocaciones de cada persona que ha vivido, que vive y que vivirá hasta que nos extingamos, Dios decidió ir al escritorio, abrir el tercer cajón de arriba abajo, tomar un lápiz y cerrar el cajón.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con éste, con un lápiz, puso un punto en una hoja de papel que tenía sobre el escritorio. El punto era simplemente un punto. Un punto de carbón. Un punto negro que se podía confundir con cualquier otra marca o mancha de algo.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios miró al punto negro en cuestión, y vio que al quitar el lápiz dejó una marca hacia arriba. En efecto, el punto parecía un cometilla con cola.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del punto salió todo, siempre en dirección de la marca de lápiz. Salieron todas las galaxias, hoyos negros y estrellas; todos los planetas, lunas y cometas; todas las aguas, las tierras y los vientos; todas las palmas, los osos y los hongos...   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, Dios veía el punto. Y suspiró. Nacieron todas las mujeres, y todos los hombres.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió la Vida. Pero salió de un punto negro. Salió de la nada. Lo Tremendo fue lo que la hizo salir de ahí.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vimos después los hombres y las mujeres todo lo que existía, y cómo existía. Vimos los amaneceres del sol bajo un rocío tenue; vimos los brillos de los diamantes y los brillos de las estrellas, y nos gustaron; vimos los mares y las nubes, y no entendimos qué veíamos, pero no bajábamos la vista. Nos sentíamos dignos de presenciar las tormentas y los volcanes, pero no sabíamos porqué. "Será que la naturaleza no es más que dos o tres dados de azar" -nos aclarábamos unos a otros con insuficiencia de convencimiento y levantando los hombros.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de esas disquisiciones, uno de nuestros interlocutores -quizá nuestro padre o madre o hermana o amigo- se encorvó y comenzó a vomitar. "Ya se recuperará" -dijimos-. Pero después de unos minutos de ruidos y sonidos, nuestro compañero se desplomó. Todo esto -y lo demás- lo veíamos atónitos, sin saber qué hacer. Nuestro compañero dejó de moverse, tumbado en el suelo. Los observadores decidimos esperar a que se levantara. Lo malo fue que no lo hizo en los siguientes tres días.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue aquel momento cuando decidimos detener nuestras ansias de conocimiento. "No más el hombre buscará la verdad, pues ésta nos ha traicionado. No entendemos qué pasa" -exclamábamos entre gritos de dolor-. Qué paradoja. Que paradoja la de no buscar. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No busca &lt;/span&gt;-comentaba algún poeta de cuyo nombre no me acuerdo- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;el que sabe que no va a encontrar lo que busca, o el que no tiene nada que encontrar&lt;/span&gt;.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pusimos una venda a nuestra inteligencia -a nuestro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cogito&lt;/span&gt;-, y le prohibimos su correcto funcionamiento. Al cabo de unos momentos -duros momentos-, el mismo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cogito&lt;/span&gt; se quitó esa venda, enfurecida y vituperante. Escuchémosla -aunque sólo le habló a los otros &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cogitos&lt;/span&gt;, todavía oscurecidos por la famosa venda:  "Desobligados. No es verdad que la verdad no es verdadera. Y si dudan de lo que estoy diciendo, quiere decir que me apoyan pues sólo nosotros dudamos".   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese grito aún resuena en algunos libros -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cogitos&lt;/span&gt; materiales- y en algunos libreros de algunos librados y liberados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-3554166601906130733?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/3554166601906130733/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=3554166601906130733' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3554166601906130733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/3554166601906130733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/carbono-04.html' title='Carbono &apos;04'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_PVrje5aeMbo/SZrdgCBknmI/AAAAAAAAAJA/-5CiSpsLQDo/S220/Picture+1.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16238555.post-380204404815088898</id><published>2010-03-14T23:08:00.004-06:00</published><updated>2010-03-15T09:40:19.422-06:00</updated><title type='text'>Crear espacios</title><content type='html'>Mi veneración por la arquitectura aumenta día a día. El antiguo concepto que de ella tenía se ha disuelto. En su lugar ha surgido una nueva idea formada por un sin fin de nuevas impresiones adquiridas durante los últimos tres o cuatro años. Ha dejado de ser una técnica para convertirse en arte, en filosofía. Un arquitecto ya no es -para mi cabeza- alguien que hace casas sino alguien que crea espacios dignos. Alguien que arropa a los seres humanos con lugares propios de su dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que mucho ha tenido que ver mis últimas estancias en el viejo continente. Ellas han sido el primer paso en el redimensionamiento de la cuestión. La arquitectura es, en las grandes ciudades europeas, un elemento inherente y propio de cada lugar. Es lo que le da personalidad y actitud a París, a Londres, a Praga, a Viena. Cuando las recorres sufres colapsos estéticos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿porqué no tenemos su buen gusto, su elegancia, su glamour, su toque?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese primer paso -que podríamos llamar de aleccionamiento- ha sido sólo el inicio de un camino que apenas inicio. La materia bruta no sirve para nada si no se procesa. En esto han jugado un papel importante varios amigos arquitectos, entre ellos Daniel B., Carlos V., Heriberto y Darío B. En diversas pláticas me han presentado un universo desconocido: la buena arquitectura no está restringida a países con tradiciones centenarias o con economías boyantes. Es cuestión de desenmascarar a los exacerbados capitalistas que quieren aprovecharse de las necesidades habitacionales, o a los arquitectos que tienen mal gusto (no sé cuáles son peor).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de ellos me dio una buena definición de lo que hace un arquitecto. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un arquitecto crea espacios&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa en la definición. Contrástala con la siguiente: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la arquitectura consiste en acomodar espacios&lt;/span&gt;. Y no, esta segunda idea es equivocada. El arquitecto no se dedica a acomodar piezas como si una casa fuera un rompecabezas, como si un banco fuera un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tile puzzle&lt;/span&gt;, como si una plaza fuera un carrito de lego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un arquitecto hace mucho más: crea espacios. Y al hacerlo pensando en la dignidad del ser humano se convierte en un artista que hace arte &lt;span style="font-style: italic;"&gt;útil&lt;/span&gt;. Por eso me caen bien. Tienen la crudeza y el realismo de un hombre de negocios sin descuidar la concepción artística del mundo. Saben de dinero sin dejar de ser sensibles (difícil tarea).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un arquitecto crea lugares para que los seres humanos convivan, se diviertan, duerman, hagan negocios, trabajen y eduquen a otros seres humanos. Se esfuerza para crear armonía y acortar la distancia entre la naturaleza y la convivencia social. Para recordarle al ser humano quién es y quién debe ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía un poco arriba que la arquitectura no es sólo para páises con fuertes tradiciones culturales o para gente que tiene mucho dinero. Cualquiera puede -o debería- tener una casa/negocio/escuela/etc. sencilla en la que se vivan las reglas básicas de la arquitectura (según yo, y aquí estoy abierto a las críticas): que cada elemento que conforme un obra arquitectónica tenga una función clara, que se respete el entorno visual -ya sea natural o urbano, o ambos-, y que constantemente se piense en la dignidad del ser humano y de sus relaciones humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto ha causado que me vuelva como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;uno de ellos&lt;/span&gt;. Edificios, iglesias o casas que me habían pasado inadvertidas ahora se estrellan contra mí y fuerzan un juicio estético casi involuntario. Intentaré ser más gráfico. Durante casi veinte años acudí a la iglesia de Santa Engracia por estar muy cerca de mi casa. Ahí me bautizaron, ahí hice mi primera Comunión, ahí he aprendido a ser católico. Hace un par años escuché a alguien decir: qué iglesia tan fea. Me sobresalté. Intenté darme argumentos de que no era así. Pero no pude. La imagen que tenía de esa iglesia se derrumbó. Y ahora, cada vez que voy pienso que en realidad es una iglesia fea. Fea fea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual me pasa con casas por las que pasaba todos los días. Antes eran simplemente casas. Ahora son casas feas o casas construidas con buen gusto. Igual me pasa con cualquier edificio. O con una plaza. O con un parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, me sucede con las mismas personas: me he vuelto muy observador de cómo se viste la gente. Combinación de colores, cortes, telas... Y aquí aprovecho para decir que Don Róber se viste muy mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que ya entiendo eso que me dijo Heriberto: los arquitectos nunca están contentos. Siempre ven espacios mal aprovechados, colores que no van, columnas inútiles, rincones mal iluminados, puertas absurdas, techos pesados, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aprovecho para hacer una queja. Voy a intentar ser corrosivo y miserable porque de verdad me parece ofensivo: me refiero a la arquitectura texana y en general la norteamericana (dejando a salvo el noreste y otras regiones menos conocidas de los EEUU). Estas ciudades están hechas para no caminar, para no convivir con nadie. Ni siquiera hay banquetas para el peatón ordinario. Y se entiende: no existe la cultura de caminar y entonces todos tienen que tener carro. Consumismo puro. Consumismo beligerante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa en un mall. Es una enorme bodega con clima. Pero hay que decir que no es sólo con clima sino con MUCHÍSIMO CLIMA. Tiene una monstruosa capacidad de estacionamiento en la que raramente ves árboles. ¿Para qué quieres árboles? Déjalos que suden y que lleguen sedientos al mall. Y bueno, ya que estamos en estas pon máquinas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coke&lt;/span&gt; en las entradas. Mal gusto y mala estrategia comercial. Y mala voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Falacia es decir que esto se hace para ahorrar dinero. Falso. De construir una plaza con áreas verdes y con otros elementos naturales se ahorraría mucho en aire acondicionado. Los árboles darían sombra, ventilarían el lugar y lo harían más humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasa en Europa? La gente camina. La gente usa transporte público y lee camino al trabajo. La gente va a las plazas y convive. La gente vive en departamentos en vez de tener grandes extensiones de tierra que sólo aumentan la división entre ricos y pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, mi entrada comenzó como una oda a la arquitectura y se volvió una arenga de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;izquierdas&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;So be it&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Posdata&lt;/span&gt;. Recomiendo echar un vistazo a &lt;a href="http://www.casaluisbarragan.org/"&gt;esta&lt;/a&gt; página donde se muestra una de las mejores obras de Luis Barragán, único mexicano que ha ganado el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Pritzker"&gt;Pritzker&lt;/a&gt; (agradezco a Daniel B. por esta información). Siente qué se siente vivir en un lugar así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16238555-380204404815088898?l=mondoli.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mondoli.blogspot.com/feeds/380204404815088898/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16238555&amp;postID=380204404815088898' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/380204404815088898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16238555/posts/default/380204404815088898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mondoli.blogspot.com/2010/03/crear-espacios.html' title='Crear espacios'/><author><name>a.o.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06183419248762500445</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32'
